Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Octavio Klimek Alcaraz

Quinto Informe de Evaluación
del Cambio Climático.
(Mitigación del cambio climático)

El pasado lunes 13 de abril de 2014, fue presentado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por su sigla en inglés), como parte del Quinto Informe de Evaluación del IPCC (conocido como AR5), el informe del Grupo de Trabajo III (GTIII), titulado Cambio climático 2014. Mitigación del cambio climático, que se centra en las medidas para mitigar el cambio climático desde los aspectos científicos, técnicos, ambientales, económicos y sociales. El reporte completo se puede consultar en: http://mitigation2014.org/ o www.ipcc.ch.
Anteriormente habían sido publicados los reportes del Grupo de Trabajo I (GTI) sobre la base científica del cambio climático en septiembre de 2013 (ver artículo en El Sur, del 12 de octubre de 2013); el lunes 21 de marzo de este año, el del Grupo de Trabajo II (GTII) sobre el impacto, adaptación y vulnerabilidad del cambio climático (ver artículo en El Sur, del 5 de abril de 2014), Concluyendo el ciclo del AR5 del IPCC con la publicación de su Informe de Síntesis en octubre de 2014.
A continuación se presenta una primera explicación y resumen del informe mediante una síntesis tomada de manera parcial y que fue realizada por el Ministerio Alemán del Ambiente, Conservación de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (http://www.bmub.bund.de/fileadmin/Daten_BMU/Download_PDF/Klimaschutz/ipcc_sachstandsbericht_5_teil_3_bf.pdf.).
El reporte señala que a pesar de los esfuerzos para atender la mitigación de gases de efecto invernadero (GEI), éstos han aumentado en el mundo debido al crecimiento poblacional y económico. Alcanzando un pico en esta década.
No obstante, es posible el cumplimiento de no aumentar la temperatura promedio mundial más allá del límite de dos grados centígrados. Pero está ligado a un cambio radical de la sociedad y la economía. El retraso de medidas globales contra el cambio climático hace que sea cada vez más difícil el cumplimiento del límite de los dos grados, reduciéndose las posibilidades de acción y aumentándose los costos futuros de cambio climático. A menores emisiones reducidas en 2030, más rápidos deberá disminuirse las emisiones entre el 2030 y el 2050.
Las medidas de mitigación en el sector energético, la mayor fuente de emisiones de gases de efecto invernadero, tendrían que apuntar a una descarbonización completa. Por el lado del consumo están en primer plano el ahorro de energía, así como el uso de las fuentes disponibles de energía bajas en carbono. Existen otras opciones de mitigación importantes en la industria, en los edificios y en el sector del transporte, así como en el uso de la tierra. Un desarrollo urbano respetuoso con el clima y medidas preventivas de infraestructura, también pueden evitar las emisiones. A través de los cambios de comportamiento se pueden fortalecer las medidas técnicas y estructurales de protección climática para la mitigación.
El clima es un bien público global, por lo tanto, la protección del clima mundial sólo puede lograrse mediante la cooperación internacional. Otras medidas de política implementadas hasta el nivel local desempeñan un papel fundamental para transmitir la transformación hacia una economía baja en carbono.

Las emisiones de gases de efecto invernadero observadas y CO2

Las fuentes más importantes de GEI en el mundo son el sector de la energía (en forma global un 35 por ciento en 2010), especialmente en los países de altos ingresos, así como en las áreas de agricultura, silvicultura y otros usos de la tierra (24 por ciento), especialmente en los países de bajos ingresos. Otras contribuciones importantes provienen de los sectores industrial, transporte y edificaciones (21 por ciento, 14 por ciento y 6 por ciento respectivamente en 2010).
La mayor parte de las emisiones mundiales de GEI continúan siendo el dióxido de carbono (76 por ciento), seguido por el metano (16 por ciento), óxido nitroso (alrededor del 6 por ciento) y los hidrofluorocarbonos 2 por ciento).
En el año 2010, las emisiones de GEI globales anuales alcanzaron un máximo de 49 mil millones de toneladas CO2eq (dióxido de carbono equivalente). Desde el año 2000, la producción anual se ha incrementado en alrededor de 10 mil millones de toneladas de CO2eq. En comparación con décadas anteriores, las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero entre 2000 y 2010 se han elevado significativamente.
El incremento de las emisiones se debe principalmente al desarrollo económico global y de la población mundial. Las reducciones de emisiones logradas, principalmente a través de las mejoras en la intensidad energética, fueron superadas por este crecimiento. Nuevamente la intensidad de CO2 en la producción de energía ha aumentado, sobre todo debido al aumento de la producción mediante carbón en la última década.
En el año 2010, fueron responsables sólo 10 países del 70  por ciento de las emisiones globales de CO2. Debido a los cambios en los centros de la economía mundial, la mayor parte del crecimiento de las emisiones en los últimos 10 años, ha tenido lugar en los países en desarrollo y emergentes. Las emisiones de CO2 de estos países resultan de la producción de los productos que se consumen parcialmente en los países industriales.
En el mundo, las emisiones per cápita siguen siendo muy diferentes. En los países de altos ingresos son en promedio casi diez veces mayor que en los países de bajos ingresos (una media de 13 toneladas y 1.4 toneladas respectivamente de CO2 por habitante y año).

Los posibles caminos de desarrollo mundial y el cumplimiento del límite de dos grados

El límite de los dos grados centígrados aún se puede mantener. Esto requiere un cambio tecnológico, económico e institucional profundo. Sin embargo, con más demora será más difícil. Esto lo demuestran los escenarios que presentan los posibles desarrollos tecnológicos y políticos, así como su impacto en el clima. Para este informe, el IPCC ha recogido y analizado 900 escenarios en los que se considera el efecto de la política del cambio climático.
Para cumplir con el límite de dos grados con una probabilidad de al menos el 66 por ciento, la concentración de GEI en la atmósfera al final de este siglo deberá de mantenerse en alrededor de 450 ppm (partes por millón) de CO2eq. Superar brevemente este nivel de concentración es posible. En la mayoría de los escenarios del IPCC, esto corresponde en el 2030 a una cantidad de emisiones anuales de gases de efecto invernadero en todo el mundo entre 30 y 50 mil millones de toneladas de CO2eq. Más tarde, en 2050 las emisiones totales deben reducirse en todo el mundo entre un 40 por ciento y el 70  por ciento respecto al nivel del 2010 y al final del siglo deben llegar a ser casi cero.
Un retraso en los esfuerzos para reducir las emisiones en el año 2030, hará que sea difícil cumplir con el límite de dos grados, reduciendo las posibilidades de acción y aumentando los costos climáticos. Con emisiones de más de 50 mil millones de toneladas de CO2 en 2030, las tasas anuales de reducción posteriores serían en promedio 6 por ciento en lugar del 3 por ciento. La transformación del sistema energético que se diseñaría sería económicamente ineficaz, ocupado con costes adicionales y otros riesgos debido a la creciente dependencia de las medidas para la eliminación de gases de efecto invernadero de la atmósfera.
Con los esfuerzos de mitigación coordinados  internacionalmente y con ambiciosos objetivos de reducción, las pérdidas económicas crecen comparativamente moderadas. Para un desarrollo compatible con los dos grados en este siglo se reduce el aumento anual del consumo de alrededor 0.04 hasta 0.14 por ciento en comparación con un desarrollo sin política del clima. En estos cálculos no se incorporan los costos evitados por la adaptación o los daños del cambio climático.
Destaca el señalamiento de que los objetivos voluntarios de reducción de gases de efecto invernadero para 2020 de los emisores más grandes del mundo, dentro del acuerdo de la Cumbre de 2010 en Cancún (acuerdos de Cancún), no son suficientes para un cumplimiento económicamente eficiente y rentable con el límite de los dos grados.
El reporte finalmente establece que la cooperación internacional es necesaria para una eficiente y rentable protección del clima, y puede desempeñar un papel constructivo en el desarrollo y la difusión de conocimientos y tecnologías respetuosas con el medio ambiente. Una reducción efectiva de las emisiones no será posible cuando los estados persigan sólo sus intereses individuales.

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