Comienza el desove en playas porteñas de las tortugas golfina, laúd, verde y carey
* Existen diez campamentos de preservación de ela especie en el esdtado y sólo tres en Acapulco
Xavier Rosado * La temporada de reproducción de las tortugas llegó a Acapulco y con ella llegaron las especies de estos quelonios conocidas como golfina, color verde olivo y la más común en estos confines del oceáno Pacífico: la tortuga laúd, que lleva este nombre por la forma de su caparazón parecido al instrumento de cuerdas del mismo nombre.Existen varios campamentos tortugueros en las playas de Acapulco, los más activos en sus actividades son el de Playa Hermosa y el de Luces del Mar, en Pie de la Cuesta, donde se realizó la investigación sobre los hábitos reproductores de estas especies y las acciones que se realizan para preservar de la extinción a estos miembros de la fauna marina.En el estado de Guerrero existen 10 campamentos de protección a las tortugas marinas. En Acapulco hay tres: en el hotel Mayan Palace, en la playa Vistahermosa y uno más en Barra Vieja; dos en Zihuatanejo, en San Jerónimo, en Playa Ventura y en Tierra Colorada, que protegen aproximadamente 350 mil huevos por temporada.El miembro del colegio de ecólogos, Jesús García Cortés tiene a su cargo el campamento tortuguero en el hotel Parador del Sol en Pie de la Cuesta, a un costado del Campo Aéreo Militar, este lugar cerca de la agitada marea del Pacífico, está convertido en una zona de anidación, de protección y reproducción de las especies golfina, laúd, tortuga verde y la más tristemente popular por la explotación de su caparazón, la de carey, que es de las menos comunes en aguas del sur mexicano.
Difícil supervivencia
En el recorrido por el santuario tortuguero, Jesús García Cortés explicó que la función de la tortuga es muy importante dentro de su medio ambiente, por ejemplo: se alimenta de la medusa o agua mala, la cual muy pocos animales comen por ser tóxica para ellos.“Si la tortuga desapareciera de los mares, éstos se sobrepoblarían de medusas, las cuales tienen como dieta principal el plancton y causaría escasez de alimentos para otras especies”, dijo el ecólogo.Agregó que desde que son depositados los huevos en el nido, las tortugas se enfrentan a riesgos de supervivencia. En tierra, los nidos pueden ser pisados por el ganado o saqueados por perros, puercos, coyotes, zorras y cangrejos que los buscan como alimento. Dijo que cuando nacen y emprenden su camino hacia el océano, las tortuguitas son perseguidas por gaviotas, zanates o zopilotes que le impide a un buen número de ellas llegar al mar a salvo. Ya en el agua también tienen enemigos naturales como tiburones y barracudas, que se alimentan de ellas por ser parte de su cadena alimenticia. Es así que la depredación natural acaba con un gran número de tortugas marinas.Aunado a esto, precisó, con la intervención del hombre sólo sobreviven un 10 por ciento de los 400 huevos que en promedio procrea al año una tortuga. Son los seres humanos los que se roban los huevos de sus nidos, matan a las tortugas para utilizar su carne, su piel y su caparazón; las atrapan en sus redes mientras pescan matándolas por asfixia y provocan su muerte al arrojar bolsas de plástico en el mar que las tortugas ingieren al confundirlas con medusas. Sin embargo el hombre, que es su principal depredador, también puede ser su protector y ayudarlas para su supervivencia.“Ese es nuestro proyecto de rescate al que invitamos a los niños, jóvenes y adultos a formar parte, ya que con la creación de los campamentos tortugueros el índice de supervivencia se incrementa hasta un 70 por ciento”, apuntó García Cortés.
El ciclo de la tortuga marina
Desde que nace la tortuga marina hasta que logra madurar y reproducirse, necesita llegar como mínimo a la edad de 8 años para lograr su madurez reproductiva, una situación difícil de conseguir debido a la caza irracional de estos animales.
Muy por el contrario a lo que se piensa, la tortuga no llora al depositar los huevos en el nido, ya que esta acción no le provoca dolor. Este aparente llanto se debe a secreciones del ojo para protegerlo y que no se reseque, porque la tortuga es un animal que la mayor parte del tiempo se la pasa sumergida en el agua. La tortuga es uno de los animales más longevos de la tierra, se sabe que llegan a vivir hasta 150 años. La edad adulta para poder reproducirse comienza a los 8 años y a partir de ahí desovan (anidan) dos veces por año. Cuando llegan a una edad mayor desovan hasta cuatro veces al año y depositan en cada nido de 60 a 140 huevos, lo que da un promedio de 400 huevos por año.
La función de los resguardos tortugueros
Es la de proteger de toda clase de depredadores a los huevos previamente recolectados y depositados en nidos artificiales, a los que se les da un cuidado constante vigilando su humedad y temperatura. También se lleva un registro de la fecha de recolección, de número de huevos encontrados en cada nido, del tiempo que duró la incubación y el número de tortuguitas que nacieron de cada nido, del tiempo que duró la incubación para así poder constatar el porcentaje de sobrevivencia.
Al salir del nido son depositadas en un estanque con agua salada, en donde se les cuida y alimenta durante un tiempo, para que al llevarse al mar tengan más posibilidades de sobrevivir.
Para mayor seguridad se cerca el resguardo tortuguero con malla ciclónica, para evitar que se introduzcan animales depredadores.
Estas cercas deben medir aproximadamente 2 metros de altura a nivel de tierra y hacia el fondo por lo menos 30 centímetros con el fin de dar mayor seguridad.
Un corral debe estar localizado en un terreno plano y limpio a una distancia mínima de 10 metros de las olas altas.
Para recolectar los huevos se debe tener mucho cuidado y para trasladarlos se deberán usar bolsas o cubetas de lona y no poner nunca más de un nido en cada bolsa, que no se les debe asolear ni dejar a la interperie mucho tiempo, así como amontonarlos o manejarlos con descuido porque son criaturas vivas que dependen de sus protectores.
La siembra debe ser inmediata y no se deben revolver los nidos. Para hacerlo es necesario formar un equipo ya que mientras uno va cavando los hoyos, otro tiene que sembrarlos y otro más debe hacer las anotaciones así como clasificar los nidos para llevar un control de fechas y poder prevenir el tiempo en que habrán de salir las crías; generalmente después de los 50 días.
Las crías empezarán a nacer generalmente después de 50 días. La mayor avivación se presenta por las tardes, durante la noche y en la madrugada. Las crías que salen o tratan de salir del nido durante el día mueren por insolación, la arena muy caliente y los depredadores. Es necesario tener cuidado con las crías que quedan en la boca de los nidos ya que morirían por la arena caliente.
Conforme van saliendo de los nidos deben llevarse a los estanques o liberarse inmediatamente en un lugar adecuado, bahía, estero o mar abierto.
Campo Tortuguero en el Mayan Palace
La Semarnat ha otorgado licencia al hotel Mayan Palace para operar un campo de preservación del producto de la tortuga marina que hace sus nidos en las playas del Revolcadero y la Bonfil.
Este santuario ecológico cuenta con la colaboración de tres ecólogos especialistas que se encargan de hacer recorridos nocturnos para avistar anidaciones de tortugas.
El ingeniero René Díaz Ramírez, encargado del campo, dijo que reciben llamadas de gente preocupada por la ecología de la localidad cuando hay anidaciones en la playa Revolcadero hasta la Bonfil. “Si se alcanza a avistar la tortuga se mide lo que va a ser el nido, esa misma arena y el producto se guardan para guardarlo o sembrarlo, se lleva un número consecutivo el cual va siguiendo el número de nidos y la cantidad de huevos si uno encuentra la huella y el nido saqueado se registra como tal”, dijo Díaz Ramírez. “Hay un área artificial y un área seleccionada en la misma playa. El cuidado es traerlo bien, preservarlo y aquí se hace la abertura donde se va a guardar que ya los ecólogos saben a qué profundidad, y ahí lo dejan con un número consecutivo y la fecha para poder estar esperando el avivamiento que se lleva de 45 a 48 días”, agregó. Cuando se da el nacimiento, se invita a los niños, a los huéspedes y a alumnos de escuelas de la localidad para ayudar a las tortuguitas a llegar al mar. También se encuentra un representante de la Semarnat para testificar el evento.
Ayuda física o financiera
El activista ecológico Ramiro Gómez Pardillo mencionó que estas actividades requieren ayuda física y financiera. Si se desea trabajar con los campamentos de preservación de la tortuga marina, en la recolecta de los huevos, es necesario contactar a Ramiro Gómez., teléfonos y fax 486-2343 y 486-1803.
Si se prefiere mandar una donación, hacerlo a nombre de Protección Ecológica Subacuática A.C. Apartado Postal 65-3 C.P. 39350 Acapulco, Gro. México.




