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Ataca el gobierno afgano a un comando de talibanes con un saldo de 47 muertos

DPA

Kabul

El gobierno afgano logró acabar ayer con el ataque de un comando talibán que duró unas 18 horas y que dejó un total de 47 muertos, según datos del Ministerio del Interior, en lo que se considera el inicio de la ofensiva de primavera de la insurgencia afgana.
Las víctimas en Kabul y otras tres ciudades fueron tres civiles, ocho miembros de las fuerzas de seguridad y 36 talibanes, aseguró el ministro Bismillah Mohammadi. También hubo 40 militares y 25 civiles heridos.
“Todos los terroristas fueron abatidos. Tenemos la situación bajo control”, afirmó por su parte el jefe de policía de Kabul, general Ayoub Salangi, quien explicó que ahora continúa la búsqueda de bombas y granadas.
Los atacantes había tomado en la capital además a 35 personas como rehenes, que fueron liberadas. Solamente una mujer sufrió heridas leves.
Durante toda la noche y hasta entrada la mañana de ayer se oyeron tiros y explosiones cerca del Parlamento, según testigos. En Kabul el ataque lo realizaron el domingo 16 talibanes que entraron en la ciudad disfrazados de mujer y ocultos tras burkas y se situaron en tres zonas de la urbe, según el ministro Mohammadi.
En el oeste dispararon contra el edificio del Parlamento, hasta el punto que algunos diputados tuvieron que participar en el tiroteo que se desató.
En el este, una academia militar y la base del Ejército turco fueron atacados y en el centro lanzaron un asalto contra el barrio de Wazir Akbar Jan, un enclave diplomático rodeado de amplias medidas de seguridad que alberga a varias embajadas, entre ellas las de Alemania, Reino Unido, Turquía e Irán, así como el palacio presidencial y una base militar estadunidense.
Además también atacaron las ciudades de Jalalabad, Puli Alam y Gardez, en el convulso este de Afganistán, y hablaron del inicio de una “ofensiva de primavera”. En Kunduz, en el norte del país, la policía aseguró que durante la noche fueron detenidos 15 combatientes talibanes que pretendían perpetrar una serie de ataques suicidas.
Mohammadi aseguró que la situación se extendió durante 18 horas porque “las fuerzas de seguridad afganas protegían a los civiles en las zonas muy pobladas y alrededor de los edificios donde se produjo el ataque”.
El presidente afgano, Hamid Karzai, criticó a la OTAN tras el ataque. En un comunicado de la oficina presidencial, Karzai aseguró que los errores de los servicios secretos afganos “y especialmente de la OTAN” posibilitaron el ataque. Karzai calificó a los atacantes “soldados y mercenarios” dirigidos desde el extranjero.
Mohammadi hizo responsable del ataque a la red Hakkani que opera desde Pakistán. Un atacante detenido dijo a la policía que procedía de Pakistán. “Allí fue entrenado y armado” y confesó formar parte de la red Hakkani, un grupo independiente que sin embargo ha nombrado al líder talibán Mullah Mohammad Omar como su líder supremo.
Karzai y la OTAN alabaron sin embargo la labor de las fuerzas de seguridad afganas. Karzai dijo que “han dado a la población la confianza de que pueden defender con éxito su territorio”.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó ayer los ataques coordinados de los alibanes en Kabul y en otras tres ciudades afganas y confirmó el apoyo del organismo internacional al presidente afgano, Hamid Karzai.

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