Rinde homenaje la UAG al director escénico Jaime Figueroa con una temporada teatral
Anarsis Pacheco Pólito
Chilpancingo
La Dirección de Extensión, Difusión y Vinculación del Área de Difusión Cultural de la Universidad Autónoma de Guerrero, rindió homenaje a el actor, director y dramaturgo guerrerense Jaime Figueroa Salgado el jueves por la noche en el auditorio de teatro del Instituto Mexicano del Seguro Social en la capital del estado.
Jaime Figueroa Salgado fue director escénico del grupo teatral Tlacuilo y falleció el pasado 30 de agosto de 2011 después de haber pedido la batalla ante la diabetes crónica que padecía a la edad de 51 años; 31 de los cuales consagró a su carrera en el teatro universitario.
Este jueves por la noche inició el homenaje que durará del 19 de abril al 7 de junio del presente año con la temporada teatral titulada Jueves de Comedia que se realizará en el teatro al aire libre del IMSS a las 7 de la noche.
La primera presentación corrió a cargo del grupo que dirigió el fallecido director con la obra titulada Ecos de una historia campesina de Alejandro Guerrero Pérez.
La presentación de la obra en el auditorio del IMSS se debió a la falta de espacio en las instalaciones de Difusión Cultural de la UAG, pues aún siguen sin reubicar las oficinas y menos el espacio que ocupaban para la representación de las obras en el desaparecido Centro Cultural Universitario Ignacio Manuel Altamirano.
Ecos de una historia campesina es una obra que describe la inconformidad generalizada; es la fuerza que da vida a los movimientos sociales sin importar el tiempo, la época, el país o la región en donde el personaje de Francisca y su familia han vivido generación tras generación, en la hacienda del patrón, quien representa a un sistema económico obsoleto, lleno de vicios e injusticias.
La obra se desarrolla a principios del siglo XX cuando los campesinos mexicanos pelearon sus tierras bajo los ideales zapatistas que reflejan las aspiraciones de Francisca, Lucía, Macario y miles de mexicanos de ese entonces y que un siglo después siguen vivios en el ideal colectivo.
Para la puesta se contó con una musicalización ad hoc y efectos de agua con el uso de papel picado que daba una impresión casi real de gotas de agua en algunas de las escenas que personificó Francisca durante el desarrollo de la obra.
El escenario no contó con mucha escenografía, sólo con una mesa, una silla y una tarima de no más de un metro y medio, lo que provocó que el peso de la obra recayera en la actuación de los nueve actores que representaban a los zapatistas, al capataz, al hacendado, y a los trabajadores que lucharon por la igualdad y la libertad.
La próxima función está programada para el 26 de abril en donde participará el grupo universitario Chontales con la obra Complicidades del autor Ramón Castillo Viloría bajo la dirección de Víctor Palacios Valdovinos.




