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Se define Zeferino Torreblanca como un izquierdista de dicho y de hecho

 * Antes de pensar en tener ya un pie en Casa Guerrero, en el PRD se requiere madurez, unidad y una visión clara de lo que es gobernar, afirma

Segunda parte * Zeferino Torreblanca Galindo advierte que lo que se requiere en el PRD antes de pensar en ganar la gubernatura de Guerrero, es trabajo y unidad.

El ahora ex alcalde de Acapulco, en la entrevista con El Sur cuya primera parte apareció ayer en estas páginas, considera que en los perredistas y en las fuerzas de oposición no debe haber “actitudes soberbias”, que sientan ya un pie en Casa Guerrero.

Y que los grupos al interior del PRD “manifiesten madurez, no por el reparto del botín anticipado sino por una visión clara de lo que es gobernar”, de tener propuestas para ser gobierno.

Asimismo habla de la atención que el estado requiere de la federación, de buscar nuevas fórmulas para distribuir las participaciones y aplicar los programas, y en qué bloque estaría de la Conferencia Nacional de Gobernadores, si fuera parte de esta. Esta es la segunda parte de la entrevista.

–Por mucho que se avance en esta idea de participación de los pobres, Guerrero necesita el apoyo de la federación con más recursos. Aquí no hay industrias, no se crea capital local…

–Lo doy por descontado: requerimos (ese apoyo federal) y me parece que el sistema de coordinación fiscal trata de compensar a los estados más pobres, es una fórmula que hay que discutir porque es muy técnica, pero a mayor marginación mayor participación en las asignaciones federales lo que beneficia a los estados pobres.

“Lo que quiero decir es que no estemos supeditados a un presupuesto del país que tiene su techo y cada día menos margen de maniobra; si no hacemos un esfuerzo adicional no podemos avanzar”.

Y remachó: “El gobierno de la república tendrá que seguir volteando los ojos a los estados más pobres como Chiapas, Oaxaca y Guerrero, con programas sociales (pero) con una nueva directriz, diferente a la que se manejaba en los viejos esquemas de la política”.

–Si Zeferino fuera gobernador ¿encabezaría a los guerrerenses en un movimiento por mayores recursos y atención de la federación? Si participara en la Conago (Conferencia Nacional de Gobernadores) ¿en qué bloque estaría, en los que reclaman o los que dialogan?

–Yo estaría en la línea de los que dialogan, pero exigiendo justicia para un estado tan pobre como Guerrero y lo haría con elementos suficientes como tratamos de demostrar con los retrasos del gobierno del estado en las participaciones que debe entregar al municipio.

“Me metería a estudiar las fórmulas, a discutir con cada una de las áreas que maneja el presupuesto de la federación para tratar de canalizarlo no solamente en programas para la entrega de dinero.

“Yo inmediatamente si pudiera me sentaría con la secretaria de Desarrollo Social (Josefina Vázquez Mota) y le diría ‘ese (programa) Empleo Temporal se debe quitar en las condiciones que se maneja’; en el programa Oportunidades insistir en una mayor participación de los ayuntamientos y el gobierno del estado para dirigirlo a las capas sociales donde verdaderamente lo necesiten y en conjunto cerciorarse” de que se aplica.

“Me sentaría con los secretarios para decirles ‘cuales son tus programas’ para que no hubiera traslapes como el caso de los programas de becas donde federación, estado y municipio tienen traslapes y a lo mejor beneficiamos (por partida doble) a niños cuando tendríamos que ampliar la meta a más niños pobres.

“Estaría en la parte de los que dialogan, pero no los dialogadores entendidos como sometidos, los que dialogan para encontrar solución y traer más recursos al estado”.

“Me considero más perredista que muchos perredistas”

–¿Por qué no asistió a Tlapa a la marcha de  protesta del PRD por la revocación del mandato al alcalde de Alcozauca Javier Manzano? Sus críticos dicen no sólo que usted no conoce el estado, sino que no le gusta salir de Acapulco.

–No fui invitado (…) pero me encanta salir.

“En el caso particular de que si no me gusta salir pues si hubiera salido luego me regañan. Cuando fui a Chilpancingo (a la formación del Frente Cívico) me acusaron de utilizar recursos en un acto. Si fui a San Jerónimo a un acto el domingo a apoyar a un pariente que es presidente municipal electo dicen ‘Zeferino ya anda en campaña’; si me movía a alguna parte del estado de Guerrero decían que qué tenía que hacer fuera de Acapulco si su chamba esta aquí”.

Y en el caso particular del acto en defensa de Manzano, retidado del cargo de presidente municipal de Alcozauca con el voto incluso de la bancada del PRD en el Congreso, porque incumplió con la entrega de la cuenta pública, Torreblanca respondió:  “Es nuestra responsabilidad presentar la cuenta pública, y algo que les reconozco a los diputados salientes es que fueron congruentes con su declaración, no podemos ser tapaderas de acciones irregulares”.

–Pero Manzano es un alcalde muy respetado.

–Sí, también merece mis respetos, pero si desde la oposición pedimos cuentas claras somos los primeros que debemos predicar con el ejemplo”.

Su inasistencia al mitin de Tlapa, reiteró, no fue por su posición de apoyo a los diputados del PRD, sino porque no fue invitado y volvió al tema de si conoce o no Guerrero, de si lo conocen a él más allá de Acapulco o de los municipios vecinos a éste. Respondió:

“Sin conocer cada rincón, aunque ya he ido a municipios de todas las regiones, primero hay que tener vocación, si de alguien tengo apoyo es de las clases populares, los desposeídos y los campesinos, lo he demostrado y lo seguiré demostrando en el peregrinar que tendré por el estado, seré solidario con las causas nobles. Yo he dicho que me considero más perredista que muchos perredistas”.

–Y en esa visitas a los municipios de todas las regiones ¿no se ha sofocado, aguanta bien el trajinar a que obliga hacer política en Guerrero?

–Desde mi primera campaña por la Presidencia Municipal –hace nueve años– hablaban de que yo era un perfumado, pero demostramos que tenemos más sensibilidad que cualquiera que se dice de izquierda y navega en la izquierda, lee libros de izquierda pero se acuesta con los de la derecha o los del gobierno que han golpeado a la izquierda.

“Es como aquel que va a misa los domingos y cuando sale tiene tres casas, roba dinero y es cacique. Hay que ser izquierdista de tiempo completo, de dicho y de hecho”.

–¿Se refiere a alguien en particular’

–Sólo quiero revisar la historia: en la época de Rogelio de la O cuántos regidores tuvimos y estuvieron fuera de la ley; quién negoció con Rubén Figueroa que se trastocara el Estado de derecho; cuales de los izquierdistas que por arriba se pelearon con Rubén Figueroa por abajo tuvieron arreglos. Los que hoy denostan a Figueroa y lo critican en público y que por abajo tenían acuerdos vergonzosos, seguramente lo leerán. Hay otros izquierdistas que no claudicaron, que permanecieron estoicos y son lo bueno que tenemos en el estado.

Primero la diputación federal, luego la gubernatura

–¿Todavía no decide si diputación plurinominal o por un distrito?

–Estoy dispuesto a aceptar lo que sea más conveniente, si me piden buscar uno de los distritos en Acapulco lo hago, si debe ser plurinominal, lo que decida el PRD que espero me invite. Lo haré en lo que más convenga a las circunstancias políticas, donde pueda servir modestamente en la Cámara de Diputados con mi experiencia como ex diputado federal y como ex alcalde de Acapulco.

–Todo mundo lo ubica como probable candidato a gobernador, después de los resultados del 6 de octubre los perredistas ven como una gran probabilidad el triunfo en el 2005, pero ya hay un fuerte golpeteo entre los aspirantes, ¿puede complicar esto tu aspiración o al mismo PRD al punto de frustrar esa perspectiva de triunfo?

–Es natural que los que no quisieran que Zeferino aspirara a candidato buscarán todos los defectos del mundo y colocarán todas las piedras en el camino, y mal haría Zeferino en no entender que en este país la política se sigue practicando de esa manera, a mí y a cualquiera que aspire a ser candidato es lógico que la ruta crítica que seguirá tendrá sus complicaciones, es natural (pero) lo que haremos es trabajar para convencer a la población en general.

“Debe demostrarse una madurez de todos los actores políticos, incluidos los del PRD, (pues) el que piense que tenemos ganada la gubernatura está equivocado. Como partido, como fuerza opositora, como izquierda, como fuerza progresista nadie puede sentirse con la soberbia ni como persona ni como partido”.

Dijo entonces que una prueba de fondo será cómo gobernarán los alcaldes perredistas en los municipios que ganaron, entre ellos los más importantes del estado. Recordó en el mismo sentido que varios de los ayuntamientos ganados en las elecciones de 1989, se perdieron en las de 1993. “Por eso para aquellos que piensan que ya la tenemos ganada, que tengan actitudes soberbias, que sienten un pie en Casa Guerrero, hay que trabajar, lo que se requiere es unidad, que los grupos, corrientes y expresiones al interior del partido manifiesten madurez, no por el reparto del botín anticipado sino por una visión clara de lo que es gobernar.

“Yo preguntaba hace algunos meses a algunos compañeros, ‘oigan compañeros nosotros criticamos a los agentes del MP, a la Policía Judicial y nosotros ¿qué proponemos, qué haríamos para ordenar el gravísimo problema de la administración y procuración de justicia’; es decir, que ya no somos los que vamos a estar criticando sino que vamos a tener que hacer propuestas de qué modernizar y qué cambiar para que los judiciales en lugar de que se trasporten en vehículos chocolates o robados porque el mismo gobierno se los da, que tengan vehículos oficiales; o quién será el director; tenemos que interesarnos como gobierno y para eso tenemos que hacer una propuesta de gobierno más amplia, que incluya este tipo de situaciones”.

–Se le acusa de que no ha podido armar un equipo de trabajo permanente con sus compañeros del Frente Cívico o del PRD, que toma decisiones de forma central.

–No quiero compararme, porque no tengo la altura moral ni la capacidad ni la lucha social de Cuauhtémoc Cárdenas, pero de alguna manera es como a él se le señala como el dueño del PRD, creo en su peso moral en las decisiones de un partido que le tocó iniciar. No me comparo ni me acerco a sus talones, pero en pequeño soy respetado y tomado en cuenta por mis compañeros.

Justificó incluso algunos de los errores que cometió en los nombramientos de su gabinete como el coordinador operativo de la Secretaría de Protección y Vialidad Jaime Delgado, arraigado por presuntos nexos con el narcotráfico.

“Soy estricto porque no puedes flaquear, pero también fui humilde, los lunes me reuní con mi gabinete, tan no concentré el poder que los secretarios nombraron sus directivos y por eso el problema con Jaime Delgado, por creer en las cabezas. No como la vieja usanza donde a los secretarios les recomendabas a los directores para llenar los puestos de compromisos de campaña que hiciste”.

Otro ejemplo, dijo es el programa Tonalli que descentralizó el manejo del presupuesto pues permitía a cada área definir cómo ejercerlo. “Nunca firmé un solo cheque sino el tesorero y la primera síndica, y eso prueba que dejé la administración, creo en la administración por objetivos y no en la actitud centralista de tener todo en la chequera; tan cambié que dejé de ser el administrador para ser un político, político”. (Nelly Bello, Ossiel Pacheco y Juan Angulo).

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