CARTAS (Responden a Noel Rosas dos despedidos de CAPAMA que ganaron el juicio laboral)
Señor director:
Los que suscriben, Eutimio Rodríguez Maganda y María Elena Salmerón, nos permitimos solicitar a usted la publicación de la presente carta aclaratoria, en relación a la misiva del señor Noel Rosas González, publicada en la edición del pasado sábado 19 de octubre del 2002, en la que el abogado del despacho López Rosas y Asociados, ahora quiere litigar en los medios lo que no fue capaz de hacer ante los tribunales y seguir la práctica de quienes le pagan de involucrar y señalar a personas como el magistrado del Tribunal Superior de Justicia, maestro en ciencias, Fermín Gerardo Alvarado Arroyo, que nada tienen que ver en el asunto laboral, que llevamos penosamente durante cinco años, con la pretensión de restituir nuestros derechos laborales violados flagrantemente:
1.- El señor Noel Rosas González parece desconocer principios elementales del derecho al hacer acusaciones que no puede probar; pero lo más grave para él es que no los pudo probar en los tribunales y, no obstante ello, lo sostiene en su deplorable carta, sin ningún pudor ni recato ético y profesional. Así, nos acusa a los suscritos como aviadores de la CAPAMA en el periodo de la administración del licenciado Fermín Alvarado Arroyo, cuando en el juicio laboral que tanta polémica le han creado, ha quedado debidamente acreditado que fuimos trabajadores en activo: uno, Eutimio Rodríguez Maganda, en el área de Recursos Humanos y la QBP María Elena Salmerón, en los Laboratorios de la Planta Potabilizadora, ubicada en Cayaco.
2.- Señala también el señor Noel Rosas González, que en la demanda laboral por despido injustificado que interpusimos un grupo de trabajadores de la CAPAMA, hay familiares del licenciado Fermín Alvarado Arroyo, como si eso fuera un ilícito, pues, si así, lo fuera ¿cómo explica que el despacho López Rosas y Asociados esté contratado por la CAPAMA y sea, precisamente, un hermano del ex diputado federal y ahora presidente electo, el abogado defensor del organismo? ¿O acaso el señor Noel Rosas González va a renunciar a todos los asuntos que defiende de las distintas dependencias del gobierno municipal, sólo por el hecho de ser –él sí– de los muchos hermanos de Alberto López Rosas?
Por lo demás, está claro que quienes ganamos el juicio laboral a la CAPAMA sólo somos cuatro trabajadores y que ninguno de éstos somos parientes del licenciado Fermín Alvarado Arroyo.
3.- El señor Noel Rosas, por igual, nos acusa de ser beneficiarios de “elevados sueldos y compensaciones” que ahora convirtió en semanales, cuando nuestros salarios los recibíamos quincenalmente y nunca en cantidades elevadas; sí, en cambio recibimos sueldos remunerativos, acordes a nuestro nivel de responsabilidad, a la calidad del servicio que prestamos, a la condición del organismo para el que laboramos y, finalmente, en los montos aprobados no por el licenciado Fermín Alvarado, sino por el Consejo de Administración de la paramunicipal.
4.- Como se ve, el señor Rosas González se quiere curar en salud, diciendo que asumió la defensa legal de la CAPAMA en agosto del año pasado en condiciones casi de un caso perdido, a lo que nosotros preguntamos: ¿si el caso estaba perdido para la CAPAMA, por qué, entonces, aceptó defenderlo?, ¿sólo por el buen salario? ¿Cuál es la honestidad ética del citado abogado de la CAPAMA, si de antemano reconoce asumir la defensa de un caso perdido? ¿Y, entonces teníamos la razón legal y legítima para defender nuestros derechos, o no? Porque si no, ¿cómo es que le ganamos el juicio?
En espera de su atención y de la publicación de la presente, en el mismo espacio y lugar que la que se aclara, quedamos a sus muy apreciables órdenes.
Atentamente
Lic. Eutimio Rodríguez Maganda
Q.B.P. María Elena Salmerón




