Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Pesado y mal pagado, el trabajo de albañil, coinciden constructores de Chilapa en su día

Luis Daniel Nava

Chilapa

Con carnitas, mezcal, cerveza y camaradería, trabajadores de una construcción en esta ciudad celebraron su día, conocido también como el de la Santa Cruz.
El trabajo de la construcción es muy pesado y desgastante, coincidieron las personas dedicadas a este oficio, provenientes de las colonias populares y comunidades, quienes reciben entre 900 y mil 500 pesos semanales por jornadas de ocho horas como mínimo.
Ayer, Manuel Díaz de 25 años; Jesús Díaz de 30; Jonathan Rodríguez y  Eduardo Castro de 20, así como los trabajadores dedicados a la herrería, festejaron su día trabajando la mitad de la jornada y degustando unas carnitas de puerco acompañadas de un mezcal y cervezas frías.
En medio del proceso de cimentación de una casa habitación de siete por 10 metros, luego de trabajar sólo unas horas y en pleno festejo, Manuel Díaz, proveniente de una colonia popular de Chilapa, explicó que el trabajo de albañil es muy duro y desgastante.
Dijo que se dedicó a este oficio porque su padre también lo hizo y que además lo tuvo que hacer por la necesidad de sostener una familia cuando concluyó la preparatoria.
Con cinco años en “el jale”, Manuel dice con orgullo que otra de las razones por las que se dedicó a esto es porque es lo que mejor sabe hacer.
“El dinero que me pagan, la verdad no alcanza para todo lo que necesita la familia, pero nosotros vemos como le hacemos para que alcance”, dice orgulloso de su trabajo.
De acuerdo al encargado de la obra, los albañiles, los peones y hasta coladores, quienes son los encargados de realizar el trabajo más pesado en una construcción, su salario semanal oscila entre 900 y mil 500 pesos en una jornada de ocho horas durante seis días a la semana.
Los fines de semana, los trabajadores se dedican “a quitarse el cansancio echando la chela”, a ver el futbol y a pasar un tiempo con la familia, comentan.
El joven albañil dice que su trabajo es inestable, ya que de un contrato a otro el tiempo puede variar hasta quedarse unos tres meses sin emplearse.
La gran masa de trabajadores de la construcción en Chilapa son de las colonias populares y comunidades como Nejapa, Santa Catarina, Flor Morada y Ocuituco, entre muchas que ofrecen la mano de obra más fuerte y una de las peores pagadas.
Los tres trabajadores comentan que no cuentan con seguridad social y que cuando ellos o algún integrante de su familia enferma los gastos corren por su propia cuenta, salvo algunos que cuentan con Seguro Popular y tienen que atenderse en el hospital de Chilapa, caracterizado por el mal trato.
Tampoco cuentan con bono, aguinaldo u otras prestaciones, salvo cuando están trabajando para una empresa constructora grande.
Hace un año, dice Manuel, festejaron en otra obra con pozole, aunque hay veces en que no cuentan con nada y prefieren celebrar el día descansado con la familia.
En el trabajo de la construcción también intervienen otros oficios como son los carpinteros, tablaroqueros, herreros, arquitectos e ingenieros civiles.

468 ad