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Una grieta pone en riesgo 40 casas en Rancho Viejo, Tlacoachistlahuaca, alerta el alcalde

El alcalde de Tlacoachistlahuaca, Amando Ramos Brito, pidió al gobernador Ángel Aguirre Rivero  que se supervisen las grietas que están en el cerro de la comunidad de Rancho Viejo, porque teme que el cerro pueda sepultar al menos unas cuarenta viviendas de esa localidad.
En la comunidad de Rancho Viejo habitan unas mil 600 personas y se ubica a una hora de la cabecera municipal.
El temor de las autoridades municipales es que una parte del cerro se derrumbe y sepulte entre 40 y 50 viviendas.
La estimación del gobierno municipal de Tlacoachistlahuaca es que en cada casa viven en promedio ocho personas, lo que significa que son unas 400 personas la que están en riesgo.
Las grietas en el cerro surgieron después de la tormenta tropical Manuel, y a ocho meses no hay un dictamen sobre la seguridad de esa ladera, dijo la directora de Protección Civil de ese municipio, Dulce María Estrada López.
En la reunión el alcaldes, que convocó el gobierno del estado en las instalaciones de la Octava Zona Naval de Acapulco, el alcalde de Tlacoachistlahuaca pidió al gobernador que envíe personal a evaluar la seguridad del cerro que se ubica a espaldas de la comunidad de Rancho Viejo, porque teme que vaya a ocurrir un deslave similar al ocurrido en 2013 en La Pintada, municipio de Atoyac.
El alcalde dijo que a pesar del riesgo “la gente no quiere salirse, lo primero que dice es que no tiene dinero para comprar terreno”.
También pidió ayuda al gobernador para que se les den láminas de cartón a los vecinos de la comunidad La Trinidad, porque hace tres día cayó una granizada que afectó el techo de sus viviendas.
El gobernador le dijo que enviaría a personal de Protección Civil y pediría al Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) que haga una evaluación de las condiciones que hay en esa comunidad.
En declaraciones a reporteros después de la reunión, el alcalde de Tlacoachistlahuaca abundó que durante la tormenta tropical Manuel ocurrida el año pasado, una parte del cerro derribó tres casas, que serán reconstruidas por la Sedatu.
Indicó que con el inicio de la temporada de lluvias, los vecinos empezaron a preocuparse debido a que hay una grieta de un kilometro de distancia y de un metro de profundidad a mitad de la ladera del cerro, y temen que eso ocasione una desgracia.
Ramos Brito dijo que su petición es que reubiquen a las familias en riesgo, porque si no el problema está latente en caso de que llueva o haya otro sismo.
Por separado, la directora de Protección Civil, Dulce María Estrada López, dijo en el municipio tiene localizadas cuatro comunidades como sitios de riesgo, que son Jicayán, Las Minas, Rancho Viejo y La Guadalupe.
En Jicayán el problema es la inundación, que el año pasado afectó a 18 familias que están en espera de que les construyan sus casas, en Las Minas el problema es la inundación de la escuela porque está cerca del río y La Guadalupe podría quedar incomunicada en caso de fuertes lluvias.
La directora de Protección Civil dijo que en Rancho Viejo son de 45 a 50 las viviendas que están en riesgo.
Agregó que las comunidades han sido visitadas por Protección Civil del estado pero no han acudido del Cenapred.
Dijo que como medida de prevención el municipio realiza perifoneo en las comunidades consideradas con riesgo, para prevenir a la población en caso de lluvias. (Daniel Velázquez).

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