El Programa CEBE se degradó, ahora se utiliza para jalar gente: Ortega Campos
* Hay listas de funcionarios de gobierno que solicitaron créditos a través de los maestros, indica el ex director general de Informática del gobierno del estado
Sergio Ocampo Arista, corresponsal, Chilpancingo * El ex director general de Informática del gobierno del estado, Jesús Ortega Campos aseguró que la situación del Programa CEBE es caótica porque se degradó; “ahora el crédito se utiliza para jalar gente, y porque también existen evidencias de que hay gente que cobra por borrar saldos. La venta de créditos es muy común”, afirmó.En entrevista, el responsable del manejo del Programa CEBE durante los gobiernos de Rubén Figueroa Alcocer, Angel Aguirre Rivero y los primeros meses con René Juárez Cisneros dijo que los problemas en el Programa de Consultoría Estratégica de Beneficios (CEBE), comenzaron a partir de las pugnas al interior de la Sección 14 del SNTE, por lo que se pronunció por una inmediata auditoría.Dijo que la situación del CEBE es muy delicada porque por ley las prestaciones que otorga el programa son obligatorias, según la Ley Federal del Trabajo, y también son irrenunciables, y si el CEBE desapareciera por una quiebra técnica o por su mal manejo, el gobierno de René Juárez tendría que responder en la misma proporción y tiempos, lo que significa que tendría que pagar.Opinó que lo mejor sería que el programa CEBE continúe y se transparente, y que la SEG se haga cargo de su plan, “y la otra es que luego de ocho años se cambie la empresa de los hermanos Ibarrola Collantes porque desbordó en problemas fiscales y de financiamiento, hay 32 empresas que se dedican a lo mismo; aunque también el SNTE pudiera autoadministrarlo con una buena infraestructura”, indicó.Expresó que el problema surgió “a partir del cambio de delegados seccionales a nivel nacional por parte del SNTE”.Destacó que el líder de los institucionales en la Sección 14, tardó alrededor de 6 meses para lograr cierto reconocimiento por parte del gobierno de René Juárez, y eso marco el origen del problema.Indicó que “se le dio a la CETEG ciertos apoyos, lo que generó conflictos con los institucionales y dividieron más al sindicato, incluido el rompimiento al interior de la CETEG entre Julio César Aguirre y Víctor Echeverría”.Ortega Campos dijo que esta división la trató de aprovechar el gobierno del estado pretendiendo manejar la acción financiera del Programa CEBE, que tal vez por necesidad para tener apoyos políticos empezó a utilizar los beneficios del programa para ese fin, al grado de que hay listas de funcionarios de gobierno que solicitaron créditos a través de los maestros.Aseguró que la situación es caótica, porque el Programa CEBE se degradó; “ahora el crédito se utiliza para jalar gente, y porque también existen evidencias de que hay gente que cobra por borrar saldos”.Aseguró que la venta de créditos es muy común, y recordó: “Cuando estuve en el Programa mucha gente pensó que por el hecho de estar ahí podía conseguir los créditos, y en una ocasión que lo intenté me cobraban 5 mil pesos por un crédito de 50 mil pesos, pero ahora esto es común, y hay gente que se dedican a cobrar para entregar créditos”.En cuanto a lo señalado por Rafael Acevedo en el sentido de que la SEG no ha entregado las actas para liberar los recursos del Programa CEBE, expresó que “si son las actas que hace quincenalmente el comité técnico para depositar la aportación quincenal al fondo, entonces eso está mal, ya que nunca la SEG ha hecho las actas porque son repetitivas, y entiendo que esa función la cumple la empresa de los hermanos Ibarrola; la única responsabilidad de la SEG es el cálculo de la nómina, pero la SEG no hace las actas”.El método es el siguiente: “La empresa va a la SEG a recoger el resumen contable, que incluye las percepciones, deducciones, aportación al plan, anticipo a dividendos, y luego saca el estado de origen de aplicación de recursos, o sea la nómina, y la aplicación de recursos es la distribución; cuando mencionan que la aportación quincenal al CEBE es de 39 millones es correcta la cifra, es un cheque grande que espantaba a los funcionarios, como sucedió con Ulpiano Gómez, Manuel Añorve, a Pedro Jaime Velásquez, que la empresa consultora manda a la aseguradora que retiene el 10 por ciento, y regresa solamente el 90 por ciento”.Y con relación al anuncio que hizo el secretario de Finanzas, de que se iniciará una auditoría al programa CEBE desde 1994 a la fecha, consideró que “las auditorías no deben realizarse por el simple hecho de que se sospeche de algún ilícito, es mejor utilizar la palabra evaluación o diagnóstico”.
50 mil personas en el CEBE
Explicó que el CEBE es un programa muy complejo porque se está hablando de más de 50 mil personas, con tres movimientos promedio cada uno, significaría que se tendrían que analizar 150 mil registro o datos de cada trabajador, y eso se tiene que meter a la computadora, en estos momentos en cuanto al Programa de Previsión Social, antes CEBE, es muy necesaria una auditoría”.Sin embargo, propuso que la auditoría no solo se debe de analizar el aspecto financiero, sino también cómo se otorgaron los créditos.“Se debe analizar si a las personas que se les prestó verdaderamente les están descontando, y por qué se le dejó de descontar a ciertos trabajadores, se debe hacer una concatenación entre todos los datos de nómina desde 1994 a la fecha, con toda la base de datos de los créditos otorgados vía mandato-descuento irrevocable, así como la base de datos de cheques y los estados financieros del banco”.Indicó que con el cruce de todos estos datos se podrá comprobar si las denuncias de los dirigentes del SNTE, de la CETEG y del SUSPEG son ciertas, “esa es la única forma con la que se puede comprobar si hubo malos manejos del Programa CEBE; pero además se debe tomar muy en cuenta las actas del Comité Técnico de Administración del Fideicomiso, porque definen el monto de los saldos en el fondo”.Jesús Ortega recordó que durante los cinco años que tuvo bajo su responsabilidad el Programa CEBE, en este caso de abril de 1994 a mayo de 1999 no se presentaron problemas como los que se están viviendo ahora: “Nosotros entregamos a los funcionarios del área financiera que encabezaba Rafael Acevedo Andrade, toda la documentación desde chequeras, cheques pendientes, un disco magnético con la lista de préstamos otorgados, datos de los jubilados, entre otras cosas”.Insistió en que durante su periodo había bastante saldo, “en ese tiempo manejamos alrededor de 170 millones de pesos en diversas instituciones bancarias, y recuerdo que se quedaron alrededor de 16 millones de pesos, porque el programa estaba completamente sano, ya que había una integración de todas las expresiones sindicales desde los institucionales, la Tendencia Nacional Plural, Delegaciones Unidas, y obviamente la CETEG, que integraban la Comisión de Vigilancia, que estuvieron cuatro años sentados juntos y en completa armonía”.




