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Un priísta señalado como protector de talamontes, candidato en Xaltianguis

Aurelio Peláez * En Xaltianguis –comunidad en la que hay voces que piden su separación de Acapulco– Jaime Ramírez Manzanarez buscaba extender su espacio de influencia: de la presidencia del comisariado ejidal a la comisaría municipal. El candidato de la planilla Blanca, una de las dos priístas que contendió ayer por la comisaría municipal, enfrentó por la mañana un intento de destitución de la ejidal, aunque por falta de quórum la reunión fue postergada.

De tiempo acá la molestia de los ejidatarios se ha extendido por el pueblo, y las acusaciones también, la de que Ramírez Manzanarez es protector y promotor de talamontes y de que ha permitido la más intensa deforestación de esta región en los últimos dos años.

En la historia reciente de esta comunidad, dos comisarios ejidales han sido asesinados, presuntamente por su oposición a la tala de los bosques del ejido: Julián Vergara Nava en 1992 y René Díaz, en 1993. De Jaime Ramírez se tienen pruebas de que ha permitido la salida de madera, y aún, de que está relacionado con la tala clandestina. “Aquí en Xaltianguis se sabe que por lo menos salen cinco camiones de madera diariamente, por la noche o en la madrugada, protegidos por agentes de la Policía Judicial. No sabemos a qué aserraderos se la llevan”, contó un ejidatario.

Hace una década, los comisarios asesinados llegaron al extremo de bloquear la salida de estos camiones. Por ello, el principal móvil de sus crímenes pudo ser este. Sin embargo, la investigaciones de estos asesinatos quedó ya archivada.

Ramírez, ex agente de la Policía Judicial del Estado, e hijo de ejidatario, se registró como candidato por la planilla Roja, con el apoyo de la estructura de la CNC-disidente que dirige Evencio Romero Sotelo, quien incluso, para participar en la asamblea de ejidatarios, y desactivar el primer intento de destitución al comisario ejidal, se dice que llevó una carta poder del ejidatario Juan Adame Barrientos. La otra planilla cercana al PRI, la Azul y verde, es la de Elfego Gallegos Parra. Esta tuvo el respaldo de la CNC oficial, la que preside Moisés Carbajal Millán.

En la asamblea de ejidatarios hubo apenas un quórum de 36 personas. Aunque el padrón es de 254, han fallecido 54 afiliados, y otro tanto ya no vive en el lugar. Ramírez, quizá en previsión de que hubiera quórum, cerró las puertas del local y apuró el final de la asamblea, con la ayuda de Evencio Romero, y la displicencia de los funcionarios de la Procuraduría Agraria, Evaristo Torres Santamaría y Francisco Ventura.

Algunos ejidatarios abordados tras la postergación de la reunión dijeron en que en la próxima asamblea, a realizarse en un lapso no mayor de 15 días, insistirán en la remoción de Ramírez. Este último en cambio, tan pronto terminó esa asamblea, pasó a su segunda tarea, la de asegurarse votos para su elección como comisario municipal. Para ello recurrió a un acarreo en autos de los votantes, a quienes luego se llevó a almorzar en una casa cercana a la comisaría ejidal.

La otra planilla, de presencia más discreta, era la Amarilla, identificada con el PRD y que presentó como candidato a Enrique Brito Sandoval. Esta se supone que fue respaldada por el ex candidato a comisario, Romualdo Flores Jiménez, actual subdirector de Gobernación municipal, encargado de Investigaciones Políticas, el cual por cierto, llegó a votar y se retiró en una camioneta propiedad del ayuntamiento de Acapulco, con la leyenda “Secretaría General”.

Ayer, la disputa por la comisaría se centraba entre las dos planillas cercanas al PRI. Quizá también era una contienda por el futuro de los bosques de este poblado, del que se sabe de su amplia tala, que se ha extendió ya por varios cientos de hectáreas, lo que ha provocado además la muerte de varios manantiales y arroyuelos de esta región serrana.

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