Abandonados, sin agua ni drenaje, los locales de El Parazal, se quejan comerciantes
Salvador Serna
Durante un recorrido, locatarios del mercado de artesanías El Parazal, fundado en 1975 y ubicado en el centro, se quejaron de que no hay servicio de agua potable ni drenaje en más de 100 locales, los que en su mayoría lucen abandonados, por lo que hicieron un llamado al gobernador Ángel Aguirre Rivero a que “reviva” la zona.
“En la Semana Santa aquí no vinieron los turistas. Ahora sólo vivimos de la gente local. Este mercado tiene 10 años en crisis y desde hace 3 años la mayoría de los locatarios han emigrado por la falta de trabajo. Muchos se fueron a Cancún, Los Cabos, Puerto Vallarta, Huatulco y Mazatlán. Está muy descuidado, no tenemos agua potable ni servicio de drenaje. Es necesario que Ángel Aguirre venga a revivir El Parazal porque está en fase terminal”, señaló ayer la locataria Adela Ramos Flores al ser entrevistada en su local.
En el recorrido por adentro de El Parazal se vio a pocos comerciantes que aún ofrecen artesanías típicas de la región como dulces de coco, vestidos, sombreros de charro, guayaberas y pedrería fina, pero de los más de 100 locales un 65 por ciento luce cerrado y abandonado.
“El comercio ambulante nos mató. En el Zócalo los fines de semana llegan vendedores ambulantes originarios de Oaxaca y Chiapas con artesanías que inundan todas las áreas peatonales, así como también el Malecón. Eso es competencia desleal. A la gente en el Zócalo ya no la dejan descansar y recrearse, las bancas y jardineras están hasta la madre de oaxaqueños que nos quitan el pan”, lamentó por su parte el locatario Esteban Quirarte, que dejó de vender artesanías y ahora ofrece fayuca, videojuegos, ropa y calzado pirata.
El señor Quirarte no es el único, otros 33 locatarios dejaron su actividad comercial original y se inclinaron por perfumes, carteras, bolsas, sandalias, bermudas, playeras y relojes de todas las marcas clonadas posibles.
Por su parte, el locatario y comerciante de dulces de coco, Juan Tapia, conocido como El Chato y de 70 años de edad, señaló: “El Parazal es el primer mercado municipal de Acapulco, así fue decretado por el Cabildo de 1975 y lo fundó el entonces gobernador Israel Nogueda Otero. Hace 55 años, muchos de nosotros éramos comerciantes en el Malecón y desde hace 37 nos cambiaron para acá. La Semana Santa y la de Pascua estuvieron jodidas en el mercado El Parazal porque no vendimos nada. Se necesita una reestructuración del mercado y una remodelación a fondo. Los turistas de cruceros dejaron de venir desde hace como 8 años, los guías de turistas ya no los traen para acá. Se los llevan a otros mercados que no son municipales como La Diana, El Pueblito, La Dalia y el mercado ambulante de la plaza Politécnico junto al hotel Avalon”.
Finalmente, Esteban Fuentes, quien dijo ser pariente de un locatario que dejó El Parazal para irse a La Diana, mencionó que “efectivamente aquí no hay derrama económica, ya no vienen turistas, ahora sólo vienen puros borrachos que andan merodeando en las tardes. Este terreno es privilegiado, es más de una hectárea. Si el empresario Carlos Slim quiere recomponer el centro histórico de Acapulco pues que expropie este mercado y mejor lo convierta en un parque infantil porque aquí los líderes ya no velan por los intereses de los demás, uno trabaja en Caja Solidaria, además no reparte el dinero del Kiosco que le renta a un restaurante, y el otro líder de plano renuncio. El mercado El Parazal ya es un pueblo fantasma y sin ley”.




