Forman una perfecta amalgama la OFA y los violinistas Vanessa y Ronny Moreno
*El teatro Atlantes del hotel Fairmont Princess Acapulco dio cupo el viernes a poco más de 450 personas, cuando el aforo era para 400
Óscar Ricardo Muñoz Cano
Ante un foro rebasado por la cantidad de público que se dio cita para escucharlos, los violinistas Vanessa y Ronny Moreno ofrecieron el pasado viernes un gran concierto a lado de la orquesta Filarmónica de Acapulco, quien completó la actuación interpretando la Sinfonía número 5 de Beethoven y el Lago de los cisnes de Tchaikovsky.
Previamente, el director de la OFA, Eduardo Álvarez, ofreció la tradicional charla donde explicó algunos pormenores del recital a presentar.
Pasadas apenas las 8 de la noche, el teatro Atlantes del hotel Fairmont Princess Acapulco dio cupo a poco más de 450 personas, cuando el aforo era para 400, para escuchar la interpretación de los maestros originarios de Cuba del tema Navarra, del compositor español Pablo Sarasate (1844-1908), que cabe hacer mención fue uno de los primeros músicos en grabar sus composiciones en gramófono.
Apoyados en la magnífica acústica del lugar (situación que no se asentó en notas anteriores), ambos violinistas dieron cuenta de la melodía que pasó de la alegría a la melancolía y de regreso y que en poco menos de 10 minutos dejó asentada su capacidad interpretativa, misma que logró sendos aplausos del público puesto que la pieza en sí es melódicamente muy brillante y fascinante por la forma externa más que por el contenido.
Por si fuera poco, la pieza siguiente, la Quinta Sinfonía de Beethoven brilló aún más con la acústica, nuevamente, del lugar; desde los violines, las cuerdas y hasta los instrumentos de viento obtuvieron un sonido muy especial que cualquier oído más o menos entrenado pudo apreciar.
Teniendo como características la unidad sinfónica y por supuesto sus movimientos corto-corto-corto-largo (tatatataa), por supuesto que también fue muy aplaudida por la gente.
Luego del intermedio y como colofón, El lago de los cisnes de Tchaikovsky, uno de los ballets más populares del mundo, no podía ser menos.
Nueve movimientos, pertenecientes a parte de sus cuatro actos, fueron interpretados por la Filarmónica, quien celebró un concierto más en su nueva sede y donde realizará otro, el último de la primera parte de la temporada denominada Notas de sol, el próximo 27 de junio.




