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Salvador Toscano y los hermanos Alva trataron de mostrar la imagen real de la Revolución, dice académico

*El crítico Aurelio de los Reyes presenta la cinta De Victoriano Huerta a la rendición de Villa en la Sexta Muestra Nacional de Cine de Fresnillo

Gerardo Romo / Agencia Reforma

Zacatecas

Ver a Francisco Villa fumando, a Emiliano Zapata a caballo, o a sus tropas de 58 mil hombres entrando triunfantes a la ciudad de México en aquel 6 de diciembre de 1914 es posible un siglo después gracias al cine.
La imágenes de 90 minutos que incluyen escenas de las tropas villistas en la toma de Zacatecas o las negociaciones de Francisco Villa deponiendo las armas en Sabinas, Coahuila, el 18 de julio de 1920, que fueron restauradas y rescatadas en dos años de trabajo del crítico de cine Aurelio de los Reyes, se presentaron por primera vez en México en la Sexta Muestra Nacional de Cine de Fresnillo.
“Salvador Toscano y los hermanos Alva lo que trataron fue mostrar una imagen verdadera de la Revolución, con todo el dinamismo tal cual fue, por ejemplo, la entrada de los ejércitos de Villa y Zapata a la ciudad de México que, según las crónicas de le época, duró todo el día; las imágenes son muy impresionantes, la movilización de la gente no lo muestra nadie más que el cine”, relató Aurelio de Los Reyes al presentar el documento histórico.
La película De Victoriano Huerta a la rendición de Villa incluye la compilación de escenas de la militarización de Victoriano Huerta, revista de las tropas villistas en Chihuahua, la toma de Zacatecas, escenas de la Convención de Aguascalientes, la entrada de Villa y Zapata a la capital mexicana con sus ejércitos en 1914 y la rendición de Villa en Sabinas Coahuila.
El filme fue presentado por primera vez en octubre de 2013 en Pordenone, Italia, en una función dedicada a estudiosos del cine mudo mundial a la que asistió su máximo exponente, el británico Kevin Brownlow.
De los Reyes, quien es estudioso del cine mudo en México del periodo de 1896 a 1932, destacó que una característica de las películas de la Revolución es que duraban más de dos horas, lo que rompía con la tradición del cine de argumento en Europa de los hermanos Lumière de sólo 20 minutos.
“La gente aguantaba la longitud de las películas porque estaba envuelta en el fenómeno de la Revolución, tenían un ritmo lentísimo porque los camarógrafos deseaban captar todo el hecho en su integridad para mostrar la verdad, y lo que desfila frente a la cámara de Toscano es la historia”, explicó el crítico de cine.
Una de las imágenes más poderosas de la película muestra a Francisco Villa comiendo a toda prisa, al lado de José Vasconcelos y un Emiliano Zapata que luce incómodo en la formalidad del evento, una vez que las tropas revolucionarias entran a la ciudad de México.
“La prensa hablaba de Pascual Orozco, de Madero, de Villa, de Zapata, pero no los veía. Y no era lo mismo verlos en movimiento, como en el cine, que en fotografía fija que publicaban los periódicos ilustrados”, destacó De los Reyes al explicar el éxito del cine de la época que llevó a más de 500 mil personas a las salas.
Los rollos que se restauraron para la película son parte del archivo de la Filmoteca de la UNAM, pero la tarea de investigación todavía no concluye.

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