Termina en Taxco coloquio sobre conservación y defensa patrimonial
* Una política artística y cultural como el único camino válido para un futuro menos amenazante del patrimonio cultural, pide la directora del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM
Claudio Viveros Hernández, corresponsal, Taxco de Alarcón * “El patrimonio configura la patria, si no hay patrimonio, la patria es un referente vacío, carente de significado”.Desde un principio, la directora del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, María Teresa Uriarte definió su apreciación sobre el pasado y futuro del patrimonio artístico, en sus lineamientos y limitaciones para conservarlo. Por eso su crítica, como la de la mayor parte de los casi 50 participantes que asistieron aquí al décimo Coloquio del Seminario de Estudio del Patrimonio Artístico, Conservación, Restauración y Defensa.Primero asestó su postura opuesta al poder, tantas veces, a “los caprichos de alguna autoridad insensible que en aras de una modernidad mal entendida destruyen para convertir a nuestras ciudades antiguas en adefesios globalizados que poco o nada tienen ya de un sabor propio, de una referencia a lo que heredamos de nuestros antepasados, a aquello que configura la patria” Teresa Uriarte urgió a la comunidad académica porque se establezca y legisle una política artística y cultural como el único camino válido para un futuro menos amenazante del patrimonio cultural en la cual participen de manera más activa las instituciones, las universidades públicas y privadas, asociaciones y los gobiernos municipales, estatales y federales.Con ambas críticas durante la clausura del acto el fin de semana –luego de cuatro días de ponencias, análisis y discusiones en el teatro Juan Ruiz de Alarcón del hotel Posada de la Misión–, la especialista asentó que “es imprescindible, evidente y necesario establecer una política hacia el futuro y nos queda claro que hacen falta más foros y seminarios en los que se traten nuevos caminos para las generaciones futuras de arquitectos, historiadores del arte y restauradores, conscientes de que la interdisciplina no sea sólo una moda sino el único camino válido para un futuro menos amenazante del patrimonio cultural”.
Expresó también que los estudiosos de esta área deben tener mayor investigación y documentación sobre los procesos de restauración; que hace falta una publicación periódica de los temas tratados; surgió la primera reflexión de que el seminario del patrimonio artístico del Instituto de Investigaciones Estéticas necesita una inyección de sangre nueva en donde participen jóvenes que vayan marcando las políticas de lo que ya, a la vuelta de la esquina, va a ser su quehacer inmediato como historiadores del arte, restauradores, arquitectos y arqueólogos.“Nos quedó muy claro que es urgente legislar y para esa legislación nueva, si no lo hacemos a través de una discusión mucho más intensa que ésta, mucho más sistemática, mucho más frecuente entre estas disciplinas y las instituciones, realmente lo que nos queda de patrimonio artístico y cultural de México está seriamente amenazado.“El patrimonio –agregó- no es propiedad de nadie porque es propiedad de todos. Es propiedad de la iglesia católica que tiene la responsabilidad de cuidarlo, pero es propiedad también de los Estados y municipios, de la federación, de los países. Porque es propiedad de la humanidad”, como el caso de esta ciudad platera.Aquí es donde al lado y de frente al alcalde taxqueño, Isaac Ocampo Fernández, le restregó con autoridad de historiadora y restauradora de arte la serie de desaciertos en las construcciones fuera de la ley, el deterioro, la basura, la contaminación visual y el ambulantaje: “Tenemos una responsabilidad muy seria cuando desoímos el mandato que se nos ha entregado para cuidar un bien, que no es propiedad de nadie sino de todos.“Tenemos que hacer conciencia de que el ambulantaje nos afecta a todos, afecta a las ciudades y beneficia solamente a grupos que obedecen a intereses muy claramente establecidos y que dejan insatisfecha a la mayor parte de la población. “Es claro que en México nos urge legislar contra una contaminación terrible que es el ruido. Imagínense ustedes que sería de Taxco si en lugar del ruido que lo acompaña permanentemente pudiéramos contemplar los perfiles de Santa Prisca como lo contempló Don José de la Borda.“Finalmente, arremetió otra amenaza terrible para nuestro patrimonio, en el sentido más amplio, incluyendo el patrimonio de reservas naturales, es la basura. Una de las hadas madrinas de Santa Prisca andaba recogiendo, en la salida de la iglesia junto al bautisterio, los vasitos de yogurt, bolsas de plástico, las latas de refresco… Santa Prisca es uno de los mayores tesoros que tenemos en este país”, comentó después de la visita que también hicieran los especialistas a ese monumento arquitectónico.Uno y otro, seguidos fueron los señalamientos a los que el alcalde taxqueño, respondía quieto, en silencio, con un movimiento de su cabeza hacia delante, como ratificando lo dicho por la investigadora, quien indicó que lo más importante es la participación de la comunidad toda, de los que venden plata, refrescos o sobreviven como guías de turistas en los sitios, entre otros pobladores, que se convierten en atractivos; “con ellos también tenemos que trabajar los restauradores, historiadores del arte, los arqueólogos; tenemos que hacer mayor conciencia en nuestra ciudadanía y autoridades para una mayor participación y apoyo a los patronatos y a las asociaciones”. La también esposa del ex candidato presidencial del PRI, Francisco Labastida Ochoa –a quien una parvada de regidores y funcionarios, incluido el gobernante municipal, se le pegaron como guías piratas y ofrecieron regalos, más que acudir a la clausura del evento académico–, argumentó estar contenta, aunque no dejó de lanzar el argumento de que “en el diálogo podemos encontrar los nuevos caminos de solución y el futuro de nuestro patrimonio tiene posibilidad de ser y seguir siendo (…) en el IEE vamos a hacer un esfuerzo todavía más importante para que nuestro trabajo redunde realmente en beneficio de todos”.Fueron sus palabras con una petición pública y final dirigida al presidente municipal, además de clausurar: “Que usted asuma un compromiso para ayudar; todos merecen que sus hijos y sus nietos conozcan un Taxco como el que nosotros conocimos”. Obligadamente, el munícipe reconoció la necesidad de ese compromiso, no así la ejecución en la realidad tan distante por los hechos que en su gobierno se han venido cometiendo en cuanto a conservación, restauración y defensa del patrimonio.Antes de esa postura, la investigadora emérita de la UNAM y autora de la obra La Iglesia de Santa Prisca de Taxco, Elisa Vargas Lugo, expuso tajante en su intervención lo que sucede en la destrucción del patrimonio del país ante la ignorancia y corrupción de las autoridades: “Sentimos siempre que hace falta conocimiento y conciencia histórica en muchos restauradores y, sobre todo, en autoridades para evitar que se cometan desacatos como los que luego suceden”.Apuntó que los límites y limitaciones de la restauración es un tema de suma importancia, sobre todo en una ciudad como esta que tiene uno de los monumentos mundiales más importantes del barroco y sin embargo está muy dañada en muchos aspectos y la ciudad deteriorada en el conjunto urbano, denunció a manera de ejemplos recientes como los de las construcciones Centro Joyero Exportador AG y el Centro Joyero Taxco, ubicados a unos pasos de la iglesia de San Nicolás y la Casa Borda autorizados con la venia y caprichos de gobiernos municipal, estatal y federal.Certera, con llamado de urgencia, pareció sacudir el foro con la propuesta. “Esperamos, soltó, ese es nuestro grano de arena, para ver si esta población se da cuenta de que tiene que salvar todos sus caseríos, sus calles y el en torno de Santa Prisca. Esa es la principal finalidad y yo no dejo de aprovechar aquí la presencia de las autoridades para suplicarles que apoyen la labor que estamos haciendo y, sobre todo, lo que ya el INAH ha conseguido acerca de los errores que se han hecho aquí (en Taxco).Por su parte, el arquitecto Xavier Cortés Rocha, director general de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural del CONACULTA, aseveró que el gobierno federal seguirá cumpliendo dentro de sus posibilidades con el compromiso de vigilar la conservación de la patrimonio y emprender las acciones que hagan falta para su preservación, lo que se lleva a cabo con enfoques nuevos sin hacer a un lado el respeto con el que se tienen que llevar a cabo esas intervenciones.
“Quienes estamos en los cargos de responsabilidad en esta materia tenemos que atender a una nueva situación de la sociedad que está cambiando y también la forma de llevar a cabo nuestra actividad debe cambiar para que exista una mayor participación y estemos trabajando juntos las autoridades, los académicos, las autoridades eclesiásticas y la sociedad organizada que se une para defender, preservar y restaurar el patrimonio”, expresó a manera de respuesta a lo externado por Vargas Lugo.Precisó el funcionario que la restauración no solamente es tarea del gobierno federal, aunque legalmente así esté establecido en algunas materias, sino que cada vez se necesita más de la participación de los gobiernos estatales, municipales, la sociedad organizada y desde luego, el ojo experto y vigilante de la comunidad académica, para compartir proyectos, planes de trabajo y enriquecer la visión para hacer los trabajos de manera más concreta y responsable.




