CARTAS (Defiende la propiedad de un terreno donado a la UAG)
Señor director:
La reportera Raquel Santiago Maganda persiste en hacer creer a la sociedad que los terrenos que doné a la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) para la construcción del edificio de la Facultad de Odontología, son ilegales, aún cuando el pasado 24 de noviembre envié a su diario un documento con copias de recibos de pagos oficiales y de otros documentos para demostrar que los predios del fraccionamiento Chorrillo Mozimba pertenecen a la Fraccionadora Mozimba, de la que soy la apoderada legal, como lo acredité ante abogados del Departamento Jurídico de la máxima casa de estudios.
En la nota publicada en la página diez de la edición del lunes 9, cabeceada Sentencia definitiva declara legal (sic) el predio donado por Odontología, la reportera señala que el predio “es ilegal porque no pertenece a Clemencia Figueroa Cisneros, según sentencia definitiva que anula las escrituras que aseguraban que la donante es propietaria de tres millones 158 mil 680 metros cuadrados”.
En el quinto párrafo dice: “Con esto la empresa pudo comprobar la pertenencia legal de un predio de 38 mil 998 metros cuadrados ubicado en el fraccionamiento Balcones al Mar en los lotes 56 y 57…”
Si la reportera conoce muy bien Acapulco, ha de saber la distancia aproximada que existe del fraccionamiento Balcones al Mar al fraccionamiento Mozimba, que es donde están ubicados los terrenos que doné en un acto oficial celebrado el 13 de agosto pasado y a donde ella acudió, por lo que quiero aclararle, para que no la sigan sorprendiendo gentes como el seudo abogado Reynol Gómez Escalera que podría estarle entregando documentos falsos y confundiéndola para desacreditarme al no poder ganarme por la vía legal, toda vez que, como ella también ha de saber, una sentencia en primer instancia (o sea en un juzgado) no puede ser “definitiva”, porque existen otros recursos legales como la apelación, el amparo y el recurso de revisión, por lo que una vez agotados todos los recursos entonces podría hablarse de una cosa juzgada.
Si señalo al seudo abogado Reynol Gómez Escalera de estar detrás de esas notas periodísticas es porque en enero pasado recuperé la posesión de los terrenos del fraccionamiento Chorrillo Mozimba que el citado sujeto con el prófugo Saúl Guerrero Castillo me habían despojado en forma violenta para después venderlos con documentos falsos.
¿Acaso no es del dominio entre la vieja guardia del periodismo la forma ilegal en que Reynol Gómez Escalera se hizo del periódico La Verdad? ¿Acaso un periódico deja para que su propietario se haga de tierras en diferentes puntos del municipio y otras partes del estado? Porque no hay que olvidar que Reynol Gómez también reclama terrenos en el ejido de El Podrido.
Si bien es cierto que en la Quinta Agencia del Ministerio Público Especializada en Delitos de Despojo existen algunas averiguaciones previas en las que se me acusa por el delito de despojo en el fraccionamiento Mozimba-Chorrillo, también lo es que he demostrado ante ese organo investigador que tengo la legítima propiedad, que yo no vendí nada a mis acusadores y que en este caso a quienes deben de denunciar por fraude son a los que les vendieron con documentos falsos, como son Reynol Gómez y Saúl Guerrero Castillo, en contra de quien existen dos órdenes de aprehensión, una de fecha 18 de febrero de 1993 y la otra del 22 de diciembre de ese mismo año, que los jueces Noveno y Octavo de Primer Instancia del Ramo Penal le libraron por el delito de fraude, en mi agravio.
Para demostrar que mis tierras no tienen ningún problema legal, me permito anexar:
1.- Copias fotostáticas de documentos de fecha 18 de abril del año en curso, del delegado Regional del Registro Público de la Propiedad y del Comercio, Casimiro Vega Galeana, que señala que la propietaria del Registro 129 sección Primera a Fojas 38 y 39 del año de 1942, se encuentra a nombre de Fraccionadora Mozimba de Acapulco, SA ( no a Clauserg SA de CV), ubicada en el terreno denominado El Chorrillo o Mozimba.
2.- Dos meses después de la firma del convenio de donación con el rector Nelson Valle, y toda vez que el Departamento Jurídico de la UAG me pedía los recibos de pagos del predial del área de terreno donado, los días 8 y 9 de octubre pagué al ayuntamiento cerca de 15 mil pesos para ponerme al corriente en esa contribución, como lo compruebo con los recibos de pago de predial números 1031081, 1031082 y 019066.
3.- Anexo copia fotostática del Certificado de no Adeudo de la dirección de Catastro e Impuesto Predial, expedido el diez de octubre pasado, que dice que “Figueroa Cisneros Clemencia… se encuentra al corriente en sus pagos hasta el 6º Bimestre del 2002, con una base gravable de $10,305.00 como predio BALDIO…”
4.- Agrego copia del recibo de pago para que el Registro de la Propiedad y el Comercio expidiera el certificado de libertad de gravamen del área donada a la UAG.
5.- Otra copia fotostática que anexo es del recibo de pago número A-2182436, de la Administración Fiscal Estatal número Uno, a nombre de la Universidad Autónoma de Guerrero, para las anotaciones marginales del área donada, con lo que demuestro que los terrenos donados no tienen ningún problema legal y que siempre he actuado de buena fe, porque nunca le he pedido al rector nada a cambio.
Por último sólo me resta decir que no soy activista de ningún partido político, como tampoco soy líder de colonos y mucho menos invasora de terrenos, porque poseo documentos oficiales para reclamar ante cualquier autoridad lo que individuos sin escrúpulos y defraudadores me han despojado de manera violenta para lucrar con la necesidad de quienes caen en sus manos en busca de un espacio para fincar su propio patrimonio.
Atentamente
Clemencia Figueroa Cisneros.
(Carta resumida)
Respuesta de la reportera
Señor director:
En primer término quiero precisar a los asesores de la señora Clemencia Figueroa Cisneros que la labor del periodismo implica también investigación y no sólo declaraciones, por lo tanto no soy yo quien de manera personal “persiste en hacer creer a la sociedad que los terrenos donados a la UAG son ilegales”, porque mi información está basada en pruebas documentales.
No conozco a Reynol Gómez Escalera ni a Saúl Guerrero Castillo, y por lo tanto no soy su instrumento. Como reportera mi trabajo es informar a los lectores de la controversia de esos terrenos, por lo tanto reitero que ninguno de esos dos personajes está detrás del trabajo periodístico que les ha llegado a incomodar.
El propio rector de la UAG, Nelson Valle López confirmó hace dos semanas que el predio del cual dice ser dueña es ilegal y por lo tanto no construirán el plantel porque la entrega formal no se puede notariar.
Esto después de que por medio de un boletín firmado Clemencia Figueroa se retractara de la donación del terreno por considerar dolosa una declaración previa del rector.
En su extensa carta, los asesores no responden ni mencionan pruebas para contrarrestar la sentencia a favor de la empresa Clauserg SA de CV. Hubiera sido más informativo el que me hicieran llegar las copias de las escrituras cuestionadas y número de folios, así como reiterar la instancia en donde se encuentran registradas.
Gracias por la atención
Raquel Santiago Maganda




