CARTAS (Carta de Núñez Ramos a López Rosas antes de su toma de posesión)
Señor director: Solicito la publicación de la pesente.
Acapulco, Gro., 29 de noviembre de 2002.
Licenciado Alberto López Rosas
Presidente electo de Acapulco
Presente
Muy estimado Alberto:
Escribo algunas de las ideas, los anhelos y los principios que hemos intercambiado verbalmente durante la campaña y en estos últimos días. Remito, si no tienes inconveniente, copia de esta carta al H. Ayuntamiento y a la sociedad acapulqueña.
Alberto:
Nos une una amistad construida sobre los cimientos del amor y la pasión por la humanidad, por México, por Guerrero, por Acapulco. Compañeros de bancada y vecinos de curul, juntos vivimos la experiencia de la LVII Legislatura.
Acepté de inmediato e incondicionalmente tu invitación a participar en la campaña que concluyó con una victoria arrolladora gracias a la expresión de la soberanía popular, a la revuelta democrática de Acapulco.
Nunca y en ningún caso te he pedido cargo alguno ni mucho menos he intentado colocar a nadie. No formo parte de ningún grupo de interés. No soy de quienes arrastran el reboso del trasiego político. Durante mi vida política sólo he pertenecido a un partido. Mi relación con el PRD ha sido siempre de aliada leal. Soy, he sido y seguiré siendo ajena a las pugnas internas. Comparto ideales y postulo que la sociedad mexicana y la suriana requiere de un PRD a la altura del heroísmo social y político de nuestro pueblo.
Me honra la distinción de proponerme al Cabildo, representante de la soberanía y del poder popular, para el cargo de secretaria general de Gobierno del Ayuntamiento.
Me honra como luchadora social y me enorgullece como mujer.
He aceptado ser propuesta pues reúno los requisitos de Ley y, sobre todo, porque sirvo para servir.
Estoy dispuesta a acompañarte en esta responsabilidad hasta cuando las circunstancias lo permitan. Tal y como te lo dije y te lo reitero públicamente: siempre preferiré ser tu amiga y compañera de lucha. Cuando el Cabildo, tú mismo y sobre todo, los superiores intereses de Acapulco lo demanden estaré lista a dejar el cargo. Yo no tengo ambiciones de poder por el poder mismo.
En Atoyac aprendí a trabajar muy bien con un cabildo plural y una sociedad muy participativa. En condiciones tan complicadas generadas por la masacre de Aguas Blancas, mantuvimos la unidad, sorteamos las pretensiones de abrirnos un frente interno, intento que se estrelló en la fortaleza de los atoyaquenses.
Este es un suceso deplorable; una masacre que nos obligó a poner el acento en la lucha contra la impunidad dejando en segundo término los grandes avances en la innovación del gobierno municipal. En primer lugar, como bien sabes, las demandas nunca fueron de la incumbencia del Ayuntamiento; los manifestantes reclamaban el cumplimiento de compromisos del gobierno del estado. Algo similar al plantón permanente de ahora en el asta bandera de la ventana ecológica.
Mi papel lo resume así:
Mi declaración inicial cambió la relación de los hechos sacándolos de la hipótesis del enfrentamiento para colocarlos como un crimen del gobierno realizado con premeditación, alevosía y ventaja.
La declaración del Ayuntamiento de Atoyac ante la CNDH fue el factor determinante para que la Recomendación 104/95 se redactara en los términos escritos. Por cierto la Recomendación sigue inconclusa.
La presencia del Ayuntamiento en la Comisión Permanente del Congreso de la Unión dio pie a una actitud de solidaridad nacional.
El Ayuntamiento de Atoyac, por mi conducto, presentó su testimonio ante los dos fiscales que designó el Congreso del Estado y ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Mi testimonio fue tomado como el elemento principal para soportar el acuerdo de la SCJN que condena a los verdaderos responsables: Al gobierno del estado, al gobernador y a sus funcionarios con nombres y apellidos.
La lucha de Atoyac fue determinante en la movilización popular, en la Coordinadora Suriana.
El Ayuntamiento erigió el monumento a los mártires de Aguas Blancas el único que aún existe.
El Ayuntamiento lanzó la movilización SOS Atoyac. Entonces nos movilizamos en el DF, logré hablar, el 6 de marzo de 1996, en la Secretaría de Gobernación con motivo de la constitución del Consejo Nacional de Seguridad Pública y ante todos los poderes denuncié la responsabilidad del ex gobernador; colocamos ataúdes en el Zócalo, entonces declaré ante la SCJN, marchamos en México y nuestro ayuno fue el detonante de la solicitud de licencia del ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer; quien en su texto me honra señalándome como responsable de la misma.
Como diputada federal desde la más alta tribuna, el 10 de septiemnbre de 1997, demandé la reapertura del caso y logré el compromiso del Procurador de revisarlo.
El pasado 10 de junio, ante el fiscal especial, licenciado Ignacio Carrillo Prieto, expuse la necesidad de incluir el caso Aguas Blancas en la agenda de la Fiscalía y soy una de quienes han logrado que así sea.
Creo que es mucho cuanto falta por aclarar para conocer la verdad completa y como siempre estoy lista para profundizar las indagaciones. La verdad es uno de los más altos valores de la política.
He ocupado diferentes cargos públicos. Todos ellos de elección directa mediante voto secreto, universal y directo. He sido delegada sindical, dirigente política, presidenta de la Pintada SCL, presidenta municipal de Atoyac, diputada local por el IV Distrito, y Federal por el Tercero, gracias al voto mayoritario y a la confianza de la soberanía.
Soy partidaria de la revocabilidad de los cargos públicos en cualquier momento. Acepto con humildad ser sometida a la consideración del Cabildo, instancia superior que será quien determine si acepta o no tu propuesta.
La experiencia que estamos viviendo hace de Acapulco el laboratorio suriano de la democracia. Me complace que hayas dado a conocer las propuestas primero a la sociedad para someternos a su escrutinio. Este hecho inaugura los tiempos nuevos.
Acapulco necesita un gobierno previsor, visionario. Gobernar es atender, es prever, es consultar, es dialogar, es promover la participación social.
Debes tú, el cabildo y la sociedad tener la plena seguridad de que a la hora de aplicar la ley a mi no me temblará la mano. Acapulco no puede ser rehén de mafias y de grupos de interés.
Es muy atractiva la encomienda de contribuir para coordinar al gabinete y formar el equipo de servidores públicos al nivel del gran pueblo que es Acapulco. Conozco las funciones, las atribuciones y los límites de la Secretaría. Nada más apasionante que facilitar el funcionamiento de los consejos ciudadanos, de las comisarías y delegaciones; de los comisariados, de mejorar la imagen pública, la urbana y la rural, de atender con cuidado día y noche la esfera de la protección civil y a nuestros maravillosos bomberos.
El desarrollo político es una responsabilidad infinita.
Voy a poner al servicio de Acapulco mi experiencia y mis relaciones. Lo voy a hacer con intensidad pues soy una mujer libre que cuenta con toda la solidaridad y el amor de su familia. Si el cabildo aprueba mi nombramiento dedicaré todo mi tiempo a intentar a tu lado, como funcionaria de tiempo completo, un muy buen gobierno.
Con el afecto de siempre
María de la Luz Núñez Ramos
(Nota de la Redacción: Carta resumida).




