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Sacaron nueve cuerpos de las narcofosas de Iguala y encuentran tres cadáveres en Acapulco

Sacaron nueve cuerpos de las narcofosas de Iguala; concluye la Procuraduría la búsqueda de restos

*La dependencia informa del hallazgo sólo de siete cadáveres, entre éstos los de dos mujeres. Los cuerpos tenían entre 90 y 180 días de haber sido enterrados, afirma

Alejandro Guerrero

Iguala

Con el hallazgo de nueve osamentas y cuerpos humanos concluyeron la tarde de ayer los trabajos de búsqueda y exhumación en la falda de Cerro Gordo, al poniente de esta cabecera municipal, entre las colonias San Miguelito, Josefa Ortiz de Domínguez y La Joya.
Sin embargo, en un comunicado de prensa, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) informó del hallazgo sólo de siete cuerpos, entre éstos los de dos mujeres, los cuales llevaban entre 90 y 180 días enterrados.
El miércoles, fuentes oficiales informaron que derivado del desmantelamiento de un narcolaboratorio para la elaboración de droga sintética en la colonia San Miguelito el 10 de abril, desde la tarde del miércoles iniciaron los trabajos de búsqueda y exhumación de cuerpos enterrados en fosas clandestinas en este punto de la ciudad, tras una denuncia ciudadana.
Hasta las 10 de la noche del miércoles, fueron exhumados cuatro cuerpos en descomposición y dos osamentas humanas, una de ellas de una mujer del estado de Michoacán, según se confirmó por una credencial de elector que se encontró entre sus restos.
Durante la mañana de ayer, efectivos de las fuerzas estatales, militares del 27 Batallón de Infantería, de Protección Civil del estado y de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) en esta región reiniciaron los trabajos de búsqueda y exhumación de más cuerpos en aproximadamente 3 hectáreas en las faldas del cerro Gordo al poniente de la ciudad entre las colonias San Miguelito, Josefa Ortiz y La Joya.
En la jornada de ayer fue localizada una fosa clandestina de aproximadamente un metro de profundidad en la que fueron localizados dos cuerpos. Asimismo, a corta distancia se localizó otra fosa a baja profundidad en la cual se halló una osamenta humana.
A la una de la tarde de ayer concluyeron oficialmente los trabajos de búsqueda y exhumación de más cuerpos enterrados en fosas clandestinas con un resultado total de seis fosas en las que fueron localizados seis cuerpos en descomposición y tres osamentas humanas, confirmaron fuentes oficiales que participaron en los trabajos de exhumación.
Extraoficialmente se informó que en una zona más retirada fue localizado un punto en el que se consideró que miembros del crimen organizado tenían un campamento en el que mantenían a sus víctimas para torturarlas y ejecutarlas antes de enterrarlas en las narco fosas.
El 27 de marzo, entre las colonias Cielo de Che Guevara y Jardín Pueblo Viejo, en el poniente de Iguala, cerca del hallazgo de estos nueve cuerpos, fueron localizados en dos fosas clandestinas los restos de dos personas en avanzado estado de descomposición.
El miércoles, el dirigente y fundador de la colonia San Miguelito, Ernesto Pineda Vega, denunció públicamente que presuntos miembros de la delincuencia utilizan estos cerros del municipio de Iguala para enterrar a gente que secuestran o levantan, de lo cual se dan cuenta al ver pasar camionetas.
En un boletín de prensa, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), a través de la Fiscalía Regional de la Zona Norte y con el apoyo de agentes del Ministerio Público, personal de Servicios Periciales y policías ministeriales, informó sobre el inicio de las investigaciones correspondientes por el delito de homicidio en contra de quien resulte responsable, luego del hallazgo de cuatro fosas clandestinas con siete cuerpos, entre ellos el de dos mujeres.
Tras el reporte efectuado por efectivos del Ejército mexicano, el órgano investigador se constituyó en la colonia San Miguelito del municipio de Iguala de la Independencia, donde exhumaron cuerpos en avanzado estado de descomposición y osamentas humanas, por lo que se procedió a dar intervención a expertos forenses para recabar las muestras correspondientes para la elaboración de perfiles genéticos, así como otras periciales conforme lo establecido en los protocolos de actuación de la PGJE, cita el comunicado.
El agente del Ministerio Público investigador ordenó el traslado de los cuerpos y osamentas a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) de esta ciudad, para la práctica de las necropsias de ley.
La PGJE determinó preliminarmente que los cuerpos hallados tenían entre 90 y 180 días de haber sido inhumados en ese lugar.
El personal investigador proseguirá con la pesquisas en el lugar de los hechos, a efecto de corroborar si se encuentran más cuerpos en la zona.
Asimismo se informó que personal militar continúa brindando seguridad en el sitio del hallazgo para su preservación.
“La PGJE continuará con el perfeccionamiento de la indagatoria ministerial para identificar los siete cuerpos y las causas y forma en que perdieron la vida”, cita el boletín y ratifica su compromiso y convicción ineludible de investigar, perseguir y detener a quienes cometieron estos hechos delictivos que constituyen uno de los delitos de alto impacto social.

Hallan los cadáveres de dos hombres y una mujer en tres fosas clandestinas en San Agustín

*Según informes de la policía, se tenía el reporte de cinco cuerpos y desde hace una semana eran rastreados, pero en el lugar sólo hallaron tres. Soldados realizaron la búsqueda de los responsables en las inmediaciones de la zona pero no tuvieron éxito

Redacción

Los cadáveres de dos hombres y una mujer fueron localizados en distintas fosas clandestinas en una brecha entre la colonia Ampliación Jacarandas y el poblado San Agustín.
De acuerdo con el reporte policiaco, a las 11 de la mañana policías fueron informados por medio del número emergencia 066 sobre el hallazgo de fosas clandestinas.
A las 2 de la tarde, los trabajadores de Semefo y Protección Civil del estado culminaron la exhumación y al final encontraron tres cuerpos, dos hombres y una mujer.
Los efectivos comentaron que el reporte que recibieron fue que en la zona había cinco cuerpos en distintas fosas clandestinas, que desde hace una semana eran rastreandos.
El primer cuerpo enterrado era de un hombre y estaba amarrado de las manos; vestía una bermuda beige, playera tipo Polo a rayas y tenía un tatuaje de una estrella en el brazo derecho. A dos metros de distancia se descubrió el cuerpo de otro hombre amordazado dentro de otra fosa clandestina y sólo vestía un bóxer azul y una camiseta blanca.
A 10 metros fue localizado el cuerpo enterrado de una mujer que tenía colocado en el rostro un pasamontaña; vestía blusa morada y short negro.
Las tres fosas clandestinas tenían un metro de profundidad y los tres cuerpos ya estaban descompuestos.
El predio donde fueron localizadas las tres fosas clandestinas es una brecha de unos 100 metros que conecta la colonia Ampliación Jacarandas y al poblado San Agustín, y el suelo arenoso y a la maleza crecida impiden el paso a las personas.
A medio kilómetro se ubican las viviendas de la colonia Ampliación Jacarandas y del poblado San Agustín, pero los vecinos se asombraron por el número de patrullas que se dirigieron a la zona.
En el reporte que recibió la policia se indicó que en la brecha había algo sospechoso, y posteriormente los efectivos realizaron una inspección y notaron que hubo varias excavaciones en la zona.
Ante la suspicacia los efectivos dieron reporte a Semefo y Protección Civil del estado para realizar las maniobras de exhumación y encontraron en distintas fosas clandestinas tres cuerpos, entre ellos el de una mujer.
Los soldados realizaron una búsqueda a pie en las inmediaciones de la brecha para encontrar a los responsables pero no tuvieron éxito, mientras los policías de la Fuerza Estatal hicieron rondines en el predio.
Acudieron tres patrullas de soldados, dos de la Policía Federal y a bordo tres efectivos; dos patrullas de la Fuerza Estatal, con cinco agentes; dos patrullas de la Policía Municipal con tres efectivos y una camioneta de Protección Civil del estado.
Los peritos de la PGJE realizaron las diligencias e informaron que se trataban de dos hombres y una mujer enterrados en distintas tumbas, pero no se encontraron identificaciones de las víctimas, por lo que se encuentran como desconocidos. Más tarde los cuerpos fueron trasladados a las instalaciones de la Semefo para las necropsias de ley.
En declaraciones a reporteros, el oficial de Protección Civil del estado, Pedro Abarca Oliveros, explicó que cinco trabajadores de la dependencia acudieron a petición del Ministerio Público a realizar las maniobras de exhumación de los cuerpos.
El pasado 3 de abril, dos hombres fueron localizados dentro de una fosa clandestina en una huerta de cocos en el poblado de Tres Palos, en la zona rural.
El 10 de marzo, tres cadáveres fueron hallados en dos fosas clandestinas en una huerta de cocos entre Tuncingo y Tres Palos. Cuatro días antes fue hallada otra con un hombre en una huerta de coco.

La familia Michoacana instala retenes entre los de policías y militares, dicen apaxtlenses

*En la cabecera de Apaxtla ya no hay delitos, pero el problema se trasladó a las carreteras, insiste un integrante del Movimiento. No ha respondido el gobierno a la petición de liberar a cinco secuestrados, se quejan

Integrantes del Movimiento Apaxtlense Adrián Castrejón (MAAC) informaron que los criminales, a quienes identifican con el grupo de La Familia Michoacana, instalan retenes entre los que tienen los policías y militares.
Confirmaron ayer, vía telefónica, que los cinco habitantes de este municipio secuestrados el 5 de abril por integrantes del crimen organizado continúan desaparecidos, por lo que urgieron la intervención del gobierno estatal y federal para que sean liberados.
El pasado 15 de abril unos 500 integrantes del MAAC marcharon en las principales calles de la ciudad y realizaron un mitin en el Zócalo del poblado para pedir al gobierno estatal y al federal que busquen a cinco vecinos de Apaxtla que fueron secuestrados el 5 de abril junto a otros 15 de otros lugares, en la carretera Iguala-Teloloapan, por integrantes del crimen organizado identificados con la organización delictiva La Familia Michoacana.
Ayer, un representante del MAAC informó, “queremos decirle al gobierno estatal y federal que el movimiento sigue, y ellos saben que nuestro movimiento es sano y es limpio, que no busca otra cosa más que la paz, la tranquilidad, el orden y sobre todo la dignidad del pueblo que había sido pisoteada por muchos años de manera muy cruel e inhumana por los delincuentes”.
Dijo que las familias de los secuestrados están muy preocupadas, pero agregó que no sabe si ya presentaron una denuncia formal ante las instancias correspondientes.
“No sabemos nada de ellos, por lo que le encomendamos al gobierno del estado y a la federación que hagan su parte y que traten de que esta gente regrese con bien a sus hogares, y que tomen todas las medidas de prevención para que salgan ilesos y que ya no se sigan dando este tipo de eventos”.
Dijo que desde la formación de su movimiento de autodefensa, el 3 de noviembre, en la cabecera municipal no ha sucedido nada grave, “pero ahora nuestro problema son los caminos, por lo que le pedimos al gobierno que vigile mucho los caminos en todos estos días de vacaciones y siempre, que tomen esas medidas de precaución para que ya no se sigan registrando más secuestros o?levantones”.
Informó que desde el municipio de Iguala hasta el de Apaxtla hay unos cinco retenes de militares, policías estatales y algunos federales. El primero está a la salida de Iguala a la altura de la Loma de los Coyotes el cual vigilan efectivos estatales, uno más en la población de Ahuehuepan, Iguala, el cual encabezan policías municipales.
El tercer retén de las autoridades se encuentra hasta la comunidad de Chapa II, antes de llegar a Teloloapan pero entre éste y el de Ahuehuepan hay más de media hora de camino en la que no se observa vigilancia.
Un retén más se localiza en la entrada principal a Teloloapan el cual es resguardado por efectivos de la Marina, el Ejército y la Policía Federal. También hay un puesto de revisión en la carretera Teloloapan-Apaxtla a la altura de la comunidad de Acatempan y desde este punto se localiza un último hasta la entrada principal a Apaxtla, en donde hay militares y policías estatales.
Entre los dos últimos retenes, que están a 30 minutos de camino en automóvil, es en donde los criminales  se instalan para?levantar?y secuestrar gente. En este tramo se localiza la comunidad de Oxtotitlán, municipio de Teloloapan, en donde hay presencia de grupos de la Familia Michoacana que operan en la zona y que pretenden entrar a la cabecera municipal de Apaxtla.
La fuente denunció que sufren el hostigamiento, intimidación y amenazas de la delincuencia organizada quienes pretenden regresar al pueblo.
Recordó que hace unos dos meses en un retén que instalaron los delincuentes en la comunidad de Tlajocotla se llevaron a habitantes de Apaxtla, a los cuales tuvieron retenidos durante un mes y los regresaron.
Dijo que los apaxtlenses fueron bajados de una unidad del servicio público en la que iba más gente de Oxtotitlán, Teloloapan, pero a ellos no les hicieron nada.(Alejandro Guerrero / Iguala).

Ejecutan a una testigo de la Policía Ciudadana en Marquelia

A una testigo del Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadano (SSJC) de Marquelia le dieron un tiro de arma calibre .22 y le cortaron el cuello el 14 de abril, cerca de la comunidad de Cruz Verde, en El Copalito. La víctima es Antonia de la Cruz Cuachichil, Jazmín, de 31 años, según el reporte policiaco.
El cuerpo fue encontrado por un joven que dio aviso a la propietaria del lugar y ésta dio parte al comisario de la localidad Rigoberto Guzmán García.
La mujer vestía una playera roja y abajo otra negra que la identificaba como parte del Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadano de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), al cual Antonia de la Cruz dejó de pertenecer hace dos meses. Antonia de la Cruz era testigo protegida de la Policía Ciudadana, y dejó a sus cinco hijos que mantenía, todos menores.
Al lugar llegó la Policía Municipal de Marquelia, la Estatal y la Ministerial de San Luis Acatlán.
Antonia de la Cruz tenía un corte producido por arma punzocortante en la garganta de 10 centímetros, también se le encontró otro corte similar en la base del cráneo de unos 13 centímetros, lo que hizo suponer que los homicidas intentaron cortarle la cabeza, así como un orificio producido por bala calibre .22. (Alberto Rodríguez Guzmán / San Marcos).

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