Es doloso el nuevo reglamento de construcciones, acusan ingenieros
Dirigentes de los colegios de Ingenieros, Ingenieros Arquitectos y Arquitectos del Estado de Guerrero calificaron de “doloso” el nuevo reglamento de construcciones del municipio, aprobado en la pasada sesión por el Cabildo, “pues no plasma los cambios propuestos por estos organismos”.
Lo anterior lo expresan los presidentes del Colegio de Ingenieros Civiles, Luis Fernando Soberanis Lizárraga; del Colegio de Ingenieros Arquitectos, Ricardo Trejo Añorve, y del Colegio de Arquitectos, Armando Javier Salinas, en un escrito enviado a la redacción de El Sur.
Dirigido al alcalde Zeferino Torreblanca Galindo, en el oficio que firman al calce manifiestan su más “enérgica protesta e indignación” por la aprobación del nuevo reglamento de construcción del municipio de Acapulco, pues aseguran que se dejó constancia de horas de trabajo en las minutas levantadas en las que se plasma “la voluntad democrática” de los cambios propuestos para la seguridad de la ciudad.
Expresan además que en sus propuestas, no consideradas en el nuevo reglamento, buscan la dignificación de la profesión de los colegios participantes, pero “nos encontramos que éstas fueron ignoradas, pisoteando la inteligencia y dignidad de los colegios”.
Señalan que se aprobó un reglamento espurio, presentado dolosamente por el asesor de los regidores Ramón Robinson García, así como por el coordinador de la Comisión de Desarrollo Urbano, el edil con licencia Marco Antonio López García, actual candidato del PRD a diputado local por el Distrito 17.
Por ello plantean “con toda la fuerza moral” de los colegios que Torreblanca Galindo debe intervenir para detener esta “farsa”, pues afirman que lo aprobado no reúne el profesionalismo de quienes participaron, asimismo anunciaron que no van a signar dicho reglamento, así como todo convenio con el ayuntamiento.
Advirtieron que retirarán a los representantes de estos colegios de la Comisión de Admisión de Directores Responsables de Obra, “hasta que muestren las condiciones para comenzar pláticas razonables”. (Ossiel Pacheco)




