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En Icacos se mantenían ayer las banderas rojas y salvavidas advertían del alto oleaje

Mariana Labastida

Prestadores de servicios y vendedores de la playa Icacos continuaban ayer con la alerta a los bañistas para que no se metieran a nadar en la bahía, debido al alto oleaje por el fenómeno Mar de fondo.
En esta playa se observó a los salvavidas invitando a los visitantes a no meterse a nadar en la zona que va de los hoteles Presidente a Elcano, donde había algunas banderas rojas y solo un hombre retaba a las olas.
En el acceso a la playa que se encuentra a un lado del condominio La Torre de Acapulco, los vendedores del parián esperaban a que bajen las olas para ofrecer sus artículos de playa.
Indicaron que no pensaron que el mar los alcanzaría hasta allí, “porque el sábado que fue el día más intenso de oleaje apenas llegó a los locales, sin embargo el domingo alcanzó las escaleras del acceso y arrastró sillas y mesas”, relató Natalia Noriega Castalleda, vendedora de ropa en la playa.
“No se pudo montar nada el domingo aquí porque estaban las olas feas, el velador que cuida las cosas anoche (domingo) puso dos mecates para impedir el paso de los jóvenes porque quería entrar la gente a la playa y nosotros no los dejamos porque estaba feo”, recordó.
Natalia agregó que ellos eran los que informaban a los visitantes que querían entrar por ese acceso a playa del oleaje alto, el cual socavó el parián y tumbó el piso de tres locales que se encuentran en una esquina de la construcción; “a un señor lo detuvimos aquí y estaba platicando con nosotros cuando llegó la ola hasta acá y nos dijo que estuvo bien que le dijeron que no bajara”.
Más adelante, en el acceso a un costado del hotel Calinda los trabajadores que construyen el parián estaban sacando la arena que las olas dejaron sobre la instalación de varillas que colocaron el viernes para echar el cemento, y que tuvieron que reacomodar porque el mar movió las tablas.
En ese tramo de playa se observó a un salvavidas que estaba casi en la entrada a un condominio luego de que las olas aventaron arena tapando las escaleras porque estaba al nivel de la playa.
Desde ahí llamó a un hombre que se preparaba para meterse a nadar, pero sin importarle el llamado de prevención del guardavidas se lanzó a retar las olas.
Según los prestadores de servicios turísticos ninguna autoridad se acercó a explicarles la situación que enfrentarían con el Mar de fondo, solamente acudieron algunos trabajadores de Protección Civil a fotografiar el oleaje.

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