CARTAS (Insuficiente y parcial, el reportaje de Maribel Gutiérrez, dice Erit Montúfar)
Señor director:
Hemos seguido con atención los reportajes que bajo la firma de la reportera Maribel Gutiérrez ha publicado el prestigiado diario a su cargo los días de ayer (lunes) y hoy (martes), abordándose diversos temas relacionados con la situación que se vive en la región de Tierra Caliente, específicamente con las comunidades de Monte Grande y El Pozo, del municipio de Coyuca de Catalán.
Al respecto, nos permitimos formularle los siguientes comentarios:
–Nos causa asombro que en dicho reportaje se nos concedan poderes fantasiosos y extraordinarios sobre el honorable Ejército Mexicano, dándose a entender con ello que las fuerzas armadas de México son fácilmente manipulables por cualquier grupo de ciudadanos y puesto al servicio de intereses particulares. Semejante aseveración cae por su propio peso. El mismo poder se nos asigna sobre el Poder Judicial, sobre la Procuraduría General de Justicia, sobre cualquier corporación policial. ¡Somos todos unos señores de horca y cuchillo! ¡Ni los encomenderos, ni los hacendados porfiristas tuvieron tanto poder! ¿De verdad somos en la región de la Tierra Caliente, tan poderosos en lo político, en lo económico, en lo social?
–Resulta lamentable que tan importante medio periodístico como lo es El Sur, que ha ganado credibilidad y aceptación entre sus miles de lectores precisamente por la veracidad y oportunidad de su información, por el tratamiento y presentación de ésta, publique una investigación periodística a todas luces parcial, que se funde en datos inexactos e incompletos, que exponga una sola versión de los hechos y en donde se da crédito a rumores y voz a delincuentes comunes, sujetos a procesos penales por estar acusados de delitos tales como el secuestro y homicidio; sujetos que además y en todo momento, han buscado litigar en los medios lo que no han podido probar ante las autoridades judiciales: su pretendida inocencia.
–Con la presentación de los antecedentes, en el manejo de datos, lugares, fechas y testimonios parciales, que se hacen en el reportaje, sólo se lograron verdades a medias y mentiras completas. Ha resultado este reportaje el medio idóneo mediante el que se pretende etiquetar políticamente este asunto; se quieren inventar “buenos” (aquellos) y “malos” (nosotros), “opositores y luchadores sociales” (aquellos) y “oficialistas y represores” (nosotros). ¿Qué fin se persigue? ¿No resulta extraña la publicación del reportaje en estos tiempos de contienda electoral? ¿A quiénes sirve el reportaje?
–Si los que absurda y desproporcionadamente son presentados como presos políticos, los que hoy se sienten agraviados, consideran que la justicia del fuero común se encuentra supeditada caprichosamente a nuestros intereses particulares, debieran entonces recurrir a la justicia de la Federación, a los organismos de defensa de los derechos humanos. ¿Dónde están los resultados de su intervención? ¿Cuáles fueron estos?
–Quienes están actualmente en prisión, lo están sujetos a procesos penales apegados a la ley. Se está en búsqueda de la verdad legal. Los muertos fueron los nuestros.
–De nueva cuenta se recurre al fácil recurso del vituperio en boca de otro. El victimario se hace víctima, el delincuente acusa. Públicamente se nos responsabiliza de la comisión de delitos graves, de los cuales tajantemente nos deslindamos. La honorabilidad de mi familia y la propia no está sujeta a discusión. Que sostengan y prueben su dicho. No nos quedaremos en la retórica, procederemos a presentar las querellas y denuncias penales que resulten de esta intriga; no quedarán impunes tan temerarias afirmaciones; no les resultará sencillo seguir utilizando a los medios de comunicación para la satisfacción de sus fines aviesos.
Consideramos que la información presentada por El Sur resulta totalmente insuficiente y parcial pues sólo se tomó la versión de los hechos de una de las partes, demeritando con ello el compromiso con la verdad y con la práctica sana y honorable de presentar al público lector toda la información disponible que le permita normar su criterio.
Por tal motivo y en ejercicio de los derechos que la Ley de Imprenta actualmente en vigor nos concede, le solicitamos ordenar la publicación de la presente dándole el mismo espacio y difusión que merecieron los reportajes aludidos.
Atentamente
Lic. Erit Montúfar Mendoza




