Catástrofe social, el déficit de vivienda en Guerrero, advierte la Canadevi
Salvador Serna
El director de la Cámara Nacional de Vivienda (Canadevi), capitulo Guerrero, Julián Urióstegui Carbajal, informó ayer que el déficit de vivienda económica en la entidad es de 154 mil 900 casas habitación, a lo que calificó de catástrofe social.
“En el estado de Guerrero hay un rezago acrecentado en los últimos 10 años. Debido a la inexistencia de política social de vivienda. Hay un déficit de 154 mil 900 casas habitación por la falta de una ley estatal de vivienda, moderna y vigente en nuestro estado, es una catástrofe social”, dijo el directivo al ser entrevistado en su oficina.
Allí, Urióstegui Carbajal mencionó que gracias a programas gubernamentales federales, cada año se le otorgan al estado de Guerrero un total de 5 mil subsidios para que sus habitantes tengan acceso a comprar una casa, pero que por la falta de condiciones para fomentar la construcción de vivienda económica, dichos créditos no son ejercidos por lo que se regresan, en perjuicio de los guerrerenses.
Del porqué del estancamiento, de acuerdo a su experiencia, el directivo indicó que el principal problema es la falta de modernización del Invisur, “porque está acotado por todos lados, carente de recursos y programas de vivienda para beneficiar a los guerrerenses”.
Sobre el Canadevi Guerrero, el directivo indicó que dicho organismo logra edificar 500 mil viviendas al año, “ya sea por medio de instituciones gubernamentales o privadas”, y que en lo que atañe al estado de Guerrero, las metas son establecer 7 mil viviendas al año.
Además, el directivo informó que hay proyectos en conjunto con el Infonavit, Fovissste y Sociedad Hipotecaria Federal (SHIF), para sacar del estancamiento en materia de vivienda al estado de Guerrero:
“Tenemos que combatir el índice más bajo de crecimiento en vivienda que tiene el estado, sólo tenemos un 15 por ciento. Ya se está redondeando un proyecto de vivienda para atender a los municipios de Atoyac, Chilapa, La Unión, San Marcos, Tlapa y Eduardo Neri. Los proyectos mobiliarios requieren un plazo de dos años, porque no es un plan de un día para otro, son mínimo de 18 meses a 24 meses. Se tienen que liberar algunos escaños como son los permisos municipales, el 70 por ciento de los permisos para construir son del ámbito municipal”, finalizó.




