Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Disertan en Taxco sobre la arquitectura en México con sismo de por medio

*Continúa en la ciudad platera el XIII Coloquio Nacional Cultura y nación hoy organizado por el Seminario de Cultura Mexicana

 

Óscar Ricardo Muñoz Cano

Taxco

Teniendo quizás como epígrafe la frase de Octavio Paz respecto a que la arquitectura es el testigo insobornable de la historia, este jueves inició la mesa redonda denominada La arquitectura hoy y que pasó desde la crónica urbana hasta las intervenciones contemporáneas en lugares como los centros históricos, teniendo como dato curioso el sismo que se registró en la entidad y que causó por algunos momentos cierta angustia.
La mesa, parte de los trabajos del XIII Coloquio Nacional Cultura y nación hoy organizado por el Seminario de Cultura Mexicana, fue moderada por el arquitecto Felipe Leal, quien también participó con el tema La estructura urbana de Taxco.
Fue la maestra Ángeles González Gamio de la ciudad de México quien al abrir los trabajos con su ponencia Crónica urbana, refirió que los cronistas en la actualidad suman 40 en la capital del país; “cada delegación tiene sus cronistas y hay incluso algunas que tienen sus consejos de cronistas”, y recordó, se trata de un trabajo que tiene un poco de todos los géneros literarios.
“Lo que la caracteriza es la emoción del cronista y México tiene una historia y unos antecedentes impresionantes”, agregó.
En ese sentido, y luego de mencionar trabajos tan antiguos como La visión de los vencidos o referirse a cronistas más cercanos como Ricardo Garibay, González Gamio abundó en que esta rama de la literatura, y que se basa en la realidad, ha sido un aporte muy importante para tener presente desde lo que llamó la hermosura de la gran Tenochtitlán, hasta el aspecto de las nuevas urbes.
“Han descrito (los cronistas) cómo era la ciudad de México (por ejemplo) en su época y es maravilloso porque la ciudad ha sido muchas veces destruida”, dijo y agregó que la arquitectura es fuente para los cronistas.
“Es (la arquitectura) el reflejo de la mentalidad, de los valores de una época”, concluyó.
En su oportunidad, en seguimiento a su ponente anterior y con el tema Intervenciones contemporáneas en los centros históricos, el arquitecto Saúl Alcántara reprobó las realizadas en el centro histórico de la ciudad de México, donde colonias conocidas tradicionalmente por sus edificios antiguos sufren ahora una destrucción a mansalva de los mismos. Luego de mostrar a los asistentes decenas de ejemplos que compararon antiguos caserones situados al lado de modernos edificios sin una razón estética y urbana lamentó los rezagos que existen en la Ley de desarrollo urbano de la ciudad de México y que han permitido excesos.
Si bien afirmó que la arquitectura responde a su tiempo, Alcántara exigió un alto a la hiperproducción de trabajos que terminan siendo meras atracciones, edificios que poco o nada tienen que ver con el entorno en que son construidos y que incluso ofenden a la sociedad que termina repudiándolos.
“Lo importante es la visión urbana a largo plazo, el equilibrio entre lo antiguo y lo nuevo; la forma arquitectónica de las ciudades es ejemplificada por sus monumentos singulares, cada uno de los cuales presenta una individualidad por separado, una particularidad que define sus valores culturales” y aseguró que la arquitectura por sí sola llega a ser un monumento cuando se torna un ícono cuya virtud y naturaleza son excepcionales expresando colectivamente el valor acumulado por la ciudad y sus habitantes.
Finalmente, Felipe Leal con La estructura urbana de Taxco, le dio continuidad a la mesa pues con su ponencia dejó en claro las características primordiales de la ciudad platera, ciudad en la que convergen algunos de los puntos de los que anteriormente hablaba Alcántara.
En su exposición, el también arquitecto puntualizó detalles dentro de la historia de Taxco; personajes como Kahlo, Sterling o Siqueiros desfilaron en la pantalla para recordar a los presentes la importancia del lugar en el pasado.
Y mientras ponderaba la construcción de la antigua carretera México-Acapulco, que le dio nueva vida a Taxco, sucedió el sismo que a decir de los primeros reportes tuvo una magnitud de 6 grados Richter con epicentro en Tecpan de Galeana.
Un breve episodio de angustia, gente que salía rápidamente del teatro, pero Leal continuó con su disertación acerca de la estructura de Taxco de la que identificó la topografía que creo una estructura de ciudad llamada de “plato roto”.
No obstante, refirió que eso permitió, de la mano de la arquitectura predominante de entonces y que era la española con salpicaduras de portuguesa, la creación de una ciudad amigable en principio con la gente pero que ahora, con la llegada del automóvil, se ha tornado peligrosa para los peatones, situación que, dijo, espera que alguna vez se pueda resolver.

468 ad