Aparece en Chilpancingo una manta del ERPI de apoyo a los presos políticos
Sergio Ocampo Arista, corresponsal, Chilpancingo * Ayer por la mañana en la avenida Lázaro Cárdenas, en las cercanías de la Escuela Superior de Economía de la Universidad Autónoma de Guerrero, en esta capital, apareció colgada una manta con las silgas del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI).
En la manta de aproximadamente seis metros de largo por tres de ancho que se colocó en el puente peatonal de una de las avenidas más transitadas de la ciudad, se podía leer el mensaje escrito con letras en rojo y negro la “Presos políticos”, luego abajo “ no están solos”, y finalmente la firma con las siglas del ERPI.
La última vez que en esta ciudad el ERPI colocó mantas alusivas a su lucha fue en 1999 en la Colonia “Trinchera” de esta capital, y a la entrada de la ciudad de Tixtla; desde entonces no se había visto alguna acción de esta organización armada, sólo sus comunicados y publicaciones que hicieron llegar recientemente a los medios masivos de comunicación.
La manta del ERPI aparece luego de que terminó la huelga de hambre que realizaron presos políticos en los penales de La Palma, Neza Bordo y Acapulco. Dos de los huelguistas son de los principales dirigentes del ERPI, Jacobo Silva Nogales, el comandante Antonio, que duró 64 días en huelga de hambre en el penal de máxima seguridad de La Palma, y Gloria Arenas Agís, la coronel Aurora, que estuvo 45 días en huelga de hambre en el penal de Neza Bordo, estado de México.
Esta propaganda del ERPI –una de las escisiones del EPR– se da mientras varias organizaciones sociales, de académicos e intelectuales, a nivel nacional como estatal, desarrollan un movimiento para demandar al Congreso de la Unión una Ley de Amnistía que beneficie a los presos políticos y de conciencia recluidos en diversas cárceles del país, y al Congreso del Estado una ley de amnistía estatal.




