Marchan en Coyuca de Catalán contra la Policía Federal; se quejan de abusos y robos
Israel Flores
Ciudad Altamirano
Cerca de 200 vecinos de Coyuca de Catalán marcharon la mañana de ayer por las principales calles para exigir el cambio de mandos y grupos de la Policía Federal adscrita a ese lugar, a cuyos agentes señalan de ladrones y golpeadores de ciudadanos. La protesta pasó por los hoteles que la corporación utiliza como base.
Desde las 10 de la mañana, partieron los manifestantes desde la cancha del Yácata de Coyuca de Catalán, y atravesaron la ciudad por la avenida Cuauhtémoc, para continuar por la carretera hasta pasar por el hotel principal donde se hospedan los policías federales.
Eran cerca de 200 vecinos quienes llegaron con mantas en las que se leía:: “Ahora nos tenemos que cuidar de los delincuentes y de la Policía Federal”. Los manifestantes iban coreando consignas contra la corporación, y exigiendo su salida de ese municipio.
En el grupo iban vecinos de diferentes colonias de la cabecera municipal, incluyendo personal que labora en el mismo Ayuntamiento.
Cuando pasaron por el hotel, se detuvieron algunos unos minutos. Elementos policiacos que hacen guardia en el edificio sólo observaron. Al momento de ver la manifestación, colocaron a un policía en una unidad blindada con una ametralladora en la parte de arriba, haciendo guardia también.
Los inconformes continuaron su protesta en dirección al Palacio Municipal, pero antes de llegar se dirigieron al segundo hotel que tiene como base la Policía Federal, en donde igualmente lanzaron consignas. Luego llegaron a la plaza principal y retornaron al campo de futbol donde iniciaron.
Por un segundo, uno de los manifestantes quien pidió el anonimato, atendió a los medios y expresó que la protesta se debe a los saqueos en domicilios que está realizando la Policía Federal en Coyuca de Catalán, presuntamente buscando delincuentes, pero dijo que sólo es para robar.
“La prueba está en que no han detenido a nadie, en los ministerios públicos no han puesto a nadie, ni han agarrado armas o algo destacado, sin embargo, sí se están llevando el dinero, las alhajas y todo lo que se topan”, expresó.
Señaló que su hijo que vende quesos sufrió abusos por parte de un agente, “pasó un policía y le quitó los quesos, el niño regresó llorando. Por supuesto que no vamos a presentar una demanda por ese robo, pero no se vale”, dijo.
Indicó que el grupo no quiere que se vaya la Policía Federal, sino que cambien de actitud, “que realmente sirvan para cuidarnos, y no que nosotros nos tengamos que cuidar de ellos. Por eso pedimos que cambien al comandante, o a los mandos, que creemos que son los responsables. No sabemos sus nombres pero queremos que hagan cambios”, finalizó.
Este mismo martes, un helicóptero de la Policía Federal aterrizó en Coyuca de Catalán, donde se vislumbraba la llegada de mandos estatales de la corporación, para tener una reunión acerca de la operación Guerrero Seguro.
Efectivos de la corporación adscritos a este municipio han sido señalados de incurrir en diversas arbitrariedades contra habitantes de la región; una de éstas ocurrió el martes 13 de marzo en Las Juntas del Río Frío en la sierra de Coyuca de Catalán, ahí vecinos denunciaron que policías federales abrieron fuego contra las casas y camionetas estacionadas, y que luego se llevaron detenidos a tres habitantes acusados de posesión de amapola.
El sábado 7 de abril, un joven de 16 años de edad, vecino de Michoacán, denunció ante el Ministerio Público de ese estado a la Policía Federal adscrita a Coyuca porque lo levantaron, torturaron y luego abandonaron en un cerro de Arcelia con los ojos vendados. El hecho ocurrió cuando estaba trabajando en una gasolinera en Riva Palacio, y aseguran sus familiares que fue esa corporación porque uno de sus hermanos lo siguió hasta su base, aunque negaron que ahí hubiera detenidos.
La protesta también es la segunda contra la Policía Federal en Tierra Caliente, pues el sábado 17 de marzo, cerca de 700 habitantes de Arcelia marcharon, ahí para exigir la salida de la corporación a cuyos agentes también acusaron de robo, saqueos y hasta homicidios.




