Arturo Solís Heredia
CANAL PRIVADO
* De feisbuqueros y electores
Confieso que soy un fracaso como incitador de comentarios en Facebook, y que envidio la popularidad de aquellos que convocan un sinfín de revires a sus posteos, esos que suscitan debates o diálogos a partir de sus estados de ánimo o con minucias acerca de sus cotidianeidades.
Mis mayores éxitos en la materia no pasan de doce I likes y seis comentarios, muy breves la mayoría y sospecho que con la buena voluntad de que no me deprima por mi raquítico rating feisbuquero.
Por eso me sorprendió la respuesta que mereció un comentario que publiqué la madrugada del lunes en mi muro de Facebook, mientras viajaba de Guadalajara a Chilpancingo a bordo de un camión de pasajeros: “Peña Nieto es el tema, a favor o en contra, pero todos hablan de él. ¿No sería mejor hablar de sus propuestas, a favor o en contra, y que el tema principal fuera México?”.
Hasta ayer por la noche, un total de veintiún I likes y trece comentarios.
Claro, no me engaño, el gancho incitador fue el candidato del PRI a la Presidencia de la República, pero al menos el enganche fue un tema recurrente en este espacio: la necesidad y pertinencia de atender y debatir las propuestas de los candidatos, y la obligación urgente de distanciarse de la atención a sus personalidades y del debate descalificatorio.
“Eso es el escenario ideal”, comentó primero una amiga face; “hasta que escucho algo coherente”, dijo alguien más; “¿a poco tiene propuestas?”, ironizó una; “no blasfemes, una cara bonita vende más”, reforzó sarcástico otro.
“¿Y eso es problema del que vende o del que compra?”, le pregunté a éste. “Si nos basta la envoltura para comprar o rechazar, nunca sabremos lo que de veras necesitamos”, agregué; a aquella le respondí que “sí las tiene. Te pueden gustar o no, convencer o no”, y reté: “atrévete a discutirlas en serio”.
Dos feisbuqueras coincidieron conmigo en que “nadie habla de las propuestas, solamente de descalificaciones”, pero otra aseguró que “no he podido encontrar en ningún spot de radio o televisión que hable de propuestas, como tú dices, y eso que siempre has sido muy acertado en tu criterio”, suavizó.
El último comentario, vino de un respetado broder, muy activo feisbuquero en asuntos de la política: “el problema no son sus propuestas, sino qué proyecto de país tiene, y en ese sentido yo no le veo nada concreto. Su campaña es anodina y superficial, como la de los demás”, concluyó.
Siendo justos, es evidente que Peña Nieto, López Obrador y Quadri tienen propuestas y las han hecho públicas. Siendo duros, no es tan evidente que Josefina Vázquez Mota las tenga.
Pero de eso se trata, de exigirles a todos más sustancia y más propuestas, y atreverse a debatirlas públicamente. De eso se trata, de que quienes deben exigir son los ciudadanos, como electores activos, de que los integrantes de la sociedad civil no se limiten a ser testigos pasivos de una elección democrática, de que quienes impongan la agenda del debate y definan el proyecto de país que necesita la mayoría, sean los mexicanos, no los candidatos.
No hay más candidatos que los cuatro inscritos. Uno de ellos será el próximo presidente de la República. Quien gane, influirá sobre la vida y el destino de todos. ¿Se necesitan más incentivos para comprometerse y participar?




