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En dos años creció la violencia contra los ecologistas en la sierra de Petatlán

* Ocho campesinos fueron asesinados por grupos paramilitares y 16 tienen órdenes de aprehensión, señala

En la sierra de Petatlán, en los últimos dos años aumentó la violencia de los caciques contra los campesinos que se oponen a la explotación de la madera, afirma el integrante del Comité de Presos Políticos y de Conciencia, Alfredo García Torres, quien afirma que cumplió una sentencia de dos años y medio por un delito que le fabricaron a raíz de su participación en la defensa de los bosques.

Sostiene que los caciques de la sierra, entre ellos el presidente de los ganaderos de Guerrero, Rogaciano Alba Alvarez, han formado grupos paramilitares, y señala que ellos son los responsables de asesinatos de al menos ocho campesinos, de que muchas familias hayan abandonado sus comunidades y anden huyendo de la violencia, de que siete campesinos ecologistas de esa región se encuentren en la cárcel de Acapulco acusados de delitos inventados, y que 16 estén huyendo porque tienen órdenes de aprehensión y son perseguidos por los grupos armados de los caciques para matarlos.

En una carta enviada a la redacción, García Torres, que se identifica como “preso ecologista del Cereso de Acapulco”, miembro del Comité de Presos Políticos y de Conciencia, hace un recuento de la violencia en la sierra de Petatlán, incluyendo su propia detención, el 18 de febrero de 2000, por soldados del 40 Batallón de Infantería que iban protegiendo al ex presidente municipal y actual presidente de la Unión Ganadera Regional de Guerrero, Rogaciano Alba Alvarez, en Las Palancas.

Explica que este 18 de agosto cumplió la sentencia por los delitos de posesión de semilla de amapola y mariguana. “Nunca supe si en verdad existía tal semilla porque yo jamás la vi, y en verdad no era de mi propiedad. Dos años seis meses he estado en prisión sólo por oponerme a que se exploten las maderas, a que se quemen los montes de la sierra de Petatlán”.

Afirma que desde que está preso, “ha habido un cambio completamente favorable para aquellas personas que se enriquecen de los bosques, que se han propuesto pelar los cerros y acabar con el agua y el aire”.

Menciona a los responsables de la destrucción de los bosques, que cuentan con el apoyo del Ejército, y tienen permisos para portar armas y para bajar miles de metros cúblicos de madera.

En el ejido de Río Frío de los Fresnos, municipio de Coyuca de Catalán, señala al ex comisariado ejidal, Eleuterio Acosta Villa, al actual comisariado, Guillermo Acosta Villa, y al presidente de los servicios técnicos forestales, Bernardino Acosta Villa. También señala a los hermanos García Gutiérrez, “que andan armados con AR-15 y cuernos de chivo, y andan junto con los soldados”, y apoyados de Rogaciano Alba Alvarez, y por otros caciques como a Bernardino Bautista Valle, Marcelino y Modesto Acosta Avila y Faustino Rodríguez Sánchez.

Afirma que estas personas cuentan con el apoyo del gobierno del estado que encabeza René Juárez Cisneros. Asimismo, hace un llamado al gobernador a que detenga la violencia y los asesinatos en esa región.

Los campesinos asesinados y los perseguidos

Alfredo García Torres insiste en que el motivo de su detención es la defensa de los bosques. Dice que su esposa Julia Ayala Arellano y sus seis hijos a veces no tienen qué comer y los niños ya no van a la escuela. “Todo, porque me he opuesto a la tala de los montes que hacen los caciques que traen sus grupos paramilitares”.

Explica que aunque cumplió una sentencia de dos años y medio por posesión de semilla de amapola y mariguana, todavía tiene pendiente otra sentencia de 11 años por otro delito que no cometió, que es homicidio de siete elementos de la PGR, de la Policía Judicial Federal, que murieron en la comunidad de Rancho Nuevo.

“Hasta ahora nada más yo estoy preso, pero toda mi familia tiene orden de aprehensión, todos andan huyendo, son delitos que el gobierno, si tener pruebas, sin investigar nada, fincó responsabilidades”. Entre los campesinos perseguidos que tienen órdenes de aprehensión están Refugio Torres Landín, Gerardo Balderas Montiel, José Arellano Santos, Luis Torres Landín, José Isabel Torres Yáñez, Zeferino Torres Yáñez, Jesús Guzmán Torres, Jacinto Torres Landín, Raúl Torres Peralta, Felipe Cortés, Santos Raudas Torres, Agustín Coria, Gerardo Zarco y Marcelino Zarco.

Dice que además de los que están huyendo, hay siete presos ecologistas en la cárcel de Acapulco.

Da a conocer una lista de campesinos asesinados por las mismas causas: Otoniel García Torres, el 21 de febrero de 1999, muerto en Los Achotes; Fortino Cortés Torres, el 25 de diciembre de 1999 en Lázaro Cárdenas, Michoacán; Jesús Torres Sagrero y Pablo Sandoval Torres, el 24 de septiembre en  Barranca del Sereno; Anastacio Peralta Torres, en Vallecitos de Zaragoza el 21 de enero de 2000; Valente Llanes Torres, el 23 de marzo del 2000, que fue quemado vivo cuando andaba campeando en Rancho Nuevo.

El 18 de febrero de 2000 fue asesinado Salvador Cortés Torres, en la misma operación de militares y civiles en que fue arrestado Alfredo garcía Torres y Alvaro García Avila y Juan García Avila, en Las Palancas, ejido Río Frío de los Fresnos, municipio de Coyuca de Catalán. En su carta, Alfredo García señala que cuando el gobernador René Juárez Cisneros en su informe, dijo que había sido un enfrentamiento con el EPR.

El asesinato más reciente que atribuye a los caciques y sus grupos paramilitares ocurrió el domingo 7 de julio, contra Bolívar Acosta Avila, entre El Crucero y El Pedregoso.

Explica que Bolívar Acosta era primo hermano de Marcelino y Modesto Acosta Avila, y ellos lo mataron sólo porque era persona pacífica. “El problema es porque Bolívar, Ublester y Florencio Acosta Avila vieron que sus primos andaban matando gente injustamente, y ellos no quisieron apoyar las injusticias que hacían sus primos, ellos decidieron ponerse a trabajar, a cuidar sus animales, lo cual causó enviadias a sus primos, porque ellos andaban fuera de sus parcelas, fuera de los ejidos para sacar madera, y decidieron matar al campesino Bolívar Acosta Avila”. A raíz de ese homicidio –explica– abandonaron la región los hermanos de Bolívar con sus familias.

Señala que los responsables de los crímenes que no se han investigado son Rogaciano Alba y su grupo de paramilitares que se compone por los hermanos García Gutiérrez y Marcelino y Modesto Acosta Avila. También Juan Chávez Torres, Bernardino Bautista Valle, Faustino Rodríguez Sánchez, Isabel Santoyo, Venancio Santoyo, Natividad Santoyo, Arnel Chávez y Aurelio Lagunas, de La Sierrita.

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