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Incluirán restaurantes formatos para que los clientes denuncien mal servicio

Maricela Santos, corresponsal, Zihuatanejo *  Luego de que en la temporada de Semana Santa los restaurantes de la isla de Ixtapa y playa Las Gatas, de Zihuatanejo, registraron 15 quejas por cobros excesivos, ayer comenzó un programa para mejorar la calidad de los servicios, a fin de que disminuyan las inconformidades de los turistas en las vacaciones de verano.El director de Turismo de Zihuatanejo, Gregorio Lara Martínez, informó lo anterior tras comparecer ante el Cabildo azuetense a petición de la regidora priísta que preside la Comisión de Turismo, Rebeca Farías Salazar, quien es también dirigente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados (Canirac).Y es que las 15 quejas de vacacionistas estaban relacionadas con el servicio turístico y el cobro en los restaurantes de la isla de Ixtapa y en la playa Las Gatas, lo cual se exigió que fuera probado ante el Cabildo.

Lara Martínez informó que durante su comparecencia presentó también un programa para mejorar la calidad en el servicio, con el cual se pretende primero hacer que los restauranteros mejoren el aspecto físico de sus comercios, y que trabajen para dar buena atención a los clientes.El programa pretende que los restauranteros de estos puntos turísticos –considerados de los más caros de Ixtapa y Zihuatanejo– utilicen bitácoras de atención al cliente, en las que éstos puedan plasmar todas sus quejas, inquietudes y sugerencias, así como los incidentes que ocurran en el restaurante.También –dijo– se promovera la impresión de formatos especiales foliados para quejas, así como el cumplimiento estricto de las normas oficiales mexicanas de turismo, a fin de garantizar que el número de quejas disminuya y que la atención a los clientes sea satisfactoria.Entre las quejas que se presentan en la isla está la falta de listas de precios a la vista de los clientes, pues todo está sujeto “a tamaño”, por lo que los consumidores no tienen forma de saber cuánto deberán pagar por sus consumos, en especial con los mariscos. Para resolver esto, las autoridades promoverán el uso de básculas, así también que las listas de precios sean por kilo de producto, para evitar que los turistas tengan discusiones desagradables por los cobros.

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