Activistas de la despenalización del aborto temen agresiones físicas de grupos movilizados por la Iglesia
*La Alianza por una Maternidad Libre y Segura denuncia la existencia de una campaña de odio promovida por los obispos del estado
Lourdes Chávez
Chilpancingo
La Alianza por una Maternidad Libre y Segura denunció la existencia de una campaña de odio de la Iglesia católica contra activistas que impulsan las reformas legales para la despenalización del aborto hasta las 12 semanas de gestación en la entidad.
La representante de la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en la región (Ddeser), Libny Dircio Chautla, responsabilizó a los cuatro obispos de Guerrero de las agresiones físicas que puedan sufrir, porque dijo que fomentan una serie de amenazas en persona y a través de las redes sociales contra quienes se pronuncian a favor de la iniciativa que se analiza en el Congreso local.
Informó que el miércoles de la semana pasada presentaron un escrito en la Comisión de Defensa de los Derechos humanos del Estado (Codehum), por el riesgo en que se encuentran las defensoras y defensores de derechos humanos debido a esa campaña.
Indicó que las activistas están identificadas por los grupos de conservadores, mientras ellos se disfrazan como sociedad civil.
Sobre la posición de la Iglesia, que arremetió contra la propuesta de ley a través del semanario Desde la fe, Dircio Chautla adelantó que en Guerrero van a mantener su postura en defensa de la vida de las mujeres.
Recordó que la interrupción legal del embarazo se ha impulsado durante años, es por justicia social y salud pública, “necesitamos establecer el acceso a la salud reproductiva, así como hemos pugnado por servicios para mujeres que decidan ser madres, ahora pedimos una maternidad sin riesgos”.
En su semanario, la Iglesia católica acusó de asesinos a los gobiernos de Guerrero y Morelos por impulsar la interrupción del embarazo, y en el caso de Guerrero consideró que la iniciativa es una cortina de humo para desviar la atención de la pobreza, el hambre y la corrupción.
En respuesta, Dircio Chautla indicó que la salud reproductiva está reconocida en tratados internacionales, se contempla en la Constitución Política del país y en Guerrero las organizaciones de mujeres sólo piden que se homologue en la legislación local.
Subrayó que la iniciativa fue construida por las organizaciones y la retomó el gobernador en un trabajo conjunto, y ahora la Alianza por la Maternidad Libre y Segura, que agrupa a diversas organizaciones, va a insistir en el cabildeo con los diputados para lograr su aceptación.
Añadió que no habrá reuniones con los diputados del PAN, porque su postura política es igual a la de la Iglesia.
De la denuncia ante la Codehum, indicó que la presentaron el miércoles pasado porque han sido agredidas verbalmente, a través de redes sociales y en los debates que han sostenido en programas de radio; las llaman “asesinas”, “abortistas”, e incluso les han lanzado amenazas de muerte.
Consideró que la agresión provocada por la Iglesia católica consiste en difundir información manipulada sobre el contenido y alcances de la iniciativa.
Aseguró que esta campaña mueve a civiles a actuar con enojo, y coloca a las activistas en situación de riesgo como defensoras.
No obstante, dijo que van a continuar luchando porque sólo así alcanzarán nuevas conquistas, como el derecho a votar de las mujeres, a ser electas en puestos de elección y, en este sentido, apeló a las diputadas a que recuerden que sus espacios se los deben a la lucha feminista.
Insistió en que la interrupción del embarazo hasta las 12 semanas se retomó de argumentos internacionales, aceptados por la Organización Mundial de la Salud, que plantea que el cigoto no es un ser humano.
Añadió que la Iglesia católica debería resolver sus conflictos internos antes de inmiscuirse en la vida pública, como hacer justicia a los casos de pederastia que siguen impunes.
Denunció que la Iglesia recurre a acciones ilegítimas para acrecentar el rechazo; van a escuelas para que menores de edad bajo presión rechacen la iniciativa, envían hojas a los hogares para que firmen en contra, e incluso en la fila de las tortillas.
La también luchadora social señaló que no se puede negar la pobreza, pero ni en el estado ni en el país debería morir ninguna mujer por un aborto mal practicado.




