Con una obra de teatro combatirán la drogadicción en escuelas del puerto
Alfredo Mondragón * Tras el “alto índice” de venta de estupefacientes en escuelas de Acapulco, el área de inteligencia de la Policía Federal Preventiva (PFP), en coordinación con la Procuraduría General de la República y la Secretaría de Seguridad Pública y Protección estatal comenzaron ayer un programa de prevención a través de la obra teatral: Alguien va a cambiar, como parte del programa Escuela Segura.
De acuerdo a un diagnóstico interinstitucional elaborado por la PGR, PGJE, SSPP y SPV, tres de cada 10 escuelas del nivel medio superior ubicadas en sobre la avenida Ruiz Cortines, la colonia Renacimiento y Zapata, reportaron problemas de venta de estupefacientes y otros actos delictivos, informó el subsecretario de prevención de la SSPP Arturo Lima Gómez.
La obra Alguien va a cambiar es representada por un grupo de 10 actores de la compañía Alamo, algunos de ellos pertenecientes a la Asociación Nacional de Actores (ANDA), quienes pretenden inculcar en los jóvenes valores y medidas de prevención en contra del delito y las drogas, bajo un contenido elaborado por el área de inteligencia de la PFP y estará del seis al 13 de diciembre en escuelas de Acapulco y en un acto masivo en el parque Papagayo.
El funcionario estatal informó que 37 instituciones educativas del puerto se integraron al Operativo Mochila, que consiste en revisar las mochilas de los jóvenes para encontrar estupefacientes, previa autorización de los directores de escuelas y en presencia de defensores de Derechos Humanos.
El programa Escuela Segura también incluye conferencias de psicólogos de la PGR, profesores de la Secretaría de Educación Pública (SEP), de la Comisión para la Defensa de los Derechos Humanos y los ayuntamientos, a través de las policías municipales.
Este programa comenzó desde el mes de marzo y a la fecha ha visitado 239 escuelas primarias, secundarias y preparatorias porque “es en este nivel educativo donde empieza el fenómeno de las tentaciones por los estupefacientes y los vendedores tratan de despertar la curiosidad de los jóvenes”, explicó Lima Gómez.
El programa también recoge información de las autoridades educativas para elaborar un diagnóstico y reportes de incidencias, mismas que son canalizadas a las instancias correspondientes, por ejemplo, explicó el funcionario estatal: “En Chilpancingo detectamos un caso de que en una paletería, mediante claves, vendía marihuana a los estudiantes, enviamos el reporte y el ayuntamiento la clausuró e intervino la PGR”.
La obra platea cómo Iván, estudiante de preparatoria, se inicia en el consumo de narcóticos a partir de una turbia amistad con un par de jóvenes ‘enganchadores’ El Jerry´s y El Fello.
Iván es hijo de un alcohólico desempleado y una mujer que mantiene a la familia con abnegada dependencia a una relación en la que predomina la violencia física y verbal.
Iván ante el clima familiar acarrea con la autodestrucción, mientas que Edgar, su mejor amigo lleva una vida “normal” gracias a que recibe atenciones de sus padres económicamente desahogados.
Ente dos estilos de vida diferente se desarrolla una histórica trágica provocada por el consumo desmedido de cocaína marihuana y tachas, incluso Iván tuvo una sobredosis.




