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Reportan más de 150 muertos a unas horas del acordado alto al fuego en Siria

DPA

Beirut / El Cairo / Damasco

Los gobiernos de Turquía y Estados Unidos mostraron ayer su desconfianza ante el inicio del alto el fuego previsto para ayer en Siria después de una jornada con más de un centenar de muertos y ataques contra refugiados en territorio turco.
“El 10 de abril carece de validez”, apuntó el viceministro de Exteriores turco, Naci Koru, tras conocerse los ataques del Ejército sirio en la frontera entre ambos países. Poco después, el ministerio de Exteriores de Ankara confirmó el ataque de las tropas de Bashar al Assad contra refugiados que se encontraban en un campo establecido en territorio turco. El ataque se saldó con la muerte de dos sirios y dejó heridos a 19 más.
Ankara amenazó además con adoptar medidas si la situación vuelve a repetirse. “Los nacionales sirios que se refugian del régimen sirio dentro de Turquía están bajo la protección del Estado turco”, apuntó el Ministerio en un comunicado. “Si esos acontecimientos se repiten debe entenderse que tomaremos las medidas adecuadas”, agregó el texto.
También Estados Unidos se mostró “indignado” por la violencia siria contra los refugiados en Turquía. “Condenamos fuertemente cualquier ataque del régimen sirio a refugiados en países vecinos”, dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland. “Estos incidentes son una muestra más de que el régimen de Al Assad no parece estar dispuesto a cumplir con los compromisos que hizo a Kofi Annan”, agregó.
En el lado sirio de la frontera turco-siria se produjo además un enfrentamiento entre tropas gubernamentales y rebeldes del Ejército Sirio Libre. Los residentes del campo de refugiados situado junto a la frontera en la provincia turca de Kilis salieron entonces a apoyar a los rebeldes cuando eran atacados y se vieron envueltos en el fuego cruzado. Entre los heridos hay un ciudadano turco alcanzado en territorio de su país, informaron las autoridades. El hombre trabaja como traductor en el campo de refugiados.
También en la frontera de Siria con Líbano continuaron los ataques de las tropas sirias. Según activistas sirios, un periodista de la televisión libanesa murió y otros dos resultaron heridos al verse atacados por soldados del Ejército sirio mientras filmaban en la frontera entre ambos países.
Según la oposición siria, al menos 155 personas murieron ayer en Siria, pocas horas antes de la entrada en vigor del alto el fuego acordado por el régimen sirio y el enviado de la ONU y la Liga Árabe al país, Kofi Annan.
En la provincia de Hama murieron 35 personas, en su mayoría mujeres y niños, y otras 50 perdieron la vida en Homs, según informó el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con base en Londres.
Los enfrentamientos también se recrudecieron en la provincia de Alepo, donde murieron 43 personas, entre ellos al menos seis guardias fronterizos. En la provincia vecina, Sukari, perdieron la vida dos policías. Otros cuatro soldados murieron en las inmediaciones de Damasco y 13 personas perdieron la vida en Idlib, cerca de la frontera con Turquía.
“No sólo no terminó la violencia, sino que empeoró en los últimos días”, afirmó la portavoz del Departamento de Estado norteamericano. “El régimen sirio debe poner fin a la campaña de violencia contra su pueblo inmediatamente y la comunidad internacional debe actuar para asegurarse de que así ocurra”, reclamó por su parte el Ministerio de Exteriores turco.
El domingo, el Ejecutivo de Damasco ya echó un balde de agua fría sobre el acuerdo para el alto el fuego, al poner nuevas condiciones para el cese de la violencia. Siria no retirará sus tropas de las ciudades sin garantías escritas de “grupos terroristas armados” de que ellos también pararán la violencia, declaró del portavoz del Ministerio del Exterior sirio, Yihad al Makdisi. Con grupos terroristas, el régimen se refiere al movimiento opositor que protesta contra el presidente.
El opositor Ejército Libre Sirio rechazó sin embargo la petición de garantías escritas y se remitió a las promesas hechas a Al Assad. “Las nuevas exigencias son sólo otra excusa del gobierno para no tener que cumplir el plan y poder continuar con su maquinaria de matar”, apuntó ayer un miembro de Consejo Nacional Siria, Naji Tayyara.
También China, uno de los pocos países aliados de Al Assad, reclamó al régimen sirio que cumpla la tregua que acordó con la ONU la semana pasada y que debe entrar en vigor a las 03:00 GMT del martes.
El otro gran aliado de Siria, Rusia, recordó ayer también que los soldados sirios deben retirarse de las ciudades el 10 de abril y las dos partes deben poner fin a la violencia antes del 12 de abril. “Después veremos en qué dirección se desarrolla la situación”, dijo ayer el viceministro de Exteriores ruso, Guennadi Gatilov, citado por agencias de noticias.

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