Acusa la CETEG a Elba Esther y Jonguitud por delitos de lesa humanidad contra maestros
* Los ex dirigentes del SNTE “encabezaron camarillas gangsteriles que amparados en la dinastía y cacicazgo de los Rubén Figueroa, fueron capaces de cometer actos de exterminio selectivo en los últimos 30 años”, afirma * Exponen casos de muertes, desapariciones y persecución contra profesores democráticos
Sergio Ocampo Arista, corresponsal, Chilpancingo * La Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), presentó formal querella ante el fiscal especial para los asuntos del pasado, Ignacio Carrillo Prieto, contra de los ex dirigentes del SNTE, Carlos Jonguitud Barrios y Elba Esther Gordillo Morales, y contra quienes resulten responsables, por los delitos de lesa humanidad cometidos en contra de integrantes del magisterio democrático de la entidad.
El secretario general del comité democrático de la CETEG en la Sección 14 del SNTE, Víctor Echeverría Valenzuela manifestó que la querella la presentaron el 31 de octubre en contra de Jonguitud Barrios y Gordillo Morales, porque “encabezaron camarillas gangsteriles que en los últimos 30 años, amparados en la dinastía y cacicazgo de los Rubén Figueroa, fueron capaces de cometer actos de exterminio selectivo”.
En conferencia de prensa efectuada ayer en esta capital, dio a conocer los casos de algunos maestros que sufrieron muerte, desaparición o persecución, expuso el caso del profesor Joaquín Sánchez Pineda, que laboraba en la primaria de San Pedro Petlacala, municipio de Tlapa de Comonfort, que fue asesinado en las inmediaciones del INI, en esa ciudad en el año de 1973.
También el caso de Claudio Ortega Gatica, fundador del Consejo Regional Sindical de La Montaña de Guerrero, que fue cesado como maestro de la comunidad de Chiepetepec, municipio de Tlapa, en mayo de 1974; luego lo reinstalaron, y estuvo a punto de ser secuestrado en 1979; nuevamente lo cesaron en 1988 y 1997.
Otro caso se refiere al desalojo de mil 500 maestros en 1979 en la ciudad de Tlapa por diversas corporaciones policíacas, donde simularon fusilamientos y detuvieron a decenas de profesores.
Echeverría dijo que en las movilizaciones de 1980-81, el charrismo sindical, con el apoyo del entonces gobernador Rubén Figueroa Figueroa, pistola en mano, desalojaron a maestros de las escuelas de Iguala, Chilpancingo, Chilapa y Atoyac; en esa época fue cesado Ramón Herrera Vargas.
Indicó que al maestro Fidencio Hernández Vivar, fue amenazado de muerte y secuestrado en dos ocasiones, una en 1978; luego cesado en 1982 cuando laboraba en la secundaria de Tlalixtaquilla, y asesinado el 20 de junio de 1984; el profesor Gregorio Alfonso Alvarado López, que laboraba en la escuela de Cerro Pelón, Tlacotepec, desapareció el 26 de septiembre en Chilpancingo.
Asimismo, los profesores, Heriberto Moreno Román y Salvador Marcial Sierra, que laboraban en San Martín Jolalpan, municipio de Cualác, fueron asesinados luego de asistir a una reunión sindical en Chaucingo, en marzo de 1997; la misma suerte corrieron los profesores Valentino Guadalupe López Carrasco y Nicasia Hernández Petatán, que laboraban en Paraje Montero y fueron asesinados el 23 de marzo de 1997 en la carretera Tlapa-Marquelia. El dirigente cetegista dijo que otro caso de represión se suscitó en contra de Félix Moreno Peralta, en julio de 1997 cuando fue golpeado en Chilapa; otro maestro asesinado en septiembre de 1998 en el vado de Ocotequila y Copanatoyac, fue Bernardino Ramírez Rodríguez, que laboraba en la primaria de Cuizapa, en Zapotitlán Tablas; un año después en el mismo lugar perdió la vida Santiago de Dios Ramírez. También el maestro Almaquio Marcos González, dirigente en Tlacoapa, fue balaceado en noviembre de 1999, cerca de Cerro Verde y Tamaloya, en la montaña alta; además Santiago Marcial Sierra, que laboraba en Cuatlaco, municipio de Cualác, fue asesinado el 20 de noviembre del año 2000; y los últimos atentados en contra del magisterio fueron el año pasado, el primero cuando balearon la sede de la Sección 14 del SNTE, y en el segundo contra el profesor Octavio Candia Librado, quien sufrió un atentado con arma de fuego el 16 de abril del año 2001 en Zoyatlán, municipio de Alcozauca.




