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“Y esto es el fin del principio”, parafrasea Zeferino a Churchill

 * Diciembre será de descanso y en enero “me pongo a las órdenes de mi organización”, dice * Pide el alcalde que a su sucesor López Rosas no lo juzguen ni lo comparen

Nelly Bello * Zeferino Torreblanca Galindo informó que en su última semana como alcalde trabajará para entregar una administración “lo más transparente y ordenada” para el presidente municipal electo Alberto López Rosas. Reiteró que para él diciembre será de descanso y en enero “me pongo a las órdenes de mi organización”, el Frente Cívico de Acapulco (FCA).

El sábado por la mañana, Torreblanca Galindo desayunó en un salón del hotel Fiesta Inn con más de 300 acapulqueños convocados por el FCA para felicitar al alcalde que un día antes había rendido su tercer y último informe de gobierno.

En la mesa, el alcalde estuvo acompañado por el síndico electo Fernando Donoso Pérez; el presidente entrante del FCA, Julio Ortega; la simpatizante del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y activista de derechos humanos Mirios Ramos –mencioonada por el subcomandante Marcos en una carta hecha pública la semana pasada; la regidora Laura Lopezvictoria López, la presidenta municipal suplente Irma Figueroa, la ex alcaldesa de Atoyac María de la Luz Núñez Ramos –ambas invitadas especiales y cercanas a López Rosas–, entre otros.

En su discurso, Torreblanca reconoció los pendientes que dejará a López Rosas, como calles por pavimentar en diversas colonias, y “seguridad pública”, y aseguró que el reto del alcalde electo “es enorme”.

Como ha hecho desde el triunfo del 6 de octubre, pidió a los acapulqueños paciencia pues recordó que los inicios para un presidente municipal “no son fáciles”.

“No pretendo pontificar ni dar recomendaciones, seré muy discreto y me iré a la banca, pero el reto de Alberto es complicado, déjenlo trabajar, ayúdenlo porque así ayudamos a Acapulco. No lo juzguen ni lo comparen, cada quien tiene su estilo y forma, pero estoy convencido que tiene convicción por servir”.

Después de los discursos del síndico electo Fernando Donoso Pérez, presidente saliente de la organización, de Julio Ortega, presidente entrante y de Roxana Fiorentino del voluntariado del DIF, Torreblanca Galindo insistió que con su administración termina “un tramo de la historia” de Acapulco.

Aseguró que “nos vamos sin odios ni rencores sino con la convicción del mejor esfuerzo, que no le pudimos servir a todos, mil disculpas y a quienes piensan que personalicé mi gobierno no fue así, siempre privilegiamos el interés colectivo”.

Torreblanca Galindo dijo que “viéndolo desde la óptica de la política tradicional” con sus discursos corrió el riesgo de improvisar, pues “el 95 por ciento fue a capella”.

Al igual que en la lectura del informe dijo que ve la política con el sentido de riesgo, para tratar de hacer las cosas diferentes, de cambiar los usos y formas acostumbradas, “nos atrevimos porque la población espera que desterremos el lenguaje críptico y utilicemos uno llano y claro”.

Con un discurso menos formal se presentó como un hombre con defectos, pues “tal parece que en la vieja política idealizamos a los hombres que llegaban a la función pública como una especie de Mesías o gente inalcanzable”.

Aclaró que los políticos de hoy son seres humanos con diferencias familiares, personales, y que se enferman, “aunque digan que hay la vitamina del poder, finalmente somos hombres de carne y hueso no superhombres”, por lo que se sinceró que reveló que en los cuatro primeros meses de la administración “pensé en la petición de licencia” porque “fueron las condiciones más adversas con las que un ser humano se puede enfrentar, no sólo físicas sino porque intenté hacer las cosas diferente y bien y hacerlo en un país de viejas inercias y con una sociedad conformista, no es nada fácil”.

Con una frase de Winston Churchill aseguró que “esto es el fin del principio” que “todos debemos construir”. Dijo que “ni somos la mejor administración ni los mejores ni hemos hecho maravillas, simplemente demostramos que cualquier ser humano, hombre o mujer, de cualquier estrato social si se aplica y se dedica y tiene un conjunto de hombres y mujeres” lo logra.

Antes, Donoso Pérez destacó la terquedad, tenacidad y perseverancia “del líder moral y político” de los frenteciviquistas que redefinió la política en Acapulco, pues “ya no es propiedad de un grupo de corruptos” y “los que pensamos diferente sabemos que podemos ser un gobierno diferente”.

Evocó las campañas de Torreblanca, cuando recibía peticiones y respondía con verdades sobre lo que podría realizar y lo que no. “Incluso le dije que de seguir así ibamos a perder porque el PRI les ofrecía todo y me respondió que ‘sólo podía ofrecer lo que se puede hacer’ pero creo que hizo más de lo que podía”, recordó Donoso. Terminó con un llamado a una próxima aspiración política de Torreblanca Galindo: “Acapulco te dice gracias y Guerrero te dice te necesito”. Los consejeros frenteciviquistas –la mayor parte que participó con el alcalde en la administración municipal– se tomaron la foto del recuerdo y Lopezvictoria en nombre de todos le entregó un reconocimiento.

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