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Bayern Múnich saca ventaja al Real Madrid

DPA

Munich

El Real Madrid se complicó el pase a la final de la Liga de Campeones europea al perder ayer 2-1 en su visita al Bayern Múnich por la ida de semifinales, en un encuentro parejo que los alemanes ganaron en el último suspiro.
Un gol salvador del hispano-alemán Mario Gómez (89’), que lleva ya 12 en esta Champions, desequilibró un típico “clásico” europeo de ida y vuelta, que parecía condenado al empate por los goles del francés Franck Ribéry (17’) y del alemán Mesut Özil (53’).
Los de José Mourinho tendrán que remontar en el partido de vuelta el 25 de abril en Madrid y reciben un golpe anímico en una semana clave, con un “super clásico” ante el Barcelona este fin de semana que puede dejar virtualmente definida la Liga española.
El propio Barcelona visitará hoy al Chelsea en la ida de la otra semifinal europea.
“Estamos hablando de una semifinal de Champions. No es ninguna vergüenza perder aquí. Pero creo que el resultado justo era un empate”, dijo Mourinho tras el partido.
Distinto lo vio el técnico del Bayern, Jupp Heynckes, con el que el Madrid ganó su séptima Champions en 1998: “En términos generales, creo que merecimos la victoria”.
Los 66 mil hinchas que llenaron el Allianz Arena sufrieron hasta el final con un empate que les dejaba sabor a derrota, pero el 2-1 vuelve a hacerlos soñar con la final, el 19 de mayo en el mismo estadio.
A falta de los habituales fogonazos de Cristiano Ronaldo, El Madrid comenzó mejor apoyándose en un atrevido Karim Benzema. El francés tuvo la primera ya en el minuto seis con un remate desde la puerta del área, pero Manuel Neuer, arquero de la selección alemana y uno de los mejores del mundo, despejó con un manotazo salvador.
En una de las pocas llegadas iniciales del Bayern, Sergio Ramos tocó a Ribéry dentro del área en el 15’ y el francés se dejó caer pidiendo penal, pero el inglés Howard Webb acertó y dejó seguir.
Los locales sacaron ventaja en la siguiente jugada del único modo que parecía posible: con su primer tiro de esquina. Toni Kroos centró, Ramos bajó la pelota con el pecho como sirviéndosela a Ribéry y el francés remató desde el punto penal venciendo a Casillas.
Luiz Gustavo estaba adelantado y tapando la visión del arquero, pero el gol subió al marcador y ni siquiera los jugadores del Madrid protestaron la jugada.
El golpe se dejó sentir y los blancos perdieron peligro. Benzema desapareció y Ronaldo no inquietó a Neuer ni con dos tiros libres “a medida” del portugués ni con galopadas que terminaron siempre fuera.
El primer tiempo terminó con un ida y vuelta: Benzema tuvo el empate en el 39’ tras un recorte en el área, pero su disparo fue a las manos de Neuer. En la siguiente, Mario Gómez pudo poner el 2-0 con un bombazo al primer palo que salvó Casillas.
El segundo tiempo arrancó con el mismo ritmo, pero el Madrid golpeó primero: en una jugada infartante, Ronaldo desperdició un mano a mano tras una gran jugada de Benzema, pero el portugués luchó por el rebote y llegó a centrar para que Mesut Özil empujara la pelota a la red ante el arco vacío.
El gol forzó un monólogo de los bávaros y Gómez inició su recital. Pepe lo derribó con el cuerpo legalmente cuando se iba solo contra Casillas. En el minuto 70, el goleador de la Bundesliga tuvo otra clara, pero disparó por arriba del arco y en posición adelantada.
El hispano-germano ganó por insistencia en el úlitmo minuto: el capitán Philipp Lahm desbordó por la derecha y centró atrás para que Gómez empujara a la red y encendiera a todo el estadio.
Su impresionante registro en esta Champions, donde lleva 12 goles, sólo se ve superado por los 14 que marcó el argentino Lionel Messi con el Barcelona.
En la última jugada, el árbitro perdonó la tarjeta roja a Marcelo, que pudo merecer expulsión por una dura entrada a Thomas Müller en la rodilla.
Mourinho había asegurado que no temía la “maldición” de Múnich, pero la estadística volvió a tener razón: el Madrid lleva diez partidos (nueve victorias y un empate) sin ganar en el Allianz Arena.

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