Posan soldados de EU con restos de rebeldes afganos muertos; el Pentágono los investiga
DPA
Washington / Kabul
Soldados de Estados Unidos se retrataron con restos de insurgentes muertos y un terrorista suicida en Afganistán, según informó ayer el diario Los Angeles Times, con lo se destapa así el cuarto escándalo en lo que va de año relacionado con las tropas estadunidenses en el país asiático.
El diario publicó ayer las terribles imágenes en las que se ve a hombres de uniforme con unas piernas mutiladas, pero también se ven otras partes de cadáveres. Las fotos, al parecer, se hicieron en 2010.
El Pentágono informó que ha emprendido una investigación y que los responsables de estas acciones “inhumanas” serán llevados ante la justicia, según un comunicado.
El secretario de Defensa, Leon Panetta, condenó el comportamiento que se ve en las fotos. “Estas imágenes no reflejan de ninguna manera los valores o la profesionalidad de la amplia mayoría de las tropas estadunidenses, que hoy cumplen con su labor en Afganistán”, dijo.
Los Angeles Times recibió las fotos de un soldado estadunidense que quiere permanecer en el anonimato y que quería impedir este tipo de incidentes. De acuerdo con este soldado, las imágenes testifican un “desmoronamiento del liderazgo y la disciplina”, que podría poner en peligro la seguridad de las tropas.
El diario señala que el Ejército de Estados Unidos le había pedido al rotativo que no publicase las fotos, pero tras considerarlo decidieron hacer públicas sólo una pequeña selección, para informar de forma independiente y apartidaria “de todos los aspectos de la misión estadunidense en Afganistán”.
En una de las instantáneas se puede ver un soldado estadunidense sonriente detrás de un insurgente muerto y con los ojos abiertos que al parecer está siendo sujetado por un segundo soldado.
El diario señala que en otra imagen, que no se podía ver en Internet, dos soldados sostienen la mano de un muerto, con el dedo corazón (el medio) en alto. Junto al cadáver figura un emblema no oficial de la unidad, en el que se lee “Zombie Hunter” (cazador de zombies).
Desde comienzos de año el Ejército de Estados Unidos se está viendo salpicado por una serie de escándalos. En enero apareció un video en que un soldado estadunidense meaba sobre un combatiente talibán muerto. En febrero, en una base estadunidense se quemaron ejemplares del Corán. Y en marzo, un soldado, que actualmente está siendo procesado, mató a 17 civiles afganos en una masacre.
El año pasado se supo que un grupo de soldados estadunidense asesinaron a civiles que no iban armados y les mutilaron. En las fotos los soldados posaron con sus “trofeos de guerra”. Todos estos escándalos han lastrado las relaciones entre Afganistán y Estados Unidos.
El comandante de las fuerza internacional ISAF, el general estadunidense John Allen y el embajador en Estados Unidos en Kabul, Ryan Crocker, condenaron ayer este incidente.




