Sobrevivientes dicen que temen una venganza del figueroísmo
Sobrevivientes de Aguas Blancas dijeron temer alguna venganza del ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer y ex colaboradores suyos involucrados en la masacre de los 17 campesinos, luego de que la Fiscalía Especial para crímenes políticos del pasado reabriera el caso, con la posibilidad de enjuiciar a los ex funcionarios.
En una carta enviada ayer a la ex alcaldesa de Atoyac, María de la Luz Núñez Ramos, a quien felicitan por haber promovido la reapertura del caso en la Fiscalía, advierten no obstante de “la muy posible persecución e intimidación o algún atentado por parte de sicarios o escuadrones de la muerte del gobierno del estado y del figueroísmo a los suscritos, a nuestro defensor ( el abogado José Sánchez) y a usted”.
Por ello, consideran “de suma importancia que hagamos un frente común con las ONG, CNDH, la Fiscalía Especial y los gobiernos perredistas de la ciudad de México, Acapulco y Coyuca de Benítez, para el efecto de solicitar apoyos y garantías a nuestra vida, familia, posesiones y nuestra libertad e inclusive al gobierno federal de Vicente Fox”.
Afirman que si la Fiscalía investigara conforme a derecho y consignara la averiguación previa a algún juez de distrito y éste liberara las correspondientes órdenes de aprehensión y captura a los autores intelectuales y materiales, “dichos personajes no descansarán hasta buscar venganza y atentar contra nuestras vidas”
El documento está suscrito por Abimael Hernández Rodríguez y Próspero Hernández Lozano, en representación de 43 sobrevivientes de Aguas Blancas. Estos la entregaron ayer mismo a Núñez Ramos, en su oficina de la Secretaría General del ayuntamiento de Acapulco.
En la carta, sostienen que el citatorio del Fiscal Ignacio Carrillo Prieto a Núñez Ramos para ampliar sus declaraciones sobre la masacre del 28 de junio de 1995, es una manera de constatar la responsabilidad intelectual del entonces gobernador Rubén Figueroa Alcocer.
Sostienen que si la Fiscalía especial empieza a indagar sobre estos hechos, a través de una correcta investigación “se llegará a la verdad histórica y esperemos que se castigue a los autores intelectuales señalados y algunos otros que resulten como materiales, lo que sería un parteaguas en la historia de nuestro país y sólo así podríamos tener credibilidad un poco en el Estado de derecho, el cual hasta la fecha no existe y lo que sí existe es la impunidad y continuidad de la guerra sucia de los setentas”.
Señalan que en el caso Aguas Blancas, la Suprema Corte de Justicia de la Nación “demostró la responsabilidad de Rubén Figueroa Alcocer”, y demandó al fiscal Carrillo Prieto practicar todas y cada una de las diligencias que le confieren las leyes (Aurelio Peláez).




