Desechan diputados de PAN y PRD el tema de los casinos de la reforma legal
* Están únicamente interesados en regular los juegos ya existentes, dice el panista Armando Salinas Torre * Como bloque, sólo el PRI apoya la iniciativa * Hubo “presión inusual” de los 15 concesionarios de books del país, denuncia el perredista David Sotelo, y menciona a políticos priístas y empresarios ligados al tricolor, que serían directamente afectados por la regulación
Los diputados federales del PAN y la mayoría del PRD plantean cortar de tajo el capítulo segundo de la iniciativa de reforma de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, que establecía las reglas para la instalación de casinos en México; sólo los legisladores del PRI apoyaron la apertura de estos establecimientos.
Esta decisión legislativa de la comisión de Gobernación y Seguridad Pública podría anular la posibilidad de apertura de casinos en el país y delegaría esa responsabilidad a la legislatura entrante.
De acuerdo con declaraciones del presidente de la comisión de Gobernación y Seguridad Pública, Armando Salinas Torre, en medios informativos de cobertura nacional, los diputados del PAN y del PRD están sólo interesados en la regulación de los juegos ya existentes, como bingos, jacks, hipódromos, galgódromos, máquinas tragamonedas y sorteos.
El representante asentó que los diputados trabajaban en regular juegos y sorteos, sin considerar la legalización de los casinos, para abrir la participación de personas que cubran los requisitos.
Incluso adelantó que diputados pedirán a la Secretaría de Gobernación que entregue el listado de los permisionarios de juegos con apuestas, pues legisladores panistas y perredistas “consideraron que se trata de políticos priístas los que tienen esos privilegios”, declaró Salinas Torre al diario Reforma.
–¿Sólo se reglamentará lo que ya existe, pero no casinos?
–No lo sabemos. Es que yo, para bien o para mal, soy diputado, no profeta. El tema está en que se distribuyan dos dictámenes: uno donde se contempla la eventual creación de casinos y toda la reglamentación de lo actual tratando de prevenirlo, y, el otro, donde nada más se plantea la posibilidad de reglamentar lo actual, previendo que esto sea otro instrumento más de combate a la corrupción y de combate a la impunidad, y dejar el tema de casinos para una posterior ocasión, pero sin duda reconociendo que es un avance importante –dijo a otro medio.
A finales de noviembre, un optimista diputado federal acapulqueño David Augusto Sotelo Rosas, entrevistado en la Redacción de El Sur como integrante de la subcomisión especial que se formó para la elaboración del dictamen de ley, auguraba su aprobación porque había “un momento político y social idóneo”.
Consideró que de ser rechazada sería difícil que la próxima legislatura la retome tal como la dejaría la actual. Aunque fue insistente en aclarar que la propuesta de la 58 Legislatura es la regulación de los juegos con sorteos y apuestas, lejos de la casinización que hizo su antecesora, finalmente el capítulo tercero sobre los casinos se desechó.
El dictamen de ley no pasó de la Comisión de Gobernación, no llegó al pleno para su discusión; ahí mismo sufrió modificaciones que incluyeron cortar de tajo el capítulo tercero sobre casinos.
El 4 de diciembre, la subcomisión especial presentó el dictamen a la comisión de Gobernación. Dos días después, las bancadas de PRI, PAN y parte del PRD celebraban la posibilidad de permitir la apertura de casinos, pero con un candado que consistía en que las autoridades en materia de juegos emitirían, en un plazo de dos años, un dictamen técnico antes de autorizar la instalación de los establecimientos.
Entrevistado vía telefónica, Sotelo Rosas informó que la Comisión de Gobernación se reuniría ayer por la tarde, pues desde el jueves está en sesión permanente. Sin embargo, por falta de un salón para reunirse, el encuentro se pospuso para hoy en la mañana.
Dijo que Salinas Torre distribuyó a los integrantes de la comisión el dictamen con las observaciones de tres diputados, pues el resto de los diputados pidió tiempo para estudiar el documento, dado que se trató de cuarenta observaciones.
El panista Ricardo Torres Origel pidió sacar el capitulado de casinos de la ley, y la legisladora Gabriela Cuevas demandó la inclusión de un transitorio que permita la apertura del primer casino en dos años.
Aunque el plazo para presentar el dictamen al pleno de la Cámara venció ayer, Sotelo Rosas consideró ayer por la mañana que podría extenderse hasta el próximo lunes, porque Salinas Torre pidió una prórroga a la mesa directiva por medio de un oficio en el que informa sobre la sesión permanente de la Comisión de Gobernación por la eventualidad de las observaciones.
Explicó que el proceso que establecía el proyecto original era la creación de la Comisión Federal de Juegos y Sorteos en aproximadamente año y medio, y se encargaría de estudiar la licitación e informar la intención de instalar un casino al ayuntamiento que tendría que pedir la autorización al Cabildo.
En todo caso, consideró que los casinos estarían funcionando, de aprobarse el capitulado sobre estos, en cuatro o cinco años.
Reprochó que hubo “presión inusual” y desplegados, movidos por los intereses de los quince concesionarios de books en la República, que son directamente afectados de reglamentarse los juegos con apuestas. Mencionó el caso de Manlio Fabio Beltrones, quien tiene nueve books en Sonora y Sinaloa; Ramón Aguirre, con ocho establecimientos; los Rivapalacio, uno de ellos en Acapulco, y Carlos Hank. (Nelly Bello).




