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CARTAS (Declara el Museo Histórico Naval persona no grata a Edgar Neri)


Juan Carlos Moctezuma Rodríguez
Editor de Cultura y Espectáculos

 Mucho te agradeceré que publiques esta carta de respuesta a los comentarios de Edgar Neri, publicados en El Sur el 30 de noviembre próximo pasado.

Mas que una controversia por un pago, este asunto pone de manifiesto la manera con que Edgar Neri ejerce el trabajo en la cultura. A su vez, ésta ilustra la forma tradicional con que muchos funcionarios públicos relacionados con el área, tratan a los trabajadores de la cultura en nuestro medio. Veamos este ejemplo didáctico para toda la comunidad cultural.

1.- Neri dice que “confundo el museo con mi persona” dando por entendido que yo puedo hacer trabajos utilizando la estructura y el material del museo para mi beneficio personal, lo cual él sí hace pues una de sus excusas telefónicas para no pagar fue que se había comprado una casa. Son testigos la presidenta y la secretaria del museo.

2.- Miente sobre acuerdos de pago diferido, pues sólo quedamos en: “a  trabajo entregado, trabajo pagado”. Yo cometí el error de confiar en él y no retener los originales hasta que cubriera el total del adeudo. Su engaño no tiene nada de “honorable”, pero sea éste, mi error, mi contribución al saneamiento de la comunidad cultural de Acapulco.

3.- Como todo funcionario inseguro de sí mismo, ejerce su misoginia cuando dice que habló con “una colaboradora del Museo, por cierto su esposa” eludiendo que ella es la presidenta del Museo Histórico Naval de Acapulco. Elude también decir que en esa ocasión, habló con la licenciada Malena Steiner, secretaria del Museo, quien es testigo de sus inventos autojustificatorios de mentiras en torno a intención de pago alguno.

4.- Esta no es su única deuda. Es su metodología de trabajo. Hay más personas víctimas de su mitomanía. Cualquiera puede corroborarlo haciendo las preguntas adecuadas. De allí la idea de hacer público el Barzón de Damnificados por Edgar Neri.

5.- Alegar que mi reclamo se debe a mi “precaria condición económica”, aparte de ser la declarción digna de un cretino, pretende ocultar que mi reclamo es en defensa de los principios que rigen mi trabajo en la cultura, poniéndose a adjetivar en torno a mi situación económica personal que, como dijeran los marinos españoles del siglo XVI para mencionar la cofa de los navíos, a él le importa un “carajo”.

6.- Por supuesto que no le di recibo alguno.Ya cometí la estupidez de darle mis originales y, afortunadamente, no la repetí dándole un recibo por algo que todavía no acaba de pagar. Sería interesante saber con qué comprobante le cobró “desde finales de septiembre” al DIF Guerrero.

7.- Como buen funcionario mediocre pretende ocultarse, prostituyendo la lógica, mediante el argumento perverso de transformarme en culpable: “El hecho de que no te pague, se debe a que tú no me cobras…”.

8.- No es ninguna “grosería”, “trato ríspido” u “ofensa” rechazar su chantaje de que fuera a las Jornadas Alarconianas de Taxco, en el más descarado tráfico de influencias con el IGC, a cambio del pago de lo que me debía (nótese la astucia para obtener dos por el precio de uno), y haberle negado el saludo. Ante un bribón de su calaña, es simplemente hacer justicia.

9.- Finalmente usa el clásico truco de hacerse el ofendido para no pagar. Me recuerda a unas funcionarias de la dirección de Eventos Especiales de la recientemente terminada administración municipal, que cuando les fui a cobrar el importe de las entradas de unos cadetes chilenos que ellas invitaron al Museo, me respondieron que “no pensaron que yo fuera de esos que cobran por su trabajo…” Y peor fue que, ante mi azoro,  me respondieron que “la culpa de todo era mía por haberlos atendido…”. Igual que Neri, se hicieron las dignas y ofendidas, y tampoco me pagaron.

10.- Para que Edgar ya no se ande quejando de “ofensas” o “groserías” o, lo que es lo mismo, de tratos arbitrarios, el museo hace público que lo declara persona no grata en términos de la fracción C, artículo 11, Capítulo Segundo, de su Reglamento Interno.

11.- …y de todas maneras, me sigue debiendo.

 Atentamente
Marcelo Adano, director del Museo Histórico Naval de Acapulco, A.C.

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