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Xavier Carreto A.

Una decisión errónea

 La decisión tomada por los integrantes del Consejo Estatal Electoral (CEE) para la conformación de la quincuagésima séptima legislatura del Congreso del Estado respecto de la asignación de las 18 diputaciones plurinominales ha sido equivocada. Esta situación afecta, en primer lugar, al Partido Acción Nacional; ya que le están entregando dos diputaciones menos de las que tiene derecho; y, en segundo lugar, al partido Convergencia por la Democracia al cual le están dando una posición menos de las dos que le corresponden.

Veamos en que consiste la falla. Dice el Código Electoral en su artículo 12 que tendrán derecho a participar en la distribución de las diputaciones plurinominales aquellos partidos o coaliciones que hayan obtenido el 1.5 de la votación total, es decir, después de haber deducido los votos nulos y de los partidos que no alcanzaron este porcentaje. A este porcentaje de 1.5 se le denomina de acceso. En el caso de la elección local del pasado 6 de octubre la votación estatal válida fue de 883 mil 249 votos, después de quitar los 35 mil 69 votos anulados y los 7 mil 13 logrados por el Partido de la Sociedad Nacionalista; los 4 mil 593 votos obtenidos por el Partido Alianza Social y los 2 mil 571 alcanzados por el Partido Socialista Mexicano. Tomando en consideración los anteriores números el 1.5 de la votación estatal válida son 12, 248 votos.

En atención a la obtención del porcentaje de acceso, alcanzan diputaciones plurinominales la alianza PRI-PVEM que consiguió 369 mil 857 sufragios; el PRD con 365 mil 342; el PAN con 82 mil 578; Convergencia por la Democracia con 27 mil 592; el PT con 22 mil 72 y el PRS que logró 15 mil 818 votos. Como la distribución de las plurinominales, de acuerdo con el Código Electoral, se hace empezando con el partido que haya obtenido la mayor votación al PRI-PVEM se le entregó la primera, al PRD la segunda, al PAN la tercera, a Convergencia la cuarta, al PT la quinta y al PRS la sexta.

Para continuar participando del reparto de diputaciones plurinominales los partidos habrán de agregarle a su porcentaje de acceso, un porcentaje mínimo que es de el 1 por ciento, es decir, 8 mil 832 votos más. Por lo cual al PRI-PVEM se le entregó, en una segunda distribución, la séptima diputación; al PRD la octava; al PAN la novena y a Convergencia debió otorgársele la décima. En una tercera etapa de distribución al PRI-PVEM se le asigno la décima primera; al PRD la doceava y al PAN le correspondía la décima tercera. En la cuarta vuelta, al PRI-PVEM le correspondió la décima cuarta diputación plurinominal; al PRD la décima quinta y al PAN le tocaba la décima sexta. En una quinta entrega, al PRI-PVEM se le dio la décima séptima; y al PRD la décima octava y última diputación, la cual no se asignó.En suma al PRI-PVEM le debieron tocar cinco y no seis diputaciones plurinominales; al PRD cinco y no seis; al PAN cuatro y no dos; a Convergencia Democrática dos y no una; más una otorgada al PT y al PRS. Faltó por asignar una diputación, pues se distribuyeron 17 en lugar de 18.Por lo anterior, la conformación de la quincuagésima séptima legislatura debe integrarse –sumadas ya las 28 diputaciones de mayoría–, en una estricta aplicación del Código Electoral del Estado de Guerrero, de 20 diputados del PRI y 1 del PVEM que formaron la Alianza para todos; 17 del PRD; 4 del PAN; 2 del PCD; 1 del PT y 1 del PRS, para un total de 46 diputados. Faltaría solamente que el Tribunal Electoral del Estado (TEE) o el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (Trife) como última instancia así lo determinen. También habría que agregarle la disputa que por los distrito de mayoría octavo y vigésimo tienen el PRI-PVEM con el PRD.Debemos tomar en cuenta, por otro lado, que las diputaciones de representación proporcional, que se iniciaron en 1963 mediante la figura de diputados de partido, así como las reformas previas a 1986, tuvieron el propósito de permitir el acceso de los partidos minoritarios a la Cámara de Diputados.Los electores guerrerenses votamos por una conformación plural en nuestro Congreso estatal y esto debe respetarse. También sufragamos por tener una mayoría integrada por los partidos de oposición al PRI, para que nuestros diputados cumplan cabalmente con la creación y actualización de mejores leyes; así como de vigilar la correcta aplicación del gasto público y el cumplimiento de los programas del gobierno estatal, lo cual lamentablemente no hicieron nuestros anteriores legisladores. Votamos por un Congreso digno y no uno subordinado al Ejecutivo estatal que tanto atraso ha traído a Guerrero.

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