Por primera visita el arzobispo el penal y realiza con reos el lavatorio de pies
Carlos Moreno A.
A reclusos acusados de robo, homicidio y portación de armas, el arzobispo Carlos Garfias Merlos les lavó los pies en su primera visita al penal de Las Cruces, repitiendo simbólicamente el gesto de Jesús con sus apóstoles en la misa de la última cena.
En la misma misa de Jueves Santo, 25 reclusos realizaron su confirmación, con la finalidad de que este tipo de visitas los motiven a la readaptación social, dijeron autoridades penitenciarias.
A las 11 de la mañana, el arzobispo ingresó al penal y se dirigió a la capilla San José Patriarca, que era resguardada por reos vestidos de soldados romanos, y ahí comenzó la homilía ante unos 150 asistentes.
La vestimenta de los soldados romanos fue hecha por los mismos presos: el escudo con cartón pintado de dorado o plateado, una casaca roja con amarillo del tradicional uniforme de soldado y una lanza de madera.
El arzobispo antes de la misa les pidió que se sintieran contentos de celebrar este acto.
Manifestó su alegría de “celebrar con ustedes la eucaristía y sentir la fortaleza, la presencia de Dios, del Espíritu Santo, reconociendo ante Dios que somos pecadores”.
Después lavó los pies de los cinco reos sentados al frente que vestían túnicas de colores, secó sus pies y los besó.
Más de un centenar de presos, entre hombres y mujeres, recibieron el mensaje de la reconciliación.
Garfias Merlos les expresó que es importante la purificación, “ustedes que en su momento hicieron mal y que la sociedad está recriminando, es importante reconstruirse desde la fe que se les ofrece como parte del mismo centro de rehabilitación, desde la fe que ofrece la iglesia católica”.
Pidió a los 25 reclusos que harían su confirmación colocarse en medio de la capilla y les dijo que “es un privilegio que realicen el acto, aun en las circunstancias en las que se encuentran”.
Según las autoridades penitenciarias, la finalidad de este tipo de visitas es buscar la motivación de los reclusos y su readaptación social.
Afuera de la capilla, el director del penal de Las Cruces, Mario Alfredo Flores Tapia, acompañado del administrador del centro penitenciario, Geovanni Barrientos Reséndiz, agradecieron la presencia de Garfias Merlos y le pidieron develar una placa colocada a un costado de la entrada a la capilla por ser la primera visita que realiza.
“Visita especial del monseñor Carlos Garfias Merlos a la parroquia San José Patriarca en el Cereso de Acapulco”, se leía en la placa.




