Humberto Musacchio
La República de las Letras
Falleció Elizabeth Catlett
De sangre orgullosamente negra, nacida en Estados Unidos en 1919, Elizabeth Catlett vino a México en 1946 y se incorporó al Taller de Gráfica Popular, donde recibió las enseñanzas de Leopoldo Méndez, O’Higgins y otros grandes maestros de esa institución. Incluso formó pareja con Francisco Mora, uno de los grabadores más destacados del propio Taller. Había iniciado estudios en su país natal y los completó aquí en La Esmeralda. Se naturalizó mexicana en 1962 y fue, durante muchos años profesora de la Academia de San Carlos, donde se desempeñó como jefa de la sección de Escultura, pues fue una creadora relevante en el manejo de volúmenes. Recibió premios en México y Estados Unidos, países en los que expuso su obra unas veinte veces. Su hijo, Juan Mora Catlett realizó la película EC. La obra de Elizabeth Catlett. La semana pasada murió la artista en Cuernavaca, donde tenía su residencia desde hace décadas.
Matan a Guillermo Fernández
En su propio domicilio de Toluca fue asesinado el poeta y traductor Guillermo Fernández, hombre que dejó valiosas enseñanzas entre muchos jóvenes llamados por la poesía. Apreciadísimo por sus traducciones de poesía italiana, era reconocido como una autoridad en ese ámbito y merecidamente recibió una alta condecoración de Italia. De la obra propia deja los poemarios Visitaciones (1964), La palabra a solas (1965), La hora y el sitio (1973), Antología poética (1981), El reino de los ojos (1983), Bajo llave (1983), El asidero de la zozobra (1983), La flor avara (1989) y Exutorio. Poesía reunida1964-2003 (2006). Volver sobre sus textos será un necesario homenaje. Mientras tanto, insistiremos en que se identifique y aprehenda a quien lo asesinó.
Libros del Inacipe
Mientras se discute si pasa al Instituto Federal de Acceso a la Información, imperturbable, Gerardo Laveaga no deja de trabajar en el Instituto Nacional de Ciencias Penales, del que es director y donde cumple una notable labor editorial. Entre los títulos que ha publicado se cuenta una interesante recopilación titulada Doce juicios que cambiaron la historia, volumen prologado por la procuradora general de la República, Marisela Morales, donde hallamos los casos de Sócrates, Jesús de Nazareth, Giordano Bruno, Galileo, Oscar Wilde y otros personajes que pusieron a prueba el concepto de justicia. Del célebre abogado Jesús Zamora Pierce, el Inacipe publica una conferencia bajo el título ¿Qué hacemos con las drogas?, texto que ofrece varios ángulos para el debate. Otros títulos son Combate a la corrupción, coordinado por Álvaro Vizcaíno Zamora, y Extradición y debido proceso de Javier Dondé Matute.
Visitantes de hace 50 años
En los años de la segunda guerra mundial llegaron a México grandes figuras intelectuales: además de los refugiados de la guerra civil española, en 1939 vino el dramaturgo Clifford Odets, autor de Esperando al zurdo; Tomás Navarro Tomás y Américo Castro vinieron a principios de 1940. En agosto de ese año y el siguiente visitó México Igor Stravinsky para dirigir la Orquesta Sinfónica de México. En 1940 Emil Ludwig vino a escribir artículos para un periódico de Canadá e incluso, el 29 de diciembre, asistió a la corrida en que murió Alberto Balderas. En enero de 1942 estaban aquí Pablo Neruda y Ernest Hemingway. En diciembre pisaba tierra mexicana Rómulo Gallegos y también era huésped de los mexicanos Jules Romains, quien vino a dictar cinco conferencias a los cursos de invierno de la UNAM. Otro visitante distinguido en 1942 fue Michael Fokine, del Ballet Theatre, quien por cierto murió al regresar a EU.
En defensa del periódico impreso
Llegó hasta esta república un correo electrónico –lamentablemente sin el nombre del autor– según el cual internet, TV y radio nunca reemplazarán al periódico impreso, pues además de su función informativa tiene usos de los que carecen otros medios. Veamos: el periódico sirve para madurar los aguacates, recoger la basura, limpiar los vidrios, envolver el nacimiento, alinear las patas de la mesa coja, empacar la vajilla para la mudanza, tapizar el piso de la jaula del pájaro, recoger los excrementos del perro, cubrir piso y muebles antes de pintar, proteger el suelo del garaje cuando el carro gotea aceite, matar moscas, cucarachas y otros insectos e incluso, en épocas de vacas flacas, como papel de baño. Otros usos son pegarle al perro en el hocico cuando se orina en la casa, recortar letras y fotos para las tareas de los niños, elaborar títeres o piñatas, hacer barcos de papel y emplear los márgenes para anotar números telefónicos. El periódico sirve también para moldear o secar los zapatos, rellenar los bolsos femeninos para que conserven su forma, envolver mariscos, empacar clavos, hacer sombreros de pintor o albañil, dar empleo a voceadores y periodistas, envolver flores, cortar moldes de sastres y modistas, envolver cuadros, prender el carbón del asador, para escribir mensajes de secuestradores, como paraguas y para escondernos tras de él cuando queremos que no nos vean. Nada de eso pueden hacer la computadora ni la internet. Pues sí, pero…
Breviario…
La revista Gatopardo de abril publica un interesante texto sobre Lila Downs, de J.H. Hernández “con información de Lizbeth Hernández”. Las fotografías de Rodrigo Vázquez son experimentos interesantes pero que distan de ser estéticamente logrados y nos niegan lo más exigible en la fotografía de prensa: información. Salvo la toma de portada, en blanco y negro, en el resto aparece la diva oaxaqueña de espaldas o perdida en la lejanía. Sorprende lo anterior en una revista tan cuidada como Gatopardo. @@@ En la Revista de la Universidad de abril, destaca el excelente reportaje gráfico de Rafael López Castro sobre las fachadas de cristal de numerosos edificios capitalinos y es igualmente plausible, por bello y revelador, el texto de Carlos Pellicer López que acompaña las fotos del creador jalisciense. @@@ Hoy abre sus puertas la Librería Madero en su nuevo domicilio de Isabel la Católica 97, casi esquina con San Jerónimo, en el centro histórico de la ciudad de México. La nueva sede es la antiquísima Casa de la Acequia, donde el librero Enrique Fuentes seguirá atendiendo a su clientela. Le deseamos suerte.




