Reconstruyen peritos de la CNDH la trayectoria de los disparos que mataron a los estudiantes
Rosendo Betancourt Radilla
Chilpancingo
Peritos en criminalística de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) acudieron al lugar donde policías asesinaron a dos estudiantes tras un violento desalojo el pasado 12 de diciembre, y practicaron pruebas para determinar la trayectoria de las balas que los privaron de la vida.
Los expertos, que se identificaron como Alejandro Sandoval y Ricardo Cornado, no quisieron decir más, salvo que estaban en el lugar para realizar una investigación.
Para determinar de dónde fueron disparadas las balas que mataron a los estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Gabriel Echeverría de Jesús y Alexis Herrera Pino, los enviados utilizaron dos maniquíes con perforaciones que simulaban los cuerpos y los balazos. De ahí activaban un láser y lo apuntaban a diferentes direcciones.
Los láser señalaron hacia cuatro puntos que fueron fotografiados y videograbados por los expertos: un punto señalaba hacia un montículo de tierra a un lado de la carretera, otro punto era a ras de suelo a un lado de la gasolinería Eva II, y otro más hacia el anuncio del hotel César Inn del lado de la autopista que transita de sur a norte. En estos tres lugares se vio disparar a elementos de la Policía Federal.
El cuarto punto señalaba a la calle sin nombre que conecta a la vía rápida con la tienda departamental Liverpool, en el área en el que está un puente vehicular sobre el encauzamiento al río Huacapa. Desde aquí disparaban el 12 de diciembre elementos de la Policía Investigadora Ministerial del estado.
Para que se pudieran realizar los peritajes que comenzaron a las 6 de la tarde y culminaron a las 9 de la noche, dos patrullas de la Policía Federal y una de la Estatal Preventiva cerraron el paso de vehículos a la autopista durante algunos minutos.




