Ramón Sosamontes Herreramoro
Seis tareas para ganar Guerrero
“…moderen la opulencia y la indigencia…”. A Pablo Sandoval Ramírez
Para ganar las elecciones por la gubernatura del estado en febrero de 2005 los demócratas, los progresistas, la izquierda guerrerense y en especial el PRD deben cumplir con las siguientes seis tareas:
1.- Hacer una reflexión retrospectiva e identificarnos con los mejores valores de la lucha democrática que nos heredaron nuestros héroes, intelectuales y luchadores sociales como compromiso básico para un nuevo, plural y distinto gobierno para Guerrero.
Debemos valorar el ejemplo de personajes que a lo largo de la historia nos dejaron un legado importante de ideales, leyes o acciones a través de las cuales contribuyeron –cada uno en su particular circunstancia política y social de la historia de nuestro país y de nuestro estado– a la construcción y la búsqueda de la consolidación de una nación libre, soberana y democrática. Me refiero a personajes como Cuauhtémoc, José María Morelos y Pavón con sus Sentimientos de la Nación; Hermenegildo Galeana, Vicente Guerrero Saldaña –el Héroe Rojo–; Valerio Trujano, doña Antonia Nava, Juan Álvarez, Ignacio Manuel Altamirano, Rafael Vega Viguri, José Azueta, Juan R. Escudero, María de la O, Benita Galeana, Alberto Vázquez del Mercado, Alfredo López Cisneros, Lucio Cabañas, Jacob Nájera, Genaro Vázquez Rojas, sin olvidar a nuestros contemporáneos ejemplos de lucha como Othón Salazar Ramírez y Pablo Sandoval Cruz, entre otros.
2.- Buscar la unidad del Partido de la Revolución Democrática como el eje de la pluralidad que existe en el estado. Todos los perredistas debemos concentrar nuestros esfuerzos al objetivo de ganar las elecciones para gobernador el 6 de febrero de 2005 y dejar de lado mezquinos intereses ya sean personales, de las corrientes y/o de los grupos nacionales y locales. Tenemos que buscar a esos miles de perredistas que no están agrupados en ninguna corriente y se les garantice un lugar en esta batalla por el gobierno de Guerrero. El Consejo Estatal debería acordar una amnistía para todos aquellos guerrerenses que por diferentes motivos se alejaron del PRD.
Pero que quede claro que no aceptaremos que regresen a nuestro partido aquellos que han sido sancionados por corruptos y deshonestos.
El PRD es una casa abierta, plural y congruente con los ideales de la lucha democrática. Cuenta con el mayor activo de la política que es la gente, y tiene la capacidad de ganar elecciones y la confianza de los guerrerenses para sacar al caciquismo y terminar con la corrupción que permea a nuestro estado. Para esta tarea se necesita de la colaboración de todas y todos los ciudadanos de la sociedad guerrerense y en especial de los perredistas; es con esta gran fuerza social como será posible ganar las elecciones para gobernador en 2005.
En el PRD se encuentran los militantes que se han enfrentado y han derrotado al caciquismo desde varios frentes como el del Partido Comunista Mexicano, el Partido Socialista Unificado de México, el Partido Mexicano Socialista, el Partido Mexicano de los Trabajadores y la Corriente Democrática del PRI. Todos ellos han utilizado diferentes métodos de lucha por la democracia en México que van desde la autodefensa popular, la agrupación de colonos y campesinos, la lucha magisterial y de tantos otros que en lo individual han roto con el PRI.
Los resultados de las elecciones municipales y para diputados al Congreso del Estado de octubre de 2002, así como las elecciones para diputados federales de 2003 nos indican que podemos ganar siempre y cuando vayamos unidos con los amplios sectores que integran la sociedad guerrerense.
3.- Crear un amplio frente social donde se dé cabida a la diversidad de gente que hay en nuestro estado, donde sumen sus esfuerzos los indígenas, los trabajadores del campo y la ciudad, los empresarios, los estudiantes y académicos, los sindicatos y los ciudadanos y ciudadanas en general que buscan el desarrollo democrático de Guerrero.
Por su propuesta política y por las experiencias de sus gobiernos exitosos, no sólo en algunos municipios del estado sino en otras latitudes a nivel nacional, el PRD es el partido que puede vencer al caciquismo y al PRI.
Por ello, para multiplicar los esfuerzos, nuestro partido tiene que abanderar una propuesta política y de gobierno viable, que con respeto y humildad invite a los representantes de la sociedad civil y a otros partidos políticos como el PAN, el PT, Convergencia y el PVEM, a conformar la alternativa que garantice el triunfo de los demócratas guerrerenses. Asimismo, debe tener la capacidad para establecer sin protagonismo partidario los acuerdos básicos para potenciar los apoyos de otras fuerzas de los diversos sectores de la sociedad.
Es decir, se trata de establecer compromisos de coparticipación con los sindicatos, con las cámaras y agrupaciones de empresarios y comerciantes, con los indígenas, con la comunidad académica y estudiantil, con la Iglesia, con las feministas, con los ambientalistas, con los colegios de profesionales, con los campesinos, con los obreros, con los maestros, con los periodistas y con la sociedad civil organizada o no, entre otras tantas expresiones de la sociedad guerrerense.
4.- La tarea es que esta suma y multiplicación de voluntades nos dé por resultado un amplio frente social ciudadanizado y con organizaciones que realmente representen a la pluralidad política, económica, étnica y social del estado. Esto se debe traducir en la selección de un candidato fuerte que surja de la unidad, quien deberá convertirse en el instrumento de la política a través de la cual se concrete la voluntad de los ciudadanos en un buen gobierno.
También se requiere crear una alianza social y política que permita ganar y gobernar con guerrerenses calificados y experimentados, cuya presencia y participación represente el equilibrio y el éxito en el gobierno, la tranquilidad para los aliados y la certeza de buenos resultados para los ciudadanos.
Se requiere construir un programa de gobierno que entre otras acciones promueva el crecimiento económico y mejore el reparto de los frutos del desarrollo y la riqueza que se genere. Combata el desempleo, apoye la elevación de la productividad y la calidad en los productos y servicios que genera y ofrece el estado; promueva la inversión, impulse el desarrollo de las industrias y las empresas; promueva la laicidad de la educación, así como la defensa de su gratuidad y la elevación de su calidad. Cuide el medio ambiente, los bosques, las costas y los ríos; garantice la seguridad pública y social; respete los usos y costumbres de los indígenas; promueva la inversión en el campo, y el respeto de los derechos laborales. En fin, se requiere de una propuesta que responda a las necesidades e intereses de todos los guerrerenses y en cuya vocación por alcanzar estas legítimas aspiraciones se aglutinen voluntades que aseguren el triunfo en las urnas y la unidad del pueblo guerrerense.
Con lo anterior podemos dialogar con fuerzas que tienen un desencanto por los procesos electorales como posibilidad de cambio, desde luego tienen algo de razón en cuanto a que ha tardado mucho para que el voto ciudadano tenga la fuerza suficiente en Guerrero para derrocar al caciquismo. Sin embargo, ahora hay una buena posibilidad que, desde luego, no es y no será como la de Chiapas donde todo sigue casi igual, o bien como la de Nayarit donde el gobernador traicionó al pueblo y no se cumplieron los acuerdos. Lo que se propone hoy en Guerrero debe ser un compromiso público que lleve al estado a un lugar de progreso y desarrollo sin violencia y sin represión. Tenemos buenos ejemplos como los gobiernos del Distrito Federal, Zacatecas, Baja California Sur, Tlaxcala o Michoacán. La vía de la autodefensa popular puede transformarse en fuerza de cambio a través del voto.
5.- Continuar con buenos gobiernos y con legisladores congruentes y honestos. Otra garantía de la victoria es el ejemplo de nuestros buenos gobiernos municipales y el comportamiento ético de nuestros diputados locales, federales y senadores por el estado de Guerrero.
Es saludable que la gente vea que tenemos gobernantes honestos y honrados, que realizan acciones que benefician a todos los sectores y clases sociales, donde se respeta la pluralidad y se busca la equidad y la igualdad en el trato y en la acción de gobernar. Es bueno que observe que el presupuesto se ejerce con transparencia y en lo que se necesita realmente para la gente, combatiendo la corrupción y gobernando para “moderar la opulencia y la indigencia” como señalan los Sentimientos de la Nación. Con esto y las conductas personales de cada uno de nuestros presidentes municipales, síndicos y regidores tendremos en parte ganada la batalla. Por eso hay que dar todo el apoyo a nuestros ayuntamientos.
La otra parte que aún debemos ganar consiste en terminar con comportamientos malsanos de algunos militantes, regidores o síndicos que en nombre del PRD buscan beneficios personales y atacan a esos buenos gobiernos, sabiendo que le están haciendo daño no a la persona sino al proyecto de vencer al PRI, así sea sólo para tratar de beneficiar a un precandidato. A esos hay que identificarlos y denunciarlos ante los guerrerenses. No se trata de solapar a malos funcionarios, para ello el PRD tiene sus procedimientos, pero sí de poner un alto a los que en nombre de nuestro partido desprestigian los buenos gobienos.
En el ámbito legislativo, la conducta de nuestros diputados debe ceñirse a la defensa de nuestro programa convertido en plan legislativo y, sobre todo, ser independientes del gobierno estatal.
Seguimos en posibilidad de tener un poder legislativo independiente en nuestro estado, ajeno a los intereses del poder económico y caciquil que hasta ahora ha imperado. Esta posibilidad la tienen principalmente los legisladores del PRD, pero también del PAN, del PT y Convergencia. No ahoguemos el triunfo de tener un poder distinto al Ejecutivo. Y si hubiere algún legislador que actuara bajo los intereses del gobierno estatal debemos denunciarlo porque no está cumpliendo con el mandato popular de hacer contrapeso al Ejecutivo.
Asimismo, los diputados federales y senadores que sustentan la fuerza y votos del PRD en el Congreso de la Unión deben defender los intereses populares sobre los del gobierno empresarial federal, y los del PRI que pretende regresar al poder.
6.- Garantizar un proceso de selección del candidato del PRD para el gobierno del estado democrático y legítimo, que sea transparente, equitativo y congruente con el amplio frente social propuesto para evitar fisuras internas.
Los precandidatos a gobernador por el PRD hasta ahora son el senador Armando Chavarría, Angel Pérez Palacios, Félix Salgado Macedonio y Zeferino Torreblanca. Se necesita un pacto entre ellos para que la contienda por la candidatura sea entre compañeros y de respeto mutuo, donde sólo haya debate de ideas y propuestas, desterrando guerras sucias con las cuales sólo se beneficiaría al PRI. No olvidemos que al final se sabe de dónde viene la calumnia, la bajeza o el oprobio y tienen el efecto contrario a lo buscado. La gente no es tonta y sabrá distinguir. Como ejemplo de ello, tenemos la experiencia positiva de Zacatecas, donde la política civilizada resolvió en unidad la candidatura por la gubernatura del estado.
Por otro lado, también deberá haber acuerdos para decidir sobre el método de señección. Ninguna propuesta puede ser desechada, se deben exponer todas las posibilidades: desde el consenso, la encuesta y el plebiscito –por supuesto, no con el padrón del PRD que no tiene validez ni legitimidad.
Para todos los acuerdos necesitaremos árbitros y garantes de ellos y para eso deberá haber una Comisión Nacional que vigile de su cumplimiento y proponga –si es el caso– sanciones a quienes no los caten. Pienso en personalidades como el doctor Pablo Sandoval Cruz, Othón Salazar, el periodista Juan Angulo, Carlos Payán Velver, Miguel Angel Granados Chapa, Ricardo García Sáinz, María Teresa Juárez del Castillo e Ifigenia Martínez, entre otros nombres de compañeros y compañeras con probada ética y autoridad moral.
Estas son algunas de las líneas estratégicas que propongo como condición para lograr nuestro objetivo de ganar la gubernatura del estado en febrero de 2005. La responsabilidad que tienen hoy el PRD y las demás fuerzas políticas es muy importante para promover la transición democrática por la vía pacífica en Guerrero. La conformación de un amplio frente social que integre a todos los sectores de la sociedad guerrerense legitimará e impulsará con más fuerza y decisión el cambio democrático. Sin embargo, la única forma de llegar a establecer este gran consenso político y social está en una cuerda floja si el PRD no logra primero superarse a sí mismo de sus viejas y nuevas disputas internas. Yo confío en que lo lograremos, y después de ello, ya nada ni nadie podrá detenernos. ¡Vamos por Guerrero!
La Montaña




