Aparecen seis mantas en en Chilpancingo en las que se culpa al gobierno estatal y a la Policía Federal de la violencia
Colocan seis mantas en la capital contra el gobernador, la Policía Estatal y la Federal
Luis Blancas
Chilpancingo
Seis mantas aparecieron en puentes peatonales en distintos puntos de Chilpancingo, con un mensaje en contra del gobernador Ángel Aguirre Rivero, la Policía Estatal y Federal, a quienes acusan de ser los delincuentes, secuestradores y extorsionadores que operan en la ciudad.
En las mantas blancas y azules con letras negras se leía: “Sr. Gobernador le agradecemos muchos nos haya puesto sus fuerzas federales y sus fuerzas estatales, ahora estamos peor, porque sus policías nos roban, extorsionan, secuestran y agarraran gente inocente para incriminarlos por los delitos que ellos comenten, hay mucha gente inocente que están involucrando, gracias por su policía ladrona. Atte. La ciudadanía de Chilpancingo”.
Según información de Seguridad Pública, cerca de las 5 de la mañana recibieron una llamada anónima, informando que había seis mantas colocadas en los puentes peatonales cerca de la tienda de autoservicio Walmart, en el kilómetro 5 del boulevard Vicente Guerrero y el módulo de policía en la colonia la Cinca, al sur de la ciudad.
Asimismo en el puente vehicular Ayutla, en la colonia Juan Álvarez y los puentes peatonales en las colonias del PRI y Tatagildo, ubicados en el bulevar Vicente Guerrero, vía que comunica al puerto de Acapulco.
Después de dos horas las lonas fueron retiradas por agentes de la Policía Estatal, Federal y militares.
El jueves, agentes de la Policía Federal golpearon y amenazaron de muerte a clientes del restaurante de mariscos El Crustáceo, ubicado al sur de Chilpancingo, luego de que los comensales sufrieron un asalto a punta de pistola por tres delincuentes que vestían uniformes de la Policía Federal.
A pesar de la operación Juntos por Chilpancingo, han ocurrido asaltos en el primer cuadro de la ciudad, extorsiones y secuestros de infantes.
El incremento de asaltos a mano armada, robos en casa habitación y de automóviles generó que vecinos del fraccionamiento Río Azul y la colonia Margarita Viguri, ubicados al sur de Chilpancingo, se organizaran para vigilar sus viviendas.
El domingo, en conferencia de prensa el regidor y dirigente de Movimiento Ciudadano (MC) Andrei Marmolejo Valle, informó que en los últimos días se sumaron a este movimiento la CNOP y el barrio de San Antonio.
El 2 de marzo empezó la operación Juntos por Chilpancingo, en la que 300 policías federales y 200 estatales tomaron el control de la seguridad ante la escalada de violencia, la cual se mantiene.
Los 174 policías municipales que operaban en la ciudad fueron encuartelados en sus instalaciones e iniciaron su proceso de reevaluación a cargo del Centro Estatal de Evaluación y Control de Confianza.
Acercarse a familias afectadas por la violencia, pide el arzobispo a sacerdotes
Karina Contreras
Durante la misa crismal, donde los sacerdotes renovaron sus votos, el arzobispo Carlos Garfias Merlos los convocó a que se acerquen a las familias, sobre todo las que están bajo su cuidado pastoral, y que se interesen por conocerlas, saber cuáles son sus aspiraciones, sus problemas, sus preocupaciones y sueños.
En la carta sacerdotal Vive tu sacerdocio en plenitud acompañado de y acompañando a las familias, Carlos Garfias dijo que la familia está llamada a ser un recinto de paz y bienestar, que no se puede hacer de lado y reconocer con profunda tristeza que en los años recientes las familias mexicanas y guerrerenses han “sido azotadas por el flagelo de la inseguridad y de la violencia”.
Añadió: “Violencia que había estado presente ya, por desgracia, en el seno de varios hogares, pero que ahora nos ha mostrado su rostro más cruel y diabólico que ha generado el crimen organizado. Violencia que nos ha arrebatado vidas y ha destrozado familias. También miramos con profunda preocupación que entre las familias los jóvenes han sido el sector más vulnerable y de cuyas vidas hemos tenido que lamentar su pérdida en un cuantioso número”.
Agregó que los sacerdotes se debe acercar con el corazón de pastores a las familias, empezando por la propia, y que entren en el recinto sagrado de cada ubna como lo hacía el Señor.
Pidió a los sacerdotes que siembren amor y que hagan posible que las familias de sus comunidades parroquiales, de las escuelas, de los jóvenes, de los pueblos y comunidades sientan en su cercanía el amor de Cristo.
Indicó que no se debe sentir como una carga apostólica sino una oportunidad impostergable de que Jesús vuelva a pasar por en medio de las familias, pues dijo que la “solución definitiva a la violencia y la inseguridad pasa, en efecto, por el corazón del hombre, de cada hombre que nace, crece y es, casi podríamos decir, modelado de forma por demás innegable, en el seno de la familia”.
El arzobispo aseguró que la construcción de la paz como la han venido soñando y actuando desde hace muchos meses en la Arquidiócesis, “encuentra un campo fertilísimo en las familias. De hogares pacíficos podrán brotar hombres y mujeres constructores de la paz. De familias donde reine el bienestar, que es fruto de la justicia y del amor, podrán surgir auténticos artífices, creativos, intrépidos e infatigables, de esas vida nueva que la sociedad anhela, más aún que como la tierra árida añora el agua”.
Recordó a los sacerdotes que no se debe olvidar que son un país donde la mayoría son jóvenes, que en Guerrero y Acapulco se tiene una deuda con los jóvenes y son a quienes se les debe de atender. Que la pastoral juvenil es un compromiso profundo y decidido para acompañar a los jóvenes y ayudarlos en su discernimiento vocacional. La misa inició con la procesión de los sacerdotes que pertenecen a la Diócesis de Acapulco.




