Juicio político contra Aguirre, reiteran normalistas y grupos sociales en la marcha
Lourdes Chávez
Chilpancingo
Unos siete mil estudiantes, maestros, padres de familia y organizaciones sociales marcharon ayer en Chilpancingo e insistieron en la demanda de juicio político contra el gobernador Ángel Aguirre Rivero, a un mes de la represión policiaca del 12 de diciembre de 2011, donde murieron los alumnos de la Normal Rural de Ayotzinapa, Alexis Herrera y Gabriel Echeverría.
Asimismo, reiteraron su negativa a reanudar el diálogo con el gobierno estatal. “Mientras no haya justicia” no habrá ningún acercamiento, dijo a los reporteros el vocero de los normalistas, Pablo Juárez Cruz mientras el contingente se acercaba al Palacio de Gobierno.
“Cuando buscamos al gobierno estatal la respuesta que nos dio fue con las policías armadas, eso provocó la muerte de nuestros compañeeros y por eso ya no vamos a confiar en él”, agregó .
A la manifestación totalmente pacífica acudieron comisiones de la Coordinadora Estatal de Trabaja-dores de la Educación en Guerrero (CETEG), de distintas regiones; representantes de las 17 normales rurales que integran la Federación de Estudiantes Campesinos Socia-listas de México (FECSM), miembros del Sindicato Mexicano de E-lectricistas y estudiantes de la Uni-versidad Nacional Autónoma de México y del Politécnico Nacional.
Estos últimos llegaron con el grupo de ejidatarios de San Salvador Atenco, estado de México, que portaban sus tradicionales machetes, y gritaron consignas en favor de los normalistas de Ayotzinapa y contra el gobernador de Guerrero.
Desde las 10 de la mañana comenzaron a llegar los contingentes a una calle aledaña al Museo la Avispa, al sur de la ciudad; un autobús de Atoyac, una representación de los cinco pueblos de Tecoanapa, dirigentes de la Liga Agraria Revolucionaria del Sur y de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR), los egresados de Ayotzinapa, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, procedentes de Oaxaca, e integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas de Morelos y del Distrito Federal.
La marcha comenzó a alrededor de la una de la tarde, encabezada por la Banda de Guerra de la Normal Rural Isidro Burgos, seguida de los alumnos que llevaron una manta que decía: “Exigimos que se respete la ley, castigo a los responsables”, “pedimos educación y recibimos balas”.
Detrás de ellos, las delegaciones de las normales rurales del país con la demanda “Exigimos que la CNDH realice las investigaciones con transparencia, sin encubrir a nadie”.
Alrededor de los marchistas se desplazó un grupo con banderas rojas para detener el tráfico en las avenidas donde transitaron, que también portaban leyendas como: “Aguirre asesino”.
A su paso sólo se registraron dos incidentes menores con automovilistas que exigieron el paso al contingente. La marcha se realizó en completo orden.
Frente al Palacio de Gobierno, donde las puertas se mantuvieron cerradas, se elevaron las consignas: “¡alerta, alerta, alerta que camina, la lucha campesina”.
En ese momento se extendieron banderas con los símbolos de la campaña del gobierno de Ángel Aguirre Rivero, modificado: “asesinando, Guerrero cumple”.
Adentro, en las oficinas se gobierno, sólo se observaron algunas personas en los balcones, y a uno tomando un video de la movilización.
“Que llueva, que truene, ya nada nos detiene”, “que sube, que baja, aquí nadie se raja”, gritaban los manifestantes.
Desde una urvan de la normal y por medio de una bocina, distintas voces expresaron la posición del movimiento: “Queremos hacerle ver al gobernador que la muerte de dos compañeros no se puede quedar impune, vamos a seguir hasta que caigan los asesinos”.
Después de unos momentos la marcha continuó hacia la avenida Lázaro Cárdenas, rumbo al Zócalo.
Los egresados de Ayotzinapa manifestaron: “Repudio total al gobernador asesino”. Los padres de familia también dijeron en una manta: “ni perdón ni olvido, castigo a los asesinos de nuestros hijos”.
La escuela Normal Rural de Tlapa llevó al frente su consigna: “En Guerrero no queremos más impunidad”.
Asimismo, el Frente de Masas Populares expresó su apoyo a los normalistas con mantas y pancartas.
La comitiva de San Salvador Atenco, muy ordenada, cantó: “Gobierno farsante que matas estudiantes”.
Estudiantes de la UNAM, presentes con un contingente del CCH de Naucalpan que destacó por consignas cantadas y aplaudidas: “Movimiento, qué chido movimiento, subversión, qué chida subversión”, y detrás de ellos el grupo de la CNTE, y al final las comisiones de la CETEG y organizaciones sociales del estado.
La movilización comenzó a la una de la tarde y concluyó con un mitin en la Plaza Primer Congreso de Anáhuac, donde estudiantes y organizaciones fijaron posturas.
Qué nos espera este sexenio con dos muertos en menos de un año
La marcha de los normalistas ingresó a las 2:50 de la tarde a la plaza cívica de Chilpancingo; colocaron en el centro las mantas de apoyo de las organizaciones y estudiantes de diversas instituciones educativas .
En el mitin, un normalista de Ayotzinapa subrayó que la marcha de ayer fue para demandar justicia por la represión contra los normalistas, y para que la Comisión Nacional de Derechos Humanos no encubra a los responsables “que están en el gobierno”.
Advirtió que “si antes de su primer año de gobierno, son dos muertos, qué podemos esperar de un sexenio”, en referencia a la gestión de Aguirre Rivero.
La participación siguió con los representantes de la FECSM de Za-catecas, Durango, Michoacán, Jalis-co, Tlaxcala, Oaxaca, Aguascalien-tes, Michoacán, Tlaxcala, Morelos, Puebla, Estado de México y Chia-pas, que expresaron mensajes con consignas por un cambio radical.
En general se manifestaron por el castigo a los responsables de la muerte de Alexis Herrera y Gabriel Echeverría, por la salida del gobernador, “que mata al pueblo”.
Dijeron que continuarán apoyando a los estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa.
Uno de los egresados demandó que la CNDH haga comparecer al general Ramón Arriola, ex subsecretario de Seguridad Pública, quien tras el desalojo dijo que el gobernador ordenó limpiar la carretera. “Esperamos ver en el informe final el nombre Ángel Aguirre Rivero como responsable del asesinato de nuestros compañeros y del trabajador de la gasolinera”, dijo.
De Atoyac, el dirigente cafetalero Zohelio Jaimes destacó que “Guerrero vive una historia de represión, enfrentamos los delitos comunes, de la delincuencia organizada, y la delincuencia institucional que ataca el pueblo, invito a que sigamos impulsando la nación y que este movimiento no se caiga”.
Concluyó con la frase: “la injusticia hace al revolucionario, el revolucionario hace la revolución, la revolución transforma al mundo”.
Un alumno de la Normal Rural José Vasconcelos, de Tlapa, informó que acudieron a la manifestación de apoyo sus 400 alumnos.
Del Taller de Desarrollo Comunitario, Javier Monroy condenó a los grupos políticos que califican a los normalistas como grupos extremistas, porque “eso le costó la vida a dos compañeros”.
Una madre del Comité de Padres de Familia de la Normal de Ayotzinapa dijo que “los que vamos a manifestarnos por hermanos caídos, somos los pobres, no los empresarios, ni los panistas o gente en el poder”.
Finalmente, del Sindicato Mexicano de Electricistas, Juan Antonio Rodríguez exigió alzar la voz: “Díganme cómo es posible que estos gobernadores nos repriman de esta forma”, e invitó a los manifestantes a transitar por el camino de la lucha y de la resistencia, por un proyecto para sacar a México y a todos los mexicanos del atraso social.
Tras el mitin se realizó una actividad cultural, de cantos y bailables tradicionales como parte de la imagen que pretenden dejar en esta capital los normalistas, donde sectores vinculados al gobierno han lanzado una campaña de estigmatización contra “los ayotzinapos”, que en su marcha de ayer no causaron ningún destrozo.
¿Por qué los matan si son la esperanza?
Por la mañana y antes de la marcha, el líder de los ejidatarios de San Salvador Atenco, Ignacio del Valle, convocó a los participantes a continuar la lucha.
“¿Por qué los matan si son la esperanza de América Latina, de nuestros pueblos?”, dijo sobre las ejecuciones de Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús.
Dijo que “la cuota de este mal sistema es de mucho dolor, de comunidades enteras en el retraso social, que no podemos aceptar”.
Añadió que observa la movilización de Ayotzinapa “con admiración porque tienen una lucha que se debe valorar y reconocer, porque dicen ¡ya basta!, a pesar de la muerte de sus compañeros”. Recalcó que el único camino que le queda al pueblo es unirse contra la impunidad.
El luchador social, preso tras represión de 2006 a los ejidatarios que se oponían a la construcción en sus tierras de un nuevo aeropuerto, dijo que “Atenco no luchó solo; echó abajo un decreto expropiatorio porque muchas manos y conciencias se unieron.”.
Ignacio Valle remató: “Guerrero es un ejemplo de dignidad, es el caminito, la luz de esperanza”.




