Se quejan ante Rosario Robles aspirantes inconformes del PRD
* Sosamontes les informa que cambió para el martes la instalación de las mesas de trabajo para la selección de candidatos * En estas se tomarán decisiones que llevará a la dirigencia nacional, que finalmente las aprobará o rechazará, explica
Nelly Bello * Aspirantes a síndico y regidores del PRD, acompañados de unos veinte simpatizantes, estuvieron ayer por la mañana en la ciudad de México donde abordaron a la presidenta del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de ese partido Rosario Robles Berlanga para expresar su inconformidad por la resolución del Consejo Nacional perredista que cancela las elecciones para definir la lista de candidatos a dichos cargos en Acapulco.
La aspirante a síndica Rosario Herrera Ascencio, el regidor y aspirante a diputado local Marco Antonio López García y el precandidato a regidor Carlos Cienfuegos Milián viajaron muy temprano para estar a las 10 de la mañana frente a su presidenta nacional, que de acuerdo a perredistas cercanos a la conversación los atendió de forma cordial y amable, a diferencia de la atención que tiene con otros grupos.
Le explicaron que habían instalado una asamblea permanente en las oficinas del PRD en Acapulco “para evitar otro madruguete” y tener la información de cómo se definirían las candidaturas.
Robles Berlanga les respondió que era saludable la visita que le hacían porque requería de una visión más general, pues sólo tenía información del delegado del CEN en Guerrero Ramón Sosamontes Herreramoro y del secretario de Asuntos Electorales Juan Guerra.
Se dijo de acuerdo con la propuesta de los inconformes para que la planilla que resulte sea incluyente y proporcional.
Se comprometió además a cuidar de manera celosa que los grupos y corrientes no se subdividieran y quedaran sobre representados en la planilla.
Herrera Ascencio aprovechó para plantear la inquietud de los aspirantes a síndico, por la imposición del ex rector Marcial Rodríguez Saldaña en el espacio que por acuerdos políticos le corresponde decidir al candidato Alberto López Rosas. Sin embargo, reiteraron todos su apoyo a la campaña lopezrosista y reconocieron que el candidato debe definir a uno de los dos candidatos a síndico para garantizar la gobernabilidad.
Robles Berlanga garantizó que analizaría la propuesta y dijo que “si no encaja legalmente” y ponía en riesgo el registro de la planilla, no pasaría.
También acordaron que para la definición de la planilla no admitirían más registros y sólo se tomaría en cuenta a quienes lo hicieron en tiempo y forma ante el Servicio Electoral perredista. Además de respetar los espacios que por estatuto corresponden a las mujeres, para evitar que, como sucedió con el listado provisional que se filtró a la prensa, dejen fuera a las perredistas.
La misma fuente informó que después de 40 minutos de plática, Robles les pidió a Sosamontes Herreramoro, a Guerra, al secretario de Derechos Humanos René Lobato Ramírez y a la secretaria de Formación Política Marta Dalia Gastelum, atender a los perredistas acapulqueños para que escucharan a detalle sus planteamientos.
Sosamontes informó que estaría el martes –no el jueves como había anunciado públicamente– en Acapulco para instalar mesas de trabajo simultáneas en todo el estado y de ahí tomar una decisión que llevará al CEN quien finalmente deliberaría su aprobación o rechazo.
Después de una hora de pláticas fue el único acuerdo en el salón de sesiones de la presidencia del CEN.
Por la tarde en Acapulco, el aspirante a regidor Juan Calixto López reprochó en conferencia de prensa que el CN perredista encontrara la ilegalidad estatutaria a la convocatoria ya que habían pasado tres semanas.
También reclamó que Sosamontes anunciara la mesa de trabajo para el jueves a las 11 de la mañana y fuera diferida.
En la conferencia de prensa Calixto López expresó que hasta ese momento él sabía que la mesa de trabajo iba a llevarse a cabo hoy viernes, aunque no era seguro, pese a que Sosamontes dio otra fecha, el martes, a los inconformes que fueron al DF.
Consideró que las negociaciones políticas también son antiestatutarias, pues se trata de reparticiones entre corrientes cuando el estatuto perredista “no marca que las corrientes deben prevalecer por encima de los militantes”.




