Xavier Carreto A.
Un paso adelante por Guerrero
Como se sabe en nuestro país existen dos tipos de elecciones. A unas se les llama federales, sirviendo para elegir al presidente de la República, a los senadores y a los diputados federales, la organización de estos actos políticos está a cargo del Instituto Federal Electoral. A las otras elecciones se les conoce como locales, las cuales nos permiten decidir quién debe ser el gobernador del estado, los integrantes del Congreso local y los miembros de los ayuntamientos, empezando por el presidente municipal, siguiendo con los síndicos y concluyendo con los regidores; estos comicios están a cargo de los consejos estatales electorales o institutos estatales electorales, dependiendo de cada estado de la República.
En el caso de las elecciones federales, los tres principales partidos políticos: PAN, PRD y PRI, presentan cada uno a sus respectivos candidatos, como seguramente sucederá en el proceso electoral del 6 de julio del 2003, cuando habrá de renovarse en la Cámara de Diputados. En este tipo de comicios lo usual es que cada partido vaya por su lado, por las diferencias naturales que existen entre ello, además de que las recientes alianzas con partidos menores como el Partido del Trabajo, el Partido Verde Ecologista de México, el Partido de la Sociedad Nacionalista, entre otros, las experiencias han sido poco gratificantes para panistas y perredistas, ya que con los priístas no se hacen alianzas, aunque últimamente aseguran éstos –Castro Justo dixit–, que se aliarán a otros partidos, pero no dicen con cuales, tal vez porque nadie quiere juntarse con ellos por la mala fama que tienen.
Tratándose de elecciones locales, en cambio, es más frecuente que se hagan alianzas o coaliciones entre partidos políticos, particularmente han sido muy importantes, para acabar con la hegemonía priísta en varias entidades de la República, las realizadas entre el PAN y el PRD lo que ha permitido quitarle al PRI gubernaturas y presidencias municipales importantes. Sin embargo, ha habido casos, como las últimas elecciones para gobernador en el estado de México y Tabasco, en donde por no ponerse de acuerdo PAN y PRD, sigan gobernando políticos nefastos como Arturo Montiel y Manuel Andrade. En el estado de México, debería estar gobernando el PAN, si hubiera contado con el apoyo del PRD y en Tabasco el PRD hubiera asumido el poder, si hubiera contado con el respaldo panista.
En el caso particular de las elecciones locales que habrán de efectuarse en el estado de Guerrero, el próximo 6 de octubre de este año, con las cuales habrán de renovarse los ayuntamientos y el Congreso local, por el avance que representa para la sociedad guerrerense no seguir siendo gobernada por los políticos priístas, resulta muy afortunada la propuesta de perredistas y panistas para coaligarse y enfrentar juntos al PRI, ampliamente respaldado por el gobierno del estado y los recursos públicos que deberían servir para mejorar el nivel de vida del pueblo. Inicialmente la propuesta de coalición es para presentar candidatos comunes en 9 de los 76 municipios –Marquelia no entra en este proceso electoral–, destacando Acapulco, Chilpancingo, Zihuatanejo y Taxco. Ojalá que la coalición se ampliará a otros municipios y a las candidaturas a diputados locales, en los 28 distritos de mayoría, dado el triste papel que ha tenido la actual legislatura, de mayoría priísta, por su sometimiento al Ejecutivo y nula defensa de los intereses de la sociedad, a la cual se supone representa.
Recordemos que los priístas encabezados por el gobernador y operado por los legisladores locales de este partido impidieron la realización de la reforma electoral que hubiera hecho de los futuros comicios en nuestra entidad eventos más equitativos que no favorecieran al PRI y a sus posibilidades de seguir gobernándonos.
Esperemos que tanto el PRD como el PAN hagan todo lo necesario para concretar esta coalición conforme lo establece el Código Electoral del Estado de Guerrero, en su título cuarto, capítulo II. Para mayor precisión citamos el artículo 61 del citado Código: “El convenio de coalición deberá presentarse para su registro ante el presidente del Consejo Estatal Electoral (CEE) a más tardar en los quince días anteriores al inicio del registro de candidatos de la elección de que se trate… El CEE contará con diez días para analizar la documentación presentada y, en su caso, con 72 horas para requerir y subsanar omisiones, debiendo resolver sobre el registro en forma definitiva e inatacable dentro de las 48 horas anteriores al inicio del periodo de registro de candidatos para la elección de que se trate… Una vez registrado un convenio de coalición, el Consejo dispondrá su publicación en el Periódico Oficial del Gobierno del Estado”.
Para los guerrerenses esta coalición representa un paso adelante en sus aspiraciones de tener una vida mejor al poder contar con mejores gobernantes, es decir, más comprometidos con el progreso de la entidad. No es como asegura el senador priísta Héctor Vicario, al referirse a esta coalición, que esta responde a los intereses particulares de los dirigentes estatales del PRD y del PAN. Más bien responde, así lo creemos muchos, al interés superior de los guerrerenses, quienes encontramos en los priístas actitudes corruptas en el manejo de los recursos públicos de los cuales quieren seguirse beneficiando.




