Netzahualcóyotl Bustamante Santín
Índice de transparencia presupuestal en municipios
Por tercer año consecutivo, el Instituto Mexicano para la Competitividad ha presentado un reporte sobre la transparencia de las finanzas públicas en el espacio municipal.
El Imco ha evaluado casi 400 municipios de un total de 2 mil 500 de toda la geografía nacional. Para elaborar el Índice de información presupuestal municipal 2011 (IIP), el organismo privado detectó ausencia fundamental de información, ya que el número de presupuestos disponibles en los sitios oficiales de los Ayuntamientos disminuyó 6 por ciento respecto al año 2010.
Las primeras conclusiones que arroja el estudio es que de los 394 municipios evaluados, el 69 por ciento cuenta con una ley de ingresos y sólo el 35 por ciento con presupuestos de egresos.
Ese dato es alarmante pues significa que la mayor parte de los territorios locales no explican el origen de sus ingresos, ni mucho menos se conoce el destino del gasto ni las partidas presupuestales.
El estudio centra su atención en lo complejo que resulta indagar en un océano de información financiera puesto que cada municipio presenta calidad muy diversa en su contenido, lo que propicia “la opacidad y discrecionalidad en el destino que se da a esos recursos”.
Según el organismo, los presupuestos municipales tienen estructuras y contenidos muy diversos que impiden transparentar la asignación de recursos.
El problema de la heterogeneidad de la información presupuestal se presenta también en el ámbito estatal. Cada entidad federativa incluso en su interior, presenta información muy dispar y disímbola que hace difícil realizar estudios comparativos.
Para corregir esa disfunción, el 1º de enero de 2009 entró en vigor la Ley General de Contabilidad Gubernamental que crea un Consejo Nacional de Armonización Contable integrado por funcionarios de la Secretaría de Hacienda, cuatro gobernadores y un representante de los municipios que desde entonces generarían disposiciones y lineamientos a fin de garantizar que la contabilidad pública sea uniforme a nivel nacional (El Sur 6/1/09).
En Guerrero el 20 de octubre pasado, el gobernador del estado tomó la protesta al Consejo Estatal de Armonización Contable cuya labor será establecer mecanismos que uniformen la presentación y el contenido de la información financiera y presupuestal por parte de los entes de la administración pública estatal y los Ayuntamientos, con base en los criterios establecidos por el Consejo Nacional.
De los 394 municipios que fueron analizados para elaborar el IIP, tan sólo 269 cuentan con leyes de ingresos (68%); únicamente 136 presentan presupuesto de egresos (35%). Y una tercera parte de los municipios revisados tienen a su vez, ley de ingresos y presupuesto de egresos (111).
El 52 por ciento de los municipios bajo estudio cuentan con página web, y un porcentaje similar tiene portal de transparencia.
Entre los Ayuntamientos mejor calificados destacan Metepec, Estado de México que tiene una calificación de 100 por ciento al responder correctamente 31 preguntas al cuestionario formulado por el Imco. Le siguen Puebla (97%), Bahía de Banderas, Nayarit; Tecomán, Colima y Xochitepec en el vecino estado de Morelos.
Conviene señalar que los mejor calificados destinan tan sólo el 2.5 de su presupuesto total para promover la transparencia en sus funciones ordinarias, cifra que es nula en el caso de los municipios proclives a la opacidad.
Entre los datos que se busca conocer es si la ley de ingresos está disponible en internet, si el presupuesto está disponible en el portal y si se distinguen los ingresos propios de las transferencias.
De Guerrero sólo se revisó la información financiera de cuatro municipios que no son representativos en el informe general.
El hecho de difundir información en páginas web no necesariamente significa que es de calidad. Entre los municipios con peores prácticas de información sobresale Tepeji del Río en Hidalgo, que únicamente da a conocer el monto total de su presupuesto para el presente ejercicio fiscal ó su vecino San Juan del Río, Querétaro, que tiene destinadas seis partidas presupuestales para igual número de bonos: de antigüedad, cuatrimestral, de desempeño, previsión social, 10 de mayo, y productividad, sin precisar los montos por cada uno de ellos.
Otros municipios simulan cumplir con estándares de transparencia como Nuevo Casas Grandes en Chihuahua, que difunde el presupuesto local en su portal pero que es absolutamente ilegible.
Por el contrario, entre las mejores prácticas encontramos al municipio de Guadalajara que ofrece una versión detallada de su deuda como el monto de amortización, de sus intereses, de sus comisiones y de su costo. Por su lado, el Ayuntamiento de Gómez Palacio, Durango, desglosa los montos de los recursos que aplica mediante el Ramo 33. Y el municipio de Centro, Tabasco (Villahermosa) distingue los ingresos recibidos por participaciones federales de los propios, y en Durango capital, se da a conocer la cifra de recursos que se orientan a las prestaciones sindicales.
El estudio de transparencia presupuestal municipal 2011 concluye que no puede presumirse avance porque al mismo tiempo, existe retroceso en la difusión de información que ayude a entender el origen de los fondos públicos, cuál es su monto, cómo y en qué se ejercen.
Para contrarrestar esa circunstancia, el Imco recomienda que exista acceso a la ley de ingresos y el presupuesto en internet y que las versiones sean legibles; se promueva una estructura presupuestal homogénea para todos los municipios; se presente una descripción en detalle de la deuda pública y sus condiciones de adquisición; tabuladores de plazas y sueldos completos y se aumenten los esfuerzos para incrementar la recaudación de predial y consecuentemente aumenten los ingresos propios.
En un país con férreo mando vertical en la administración pública, la regla general es que si los gobiernos estatales no son proclives a fomentar una cultura de la transparencia, generalmente en el entorno municipal esos mismos patrones de conducta se reproducen y hasta se defienden.




