Se quejan de la incompetencia de CAPAMA para arreglar una fuga
Yee Trujillo
Desde hace más de un mes y medio, miles de litros de agua potable se desperdician sobre la calle Flores Magón, de acuerdo con los comerciantes de la colonia Progreso, quienes se quejaron por la incompetencia de los trabajadores de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del municipio (CAPAMA) para reparar la fuga que se ubica entre la calle 18 de Marzo y la avenida Cuauhtémoc.
De acuerdo con los comerciantes, después de un mes y medio de realizar reportes frecuentes a la dependencia, finalmente, los trabajadores de la CAPAMA acudieron a reparar la fuga de agua que escurre de manera abundante por la calle, hasta llegar a una alcantarilla ubicada sobre la avenida Cuauhtémoc.
Sin embargo, a pesar de que el viernes por la mañana los empleados de CAPAMA acudieron a reparar la fuga, ésta reapareció pocas horas después, y en ésta ocasión, desperdiciando una mayor cantidad de agua.
“(CAPAMA) viene y tapa, pero el tubo ya está obsoleto, ya no sirve, no tiene caso de que tapen una fuga, y por la misma presión, sale la otra; necesita que se cambie todo este tramo (desde la avenida Cuauhtémoc hasta la calle Sonora)” señaló el comerciante Víctor Rosales.
Por su parte, Ángel Peñaloza, de 88 años de edad, denunció que los trabajadores “nada más echaron la tierra y las piedras ahí quedaron” señalando que no taparon el agujero que hicieron en la banqueta para cerrar la fuga, y teme que tarden otros dos meses repararlo.
“Ya vinieron a arreglarla, según ayer, y nos quedamos sin agua, pero mira: ya está otra vez la fuga”, expresó molesta la trabajadora de un restaurante ubicado en la zona, y agregó que “ahorita (el agua que se desperdicia) es más todavía y vienen según a arreglar, pero no arreglan nada”.
En el lugar, se observó una gran cantidad de agua emanando del agujero de aproximadamente un metro de diámetro que dejaron los trabajadores de CAPAMA en parte de la vialidad y la banqueta, y fluyendo sobre la calle con mucha presión hasta llegar a la alcantarilla.
Ante esta situación, los comerciantes hicieron un llamado a la CAPAMA para que solucione el problema “porque cada vez que cierran y quieren reparar la fuga, tienen que cerrar toda la toma, y se avientan una semana o semana y media”, dejándolos sin el servicio y afectando directamente sus negocios.




