Conminan a ambulantes de la zona Diamante a salir del área federal
* Participan Profepa, Vía Pública y policía turística
Jeanette Leyva Reus * Ambulantes que ofrecen sus productos en las playas El Revolcadero, Princess y Mayan Palace fueron conminados por inspectores de la Profepa a retirarse de la zona federal.Los verificadores federales fueron acompañados por empleados de Vía Pública y agentes de la policía turística.Al mediodía del pasado sábado, cerca de 30 trabajadores municipales y de la Profepa llegaron a la playa El Revolcadero, donde fueron recibidos con burlas por algunos vendedores semifijos, quienes señalaban: “siempre es lo mismo, vienen a espantar a los turistas”.Al principio algunos ambulantes se inconformaron y advirtieron a las autoridades que se moverían de allí, pero después de que les explicaron que no se llevarían a nadie ni nada de la mercancía sólo asentían con la cabeza cuando les pedían desalojar el área.La propietaria del restaurante Ceviche Patricia, Angélica Bibiano Ramírez, se dijo a favor de que desalojaran a los semifijos, porque ocasionan que sus ventas bajen hasta 50 por ciento, “y nosotros pagamos nuestros impuestos y ellos no; hemos querido pagar a policías para que resguarden la entrada, pero las autoridades no nos apoyan”.Por su parte, el inspector de la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa) Pedro Morales Vargas, quien encabezó la operación contra los ambulantes, señaló que a los que reincidan les comenzarán un procedimiento administrativo.La acción –anunciada como desalojo– fue un reordenamiento de ambulantes, según Pedro Morales, que consistió en invitarlos a que abandonen las playas.Para efectuar la acción, los trabajadores recorrieron la franja de playa frente a El Revolcadero, Princess y Mayan Palace. “Les vamos a pedir orden para que trabajen en la zona federal y regularicen su situación”, dijo Pedro Morales.De acuerdo con el censo de la Profepa, hay unos 180 vendedores ambulantes en toda esa área de playa, pero los inspectores pidieron a los que no tienen documentos que se anotaran en una lista.Siempre en tono conciliador, solicitaban a las trenzadoras que al terminar su labor con algún turista se retiraran del lugar, pero no verificaron si éstas acataron la orden, porque después de la playa El Revolcadero se trasladaron a las otras a continuar la labor.Entre las acciones a seguir –dijo Pedro Morales– está la de hablar con los líderes de los ambulantes para pedirles que regularicen la situación de sus seguidores, y tramiten los permisos temporales para que puedan vender en la playa.




