En riesgo de perder su patrimonio, dicen restauranteros de Playa Larga, en Azueta
Maricela Santos, corresponsal, Zihuatanejo * Los restauranteros y dueños de pequeños balnearios de Playa Larga en Zihuatanejo manifestaron que está en riesgo su patrimonio y el ingreso de varios trabajadores de esta zona de playa, debido al conflicto por 6 hectáreas que reclama un particular a la orilla del mar.
Asimismo, indicaron que la pugna por las tierras podría afectarlos en este puente de Día de Muertos, porque esperan que llegue un buen número de turistas del Bajío a comer a sus restaurantes y contratan provisionalmente un promedio de 40 meseros para laborar en los 7 restaurantes que hay en la zona de playa que disputa el particular, Alejo Maldonado Cuevas con el ejido de Agua de Correa.
Entrevistado luego de que los ejidatarios de Agua de Correa iniciaran guardias en un terreno de 6 hectáreas ubicadas a la orilla del mar en el área conocida como Playa Larga a fin de impedir que restituyan esta zona a Maldonado Cuevas por un resolutivo del Tribunal Unitario Agrario (TUA) del distrito 41, el dueño del restaurante “La Cabaña de la Ocha”, Ofer Reglado Rincón consideró que deben intervenir las autoridades estatales para destrabar el conflicto porque existen millones de pesos invertidos en esta naciente franja turística.
Y es que en la zona en pugna, hay por lo menos siete restaurantes funcionando con vista hacia mar abierto, en donde ocasionalmente cruzan manadas de vacas marinas o delfines, lo cual resulta muy atractivo para los bañistas que llegan ahí, especialmente los del área del Bajío.
Reglado Rincón dijo que el grupo de restauranteros afectados trató inútilmente de dialogar con el particular que reclama las 6 hectáreas a orilla de mar, pues en esa zona están sus negocios por un acuerdo de la asamblea ejidal que decidió darles la posesión de las tierras en conflicto.
En la zona en pugna están los restaurantes “La Cabaña de la Ocha”, “Los Gemelos”, “El Oleaje”, “Pollocoa del Mar”, “Don Chucho” y los balnearios “Cotorros” y “Miramar azul”. Además hay algunas casas de material con acabados de madera.Para el encargado del restaurante Miramar Azul, Cleofas Ayvar, la situación que afecta a los restauranteros tras el dictamen del TUA “es una injusticia cruda”, pues ellos entraron en posesión pacífica de las tierras sustentados jurídicamente en un acuerdo de asamblea ejidal del 4 de septiembre de 1991.Alfredo Vizairo quien es dueño del Club de Playa Cotorros y del Oasis El Caguamo contó que hubo un acercamiento con Maldonado Cuevas, pero que no hubo resultado porque mientras algunos de los restauranteros le ofrecieron 30 mil pesos por los lotes que ocupan desde 1991




